Ejidatarios y ambientalistas pactan proteger la laguna San Ignacio

miércoles, 26 de octubre de 2005
* Ubicada en BCS, es el último reducto de las ballenas grises Tijuana, B C, 25 de octubre (apro)- Ejidatarios de la laguna San Ignacio, ubicada en Baja California Sur, firmaron en esta frontera un acuerdo con los grupos ambientalistas Pronatura y Wildcoast, con lo que buscan proteger su tierra de cualquier intento por instalar mega-desarrollos turísticos como la Escalera Náutica, con el fin de preservar el último reducto de las ballenas grises La laguna de San Ignacio --que forma parte de la Reserva de la Biosfera de Vizcaíno--, está considerada dentro del proyecto que impulsa la Secretaría de Turismo de Baja California, para tender una escalera náutica en la que atraquen las embarcaciones procedentes de California La llamada Alianza de Conservación de la Laguna de San Ignacio, que deja fuera a este punto de la escalera náutica, busca también impedir que la zona de reserva ecológica sea contemplada en proyectos como el de la salina que la transnacional Mitsubishi buscó establecer en el área hace cinco años y que se fue a Cacadú, en Australia, donde también encontró oposición Con el convenio de servidumbre ecológica que protege a 45 mil hectáreas, se busca promover el desarrollo comunitario del ejido Luis Echeverría, "y evitar el saqueo de recursos naturales que amenazan a San Ignacio, la cual es la última laguna prístina para desarrollo de la ballena gris", afirmó el director de Pronatura, Enrique Hambleton, quien junto con Serge Didena de Wildcoast, destacó la necesidad de proteger el área Los ejidatarios también podrán tener acceso a créditos para el desarrollo de proyectos turísticos de bajo impacto: cabañas, zonas para acampar, lanchas de observación de ballenas y pequeños restaurantes que se surten de la pesca local El acuerdo, firmado entre el director regional de Probatura, Juan Carlos Ramírez, y el comisariado ejidal Raúl López, deja fuera a los grandes desarrollos turísticos Ramírez precisó que "los proyectos industriales que por su dimensión no pueden desarrollarse en un área natural protegida, no podrán desarrollarse por ley" El representante ejidal Raúl López, informó que desde que los residentes del ejido empezaron a cuidar su entorno para fomentar el ecoturismo, aumentó la producción pesquera de 300 a mil 300 kilogramos por temporada, los cuales son destinados a los pequeños restaurantes del área "Si no hubiéramos firmado este convenio, podríamos haber caído en la necesidad de vender tierra ejidal, pero si no tenemos esas necesidades y fortalecemos nuestras economías, vendiendo tortillas o con un pequeño negocio, no tendremos necesidad de vender y esa es la apuesta que hacemos", indicó El convenio también fue respaldado por Richard Kye, director de la International Community Foundation, por el Grupo Maná, cuyos integrantes visitarán San Ignacio en unos meses más, y otras organizaciones