La abstención en el PAN

miércoles, 5 de octubre de 2005
México, D F, 4 de octubre (apro)- Felipe Calderón tiene razones para celebrar su triunfo sobre Santiago Creel, pero también debería preocuparse por el abstencionismo de 72% que en las dos votaciones ha registrado el PAN, en su proceso de elección de su candidato presidencial "La abstención es una forma de participación", es una frase que hemos escuchado en varias ocasiones y que podría decirse de manera fácil si se hace fuera de contexto, pero en el caso del PAN debería ser la verdadera preocupación en este proceso frío y desangelado que encabezan Calderón, Creel y Alberto Cárdenas Entre los panistas y algunos estudiosos de la historia de este partido conservador, se escucha de manera repetida que nadie debe alarmarse si se observa una escasa participación en sus elecciones internas Es más, dicen que los panistas siempre han sido "extraños" en sus formas de participar y que siempre han elegido a sus candidatos con pocos votos Pero la nula asistencia de panistas militantes y adherentes a las dos votaciones realizadas en 16 entidades no pueden ser tomadas con despreocupación, a menos que aún estén esperanzados en repetir el "efecto Fox" del 2000, lo cual se ve muy poco probable, por no decir imposible, debido a la mala imagen que ha generado el actual gobierno federal Además, tendrían que preocuparse de verdad por las irregularidades que se vieron en la pasada votación dominical en los estados de Veracruz y Yucatán, donde hubo denuncias de acarreo y compra de votos, dos prácticas electorales que se pensaban exclusivas del viejo PRI Así como van las votaciones internas, es casi un hecho que Felipe Calderón sea el candidato presidencial del PAN y que el michoacano intente darle a su partido la esperanza de mantener la Presidencia de la República el año entrante Pero antes que celebrar, los panistas deberán preocuparse por el desinterés que han generado no solamente entre sus simpatizantes o adherentes, sino entre sus militantes, en su voto duro que ha estado ausente en su mayoría en los dos ejercicios que han realizado en las últimas semanas De acuerdo con cifras extraoficiales, en la primera votación del PAN, de un padrón de 340 mil sólo acudieron a las urnas 94 mil 191 simpatizantes y adherentes En la segunda, de 368 mil únicamente votaron 107 mil Esto es, que en estas dos votaciones los tres candidatos sumaron una participación de 201 mil votos, cuando el registro total de adherentes y simpatizantes es de más de 708 mil Para la tercera etapa, el padrón de posibles votantes es de 394 mil 472 panistas, pero la tendencia es que podría participar menos de 30%, como en las dos anteriores El déficit de participación de los panistas en la elección interna más importante, como lo es elegir a su candidato presidencial, es más que preocupante porque el abstencionismo alcanza niveles por arriba de 70% Esta debería ser la principal preocupación de Calderón, Creel y Cárdenas, los tres aspirantes a la candidatura presidencial del blanquiazul, quienes no han logrado convencer para participar ni siquiera a sus propios simpatizantes El abstencionismo panista es reflejo, sin duda, de la desilusión que provocó en el ánimo de miles de simpatizantes el fracaso del gobierno de Vicente Fox, pero también de la incapacidad de la dirigencia blanquiazul en tomar su papel de partido en el gobierno Las declaraciones de Calderón festinando su triunfo, son celebraciones anticipadas que deberían mesurarse ante la triste realidad de un partido que no ha logrado crecer, a pesar que ha gobernado el país los últimos cinco años El PAN no supo aprovechar la ventaja de haber alcanzado la Presidencia de la República en el 2000 En lugar de ello, desaprovechó el capital político en luchas internas y con el gabinete de Fox Además, se agregó a esta incapacidad la falta de pericia de los dirigentes de este partido, que no supieron sacar en el Congreso de la Unión ninguna de las grandes reformas de este gobierno y, en la calle, ninguno de los grandes proyectos, como el aeropuerto internacional de Atenco La tibieza de Creel al frente de Gobernación; la turbia presencia de Calderón al frente de la Secretaría de Energía y de Banobras, donde incluso trascendió el cuantioso préstamo que se hizo a sí mismo; la gris gubernatura en Jalisco de Alberto Cárdenas; la corrupción de Diego Fernández de Cevallos; la ambición desmedida de Marta Sahagún; la corrupción de los hijos de la primera dama; los negocios con el narco del gobernador morelense Sergio Estrada Cajigal, son algunas de las muchas razones que han pesado a la hora de votar en esta elección interna Estos serán los verdaderos adversarios de Felipe Calderón cuando llegue la hora en que intente repetir la victoria panista, en el 2006

Comentarios