Madrazo, primer ensayo

martes, 15 de noviembre de 2005
México, D F, 14 de noviembre (apro)- No por escasa y deslucida, la elección priista de ayer, domingo 13, debe ser minimizada Todo lo contrario: lo relevante no son en sí mismos los reales o supuestos tres millones de votos, sino el ensayo de Roberto Madrazo, ya formalmente candidato presidencial, para calibrar las debilidades y fortalezas de la estructura de defraudación que está en marcha Ante la debilidad institucional en todos los órdenes --el Instituto Federal Electoral, el Tribunal Electoral, la Presidencia de la República, la Procuraduría General de la República, los partidos políticos--, Madrazo se propone hacer su especialidad y que muchas veces olvidan sus adversarios partidistas y los opinadores políticamente correctos: burlar la voluntad popular El empeño de Madrazo en delinquir no conoce tregua desde que, en el sexenio de Luis Echeverría, comenzó una carrera política con la fórmula del presidencialismo autoritario que le enseñó Carlos Hank González y que fue mudando a comportamientos de supuesto arrojo democrático y anticentralista, como cuando, en 1995, se rebeló a Ernesto Zedillo Un elemento fundamental de Madrazo es su arsenal económico: convencido del adagio de que en política lo que se compra con dinero resulta barato, dispone de abundantes recursos económicos que ha ordeñado de los erarios estatales que controla a través de sus comparsas, sobre todo los gobernadores de Tabasco, Manuel Andrade, y Oaxaca, Ulises Ruiz Una engañifa más de Madrazo --quien por cierto nació en el Distrito Federal y sólo dijo ser de Tabasco para usufructuar el poder en ese estado-- es que el PRI no tiene dinero, y en efecto no lo tuvo para ese partido, porque está reservado para una costosa campaña con un ejército de los defraudadores electorales que han operado en el país en las recientes dos décadas Por eso, hierra un sector de los adversarios de Madrazo al sólo identificarlo con los "Camisas Rojas" que reprimieron la práctica religiosa y uno de cuyos dirigentes fue su padre, Carlos Alberto Madrazo Becerra, sobre cuyo asesinato --en 1968-- el hijo jamás levantó la voz, y se equivocan también quienes le atribuyen la mentira como el peor de sus defectos y creen que la pelea se dará sólo entre Felipe Calderón y el perredista Andrés Manuel López Obrador Madrazo es la mafia y, como aquí se ha informado en otras oportunidades, es capaz de cometer fechorías de cualquier calibre para obtener lo que se propone No es un partido el que Madrazo pondrá en marcha, apegado a lo que establecen las leyes y las prácticas democráticas, sino la coalición de los intereses más ilegales, inmorales y espurios que, por supuesto, implican abundantes recursos económicos de dentro y de fuera del país De lo ayer, espectáculo ridículo para los no priistas, debe ser entendido como parte del ensayo que consintió inclusive la participación de Everardo Moreno para legitimar una decisión de suyo inquebrantable y que tomará forma nítida en el curso de las semanas: El agrupamiento de toda la mafia política y los oportunistas, como el Partido Verde y, probablemente, el del Trabajo y de Convergencia Sólo un antídoto existe para contrarrestar el veneno priista de Madrazo: la expresión rotunda de los votos en contra el 2 de julio del próximo año Ya ha ocurrido y habrá de repetirse Apuntes En la más reciente confrontación entre los gobiernos de México y Venezuela es preciso establecer una definición: es inadmisible cualquier agresión a México, sea de George Bush o de Hugo Chávez, locos ambos, pero tampoco es válido convalidar las conductas, ya esquizofrénicas, del jefe del Ejecutivo, Vicente Fox Los mexicanos no somos súbditos ni Fox es un rey Comentarios: delgado@procesocommx, wwwprocesocommx