Querétaro prohibido

domingo, 9 de octubre de 2005
Mientras las autoridades rechazan o evaden la existencia o la reglamentación de zonas de tolerancia y repudian el activismo de sexoservidoras y homosexuales, en este municipio, así como en los conurbados, se multiplican las ofertas que la vida nocturna tiene para el turismo nacional, entre éstas los table dance disfrazados o que operan con permisos de centros nocturnos o restaurantes, dice Proceso en su edición de este domingo 9 de octubre Orgullo para los gobiernos panistas estatal y local, el progreso industrial y económico de este municipio lo ubican como uno de los más competitivos del país Sin embargo, como consecuencia de este desarrollo y del crecimiento demográfico --superior a la media nacional--, en los últimos años se ha notado la presencia de narcotraficantes en la zona, así como el incremento del comercio de drogas al menudeo, asociados por lo general a la existencia de centros nocturnos que operan tanto clandestina como públicamente, y en ocasiones con la anuencia de funcionarios o políticos Uno de esos lugares es el OP?S Club Querétaro, un exclusivo table dance ubicado en Corregidora, a un lado de la carretera libre a Celaya, que funciona con un permiso de restaurante bar pero cuya clientela permanece en él hasta altas horas de la madrugada atraída por el espectáculo de bailarinas exóticas, algunas de ellas extranjeras El lugar no solamente es frecuentado por público local, sino también por personas provenientes del Distrito Federal y poblaciones cercanas: hombres y mujeres bien vestidos que llegan en vehículos e ingresan al bar tras una revisión a cargo de elementos de seguridad Entre los clientes figuran empresarios, políticos, funcionarios y juniors que invitan a sus mesas a las bailarinas, señala el reportaje de este domingo 9 de octubre que aparece en Proceso

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