El debate priista

jueves, 3 de noviembre de 2005
México, D F, 2 de noviembre (apro)- Como una broma los priistas han tomado el debate que Roberto Madrazo y Everardo Moreno sostendrán mañana por la noche Sólo quienes tengan televisión por cable podrán verlo, y esto ya habla de la incredulidad que provoca la contienda presidencial del PRI en la ciudadanía y aun entre los suyos La figura del PRI está por los suelos, por más que su dirigencia diga lo contrario Después del escándalo de corrupción de Arturo Montiel y las acusaciones de traidor a Roberto Madrazo, el priismo ha caído estrepitosamente en las encuestas y su imagen nuevamente es relacionada con lo peor de la política mexicana De acuerdo con las encuestas propias y de fuera, el PRI está por debajo del PRD y el PAN en las posibilidades de ganar la presidencia de la República La dirigencia nacional del partido y los madracistas, sin embargo, estiman que esto será fácilmente remontable, pues aún faltan dos meses y medio para el inicio de la campaña constitucional, y el PRI tiene la estructura y la experiencia suficiente para reposicionarse ante el electorado Estos argumentos pudieran ser ciertos siempre y cuando hubiese unidad interna y recursos externos suficientes para hacer cambiar la imagen de corrupción y desconfianza que genera el PRI y su candidato Roberto Madrazo, de quien se ha especulado en los últimos días, saldrá información contundente de sus negocios oscuros y cuentas bancarias El PRI no tiene la unidad necesaria y, de acuerdo con lo que algunos priistas prominentes, no la tendrá de cara a las elecciones de 2006 Las previsibles salidas del diputado Roberto Campa y del senador Genaro Borrego, son la punta de una larga fila de priistas que no están de acuerdo con la candidatura de Madrazo, al que consideran como lo peor del priismo Hace dos semanas, el excandidato presidencial del PRI en 2000, Francisco Labastida Ochoa dijo ante las cámaras de la cadena de televisión internacional CNN, que podría haber una "salida silenciosa" de priistas El sinaloense adelantó lo que ya está ocurriendo: el éxodo de antimadracistas de las filas del partido o, simplemente, la decisión de muchos de ellos de cruzarse de brazos y votar en secreto en contra del tabasqueño Esta situación sería como darle una sopa de su propio chocolate a Madrazo quien, al perder en 2000 la candidatura presidencial, no quiso apoyar a Labastida: se cruzó de brazos e, incluso, realizó acciones en contra del sinaloense siendo gobernador de Tabasco La unidad del PRI comenzó a quebrarse desde que Madrazo traicionó a Elba Esther Gordillo en 2003, cuando le dio la espalda a las reformas hacendaria y energética que se había comprometido apoyar ante el presidente Vicente Fox La maestra Gordillo no solo rompió con Madrazo, sino también con el PRI en el momento en el que los madracistas bloquearon su derecho de dirigir el partido ante la renuncia de Madrazo, cuando era la secretaria general del priismo Con la política chiapaneca se fue la posibilidad de contar con una fuerza y estructura a nivel nacional; es decir, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación También la probabilidad de contar con la nueva federación de burócratas y el apoyo del nuevo Partido Alianza Social sobre los cuales influye determinantemente Gordillo En este contexto se dio el enfrentamiento con Arturo Montiel, quien vino a ratificar la imagen de corrupción del PRI La evidente falta de recursos financieros del priismo, así como su incapacidad de conseguir refuerzos económicos de empresarios que en otros tiempos eran los primeros en acudir al "pase de charola", hacen más débil la posición del PRI Bajo este marco es que se da el "debate" entre Roberto Madrazo y Everardo Moreno, el cual no sirve ni para que la gente conozca las plataformas de ambos y, mucho menos, para legitimar el proceso interno de selección del candidato presidencial del PRI, el cual nació manchado El gasto de 66 millones de pesos que hará el PRI en la elección del 13 de noviembre será, por lo tanto infructuoso, ya que lo más seguro es que gane Madrazo Pero esa victoria será en realidad una derrota, pues lo único que ratifica es la desconfianza general que pesa sobre él y la imagen de corrupción que permea en el PRI

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