Olvidados, zapatistas enterrados en la fosa común de Tuxtla

jueves, 3 de noviembre de 2005
* A los 32 caídos que yacen en el panteón San Marcos nadie les llevó flores ni veladoras Tuxtla Gutiérrez Chis , 2 de noviembre (apro)- Por duodécimo año consecutivo a los zapatistas enterrados en la fosa común del panteón San Marcos de esta ciudad nadie les llevó flores ni veladoras Si bien en la plaza central de San Cristóbal de Las Casas se lleva a cabo la jornada para recordar a los muertos, los presos y los desaparecidos políticos, en el rincón más apartado de este panteón, que cuenta con unas 36 mil tumbas, se encuentran dos moles de concreto con 120 gavetas, en 51 nichos de los cuales enterraron a los zapatistas muertos en combate en los primeros días de enero de 1994, tras los enfrentamientos con el Ejército Mexicano, la mayoría de ellos son los que no pudieron recuperar los propios rebeldes y fueron levantados por los soldados y la PGR En enero de 1994, 34 zapatistas cayeron en combate en la cabecera municipal de Ocosingo --en el mercado público de esa localidad--, incluido el comandante Hugo que encabezaba ese regimiento rebelde y cuyo nombre verdadero era Francisco Gómez Sólo dos de las 34 bajas que tuvo el grupo rebelde en esa ciudad fueron levantadas por el EZLN, aunque murieron después en sus hospitales de campaña El resto yace enterrado en una tumba rústica de concreto gris del panteón San Marcos Al menos cinco de esos 32 zapatistas caídos en Ocosingo, según dijo el subcomandante Marcos en febrero del 2004, "fueron ejecutados sumariamente por órdenes del entonces general de brigada Luis Humberto Portillo Leal, en aquellos tiempos jefe de la XXX Zona Militar; y el encargado de perpetrar los asesinatos fue el entonces mayor de infantería Adalberto Pérez Nava Otros combatientes indígenas zapatistas fueron ejecutados por el entonces capitán segundo de Infantería del Ejército Federal, Lodegario Salvador Estrada" En San Marcos están enterrados cinco rebeldes de alto rango, entre ellos, el subteniente Álvaro, originario de la zona Norte de Chiapas y cuyo nombre verdadero era Silverio Gómez Álvarez; el insurgente Fredy, oriundo de la comunidad El Prado, municipio de Ocosingo; el teniente insurgente Calixto, nativo del municipio de Chanal, cuy nombre real era Marcos Gómez Velasco; el insurgente de infantería Miguel, que era de la comunidad Yaxkul y cuyo nombre legal era Arturo Aguilar Jiménez El resto eran milicianos En las tumba también yacen otros zaptistas muertos en los combates de Altamirano y el cuartel militar de Rancho Nuevo, así como otros que fueron detenidos en las comunidades a donde incursionó el Ejército buscando a los rebeldes A diferencias de las gavetas de los zapatistas, que sólo están numeradas, las de los dolientes que comparten estos nichos cuentan con nombres; y sus familiares hoy les llevaron flores y les encendieron algunas veladoras En tanto, en San Cristóbal se lleva a cabo la jornada para nombrar a los muertos por sus nombres, convocada por el EZLN el 16 de septiembre pasado

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