Se profundiza la brecha digital entre naciones

miércoles, 23 de noviembre de 2005
* Resistencia estadunidense a abandonar el control de Internet Túnez, 22 de noviembre (apro) - Los dos puntos centrales que concentraron el debate --entre los poco más de 19 mil participantes en la Segunda Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información-- finalmente no se resolvieron frente al tajante veto del gobierno de Estados Unidos para abandonar la gestión técnica de Internet, y dar paso, así, a un dominio bajo una agencia intergubernamental, multinacional Así mismo, tampoco se pudo superar la falta de compromiso de las naciones desarrolladas para financiar los 500 millones de dólares necesarios, a fin de crear el Fondo de Garantía Digital, iniciativa promovida por los países africanos Por si fuera poco, Yoshio Utsumi, secretario general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) --organismo de Naciones Unidas encargado de convocar a la cumbre--, advirtió que, para lograr disminuir la aguda brecha digital hasta el 2015, se requiere de una inversión cercana a los mil millones de dólares, que servirían para conectar a la red a las 800 mil poblaciones que todavía están al margen de Internet Sin embargo, las aportaciones a un fondo global sólo han sido de escuálidos 8 millones de dólares La brecha digital fue ampliamente documentada en las cerca de 300 conferencias que dominaron la cumbre En África, por ejemplo, sólo dos de cada cien habitantes posee computadora, mientras que en los países de la Unión Europea la correlación es de 29 por cada ciento La tasa de penetración de Internet en naciones como Estados Unidos es de 62%, cuando el promedio internacional es de apenas 13% En América Latina, este índice es menor al mundial: sólo 11% de la población tiene acceso a Internet Esta brecha, destacó el documento de la UIT, no logrará revertirse si no se acelera el acceso a líneas telefónicas en las naciones subdesarrolladas A finales del 2004, sólo 11% de las naciones pobres tenían acceso a telefonía, mientras en los países desarrollados el promedio es de 535 líneas telefónicas fijas por cada cien habitantes Las dimensiones del desafío son brutales, pero en Túnez se lograron pocos acuerdos sustanciales para enfrentar estas enormes desigualdades internacionales Los dos documentos básicos aprobados en este país del norte africano ?cuyo gobierno ha sido severamente criticado por ejercer la censura precisamente en Internet-- sólo son menciones de buenos deseos: --Se establece que todos los gobiernos deberán actuar "en pie de igualdad y tener iguales responsabilidades" en lo que concierne a Internet, para garantizar su estabilidad, seguridad y continuidad, pero se mantiene el control del gobierno norteamericano en la red --Se hace sentir la necesidad de fortalecer la cooperación internacional, pero sin llegar a compromisos firmes como el Fondo de Garantía Digital Censura en la red Desde antes del arranque de la cumbre, representantes de 170 naciones acordaron que la organización estadunidense Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN) continuara administrando la red, ante la firme oposición de Estados Unidos --expresada por su representante en la cumbre, John Marburger, asesor de George W Bush en materia de ciencia y tecnología-- de ceder el control para dar paso a una agencia intergubernamental Marburger pretextó que la estructura vigente de Internet ha permitido alcanzar el desarrollo de esta nueva red de comunicaciones, y subrayó la firme intención de Washington de no cambiar "un sistema que está funcionando bien" Sin embargo, expertos europeos y asiáticos subrayaron que precisamente el control de ICANN sobre el Internet ha impedido eliminar la enorme brecha digital El representante de la Unión Europea, Viviane Reding, propuso pocos días antes de iniciarse la cumbre que el gobierno de Internet quede en manos privadas, pero que los gobiernos asuman un tipo de control a través de un organismo multinacional La propuesta europea fue apoyada por Irán, China y Arabia Saudita, pero finalmente vetada por Estados Unidos El analista en informática, Uwe Afemann, argumentó que la postura de Estados Unidos le ha permitido también censurar dominios en la red de acuerdo con sus intereses, como ocurrió durante la guerra de Afganistán, cuando no fue posible acceder a los dominios de dicho país Afemann --citado por la televisora pública alemana Deusche Welle-- también criticó el principio de que el acceso a la computadora es lo que mejora el uso de las nuevas tecnologías Argumentó que estudios recientes han comprobado que el uso intensivo de la computadora en escolares ha empeorado su desempeño "Es más importante fortalecer las capacidades de lectura, escritura y comprensión de textos que el uso intensivo de la computadora", advirtió Por su parte, Estados Unidos defendió --a través de varios de sus representantes-- el mérito de su "papel histórico" como nación de origen del Internet, y señaló que, hasta el momento, todo se ha desarrollado "correctamente" Hegemonía tecnológica Los gobiernos de China, Brasil, India e Irán calificaron la posición estadunidense de "hegemonía tecnológica", y exigieron que la ICANN fuera reemplazada por un conglomerado multinacional Los ciberoptimistas argumentaron a su vez en la cumbre de Túnez que, gracias al modelo actual, el número de usuarios de Internet en el mundo creció en 20% anual Dieron cifras: en el 2000 cerca de 380 millones de personas contaban con acceso a la red, pero en 2004 la cifra se elevó a 800 millones Sin embargo, un análisis más frío revela que mientras en Estados Unidos el crecimiento promedio anual fue de 40%, en naciones de América Latina no rebasó 4%, y en África sólo 2% de los habitantes tienen acceso a Internet Para enfrentar esta aguda desigualdad y cumplir con el objetivo fijado de que la mitad de la humanidad --3 mil millones de personas-- cuenten con acceso a la red en 2015, un grupo de naciones subdesarrolladas, encabezadas por Senegal, propuso la creación de un Fondo de Solidaridad Digital que lograra recaudar 500 millones de dólares para garantizar el acceso a 800 mil poblaciones marginadas Sin embargo, los países más desarrollados se resistieron a que las aportaciones financieras fueran obligatorias, y propusieron que éstas figuraran en un capítulo de ayuda general al desarrollo