Bush califica de irresponsables a críticos de guerra en Irak

sábado, 12 de noviembre de 2005
Washington, 11 de noviembre (apro) - En una acción concertada para restablecer la credibilidad que ha perdido ante los estadunidenses y el mundo, el presidente George W Bush, calificó de "irresponsables" a sus críticos y a los que ponen en tela de juicio los motivos para lanzar la guerra e invasión a Irak en marzo de 2003 "Es profundamente irresponsable rescribir la historia sobre cómo empezó la guerra", declaró Bush en el estado de Pensilvania, frente a cientos de veteranos de guerra, a quienes acompañó en la celebración de su día La posición defensiva que adopta el mandatario estadunidense, es parte de la nueva estrategia de la Casa Blanca para intentar recuperar la credibilidad y popularidad del presidente, ahora que salieron más evidencias y confirmaciones de que no había un solo motivo justificable para invadir a Irak y acabar con el gobierno de Saddam Hussein "Algunos demócratas y críticos de la guerra aseguran que nosotros manipulamos la información de inteligencia y engañamos a la gente de Estados Unidos sobre el porqué de la guerra Son muy altos los riesgos en la guerra contra el terror y muy importantes los intereses nacionales como para que los políticos lancen cargos falsos", enfatizó el presidente Bush, al tiempo que insistió, sin presentar evidencias, en que el núcleo de la guerra internacional contra el terrorismo se encuentra en Irak Los problemas políticos de Bush siguen creciendo conforme pasan los días y se descubren más evidencias de que la guerra unilateral contra Irak fue simplemente un capricho presidencial y, posiblemente, una estrategia militar con fines políticos del vicepresidente Dick Cheney, así como de otros miembros del gobierno federal asociados a la nueva política neoconservadora, como es el caso de Condoleezza Rice, la secretaria de Estado; y Donald Rumsfeld, secretario de Defensa Al mismo tiempo, el hecho de que en la etapa de la posguerra en Irak ya van más de dos mil soldados estadunidenses muertos, y la situación continúa siendo de alto riesgo y totalmente inestable por el poder de intimidación de grupos insurgentes y terroristas, provoca una gran molestia entre los estadunidenses, quienes, además de descalificar a Bush, le exigen definir una estrategia inmediata del retiro de las tropas, a más tardar en 2006 La última encuesta de la agencia de noticias estadunidense, Associated Press (AP), encontró que el 57 por ciento de la población considera que no es honesto el presidente Bush y que su gobierno carece de ética El 42% aprueba la política exterior y la lucha contra el terrorismo que lleva a cabo su primer mandatario "Cuando tomé la decisión de remover del poder a Saddam Hussein, el Congreso lo aprobó con un fuerte respaldo bipartidario Como presidente y comandante en jefe (de las fuerzas armadas) acepto la responsabilidad, críticas y consecuencias de lo que ha ocurrido por esa solemne decisión", subrayó Bush, quien en muy raras ocasiones a asumido el costo de las consecuencias políticas y humanas de la invasión a Irak Con base en el desmoronamiento de la credibilidad de Bush, por la incesante pérdida de vida de los soldados estadunidenses en Irak y por las nuevas evidencias de corrupción, mentiras y tretas políticas ilegales a las que incurrió la Casa Blanca y sus socios --los legisladores federales republicanos--, para vender una guerra injustificable, retener la presidencia y mantener el control del Capitolio, los analistas políticos indican que se hace más latente la posibilidad de que en las elecciones generales de noviembre de 2006, el partido demócrata retome la mayoría representativa que tenían hace 11 años en la Cámara de Diputados y la de Senadores "Los ataques infundados envían la señal equivocada a nuestras tropas y a un enemigo que está cuestionando nuestra determinación", reiteró Bush en obvia referencia a todas las críticas que se están haciendo en todos los rincones del país sobre su argumento que ya fue desmentido, respecto a los motivos para iniciar la guerra en Irak: la existencia de armas de destrucción masiva en los arsenales de Hussein "Es lamentable que el presidente (Bush) esté intentando reconstruir su credibilidad con discursos políticos justo cuando estamos celebrando el día de los veteranos de guerra", declaró el senador demócrata Ted Kennedy, en reacción al discurso de Bush De inmediato y en otra demostración de intolerancia a las críticas por la guerra en Irak, Socott McClellan, el vocero de la Casa Blanca, emitió un comunicado para responder al veterano y astuto senador Kennedy: "Si Estados Unidos aplicara la política exterior del senador Kennedy, Saddam Hussein no sólo seguiría en el poder, sino que continuaría oprimiendo y ocupando a Kuwait", indicó el portavoz del presidente Bush