Las niñas y la guerra en Colombia

martes, 8 de noviembre de 2005
* Ellas forman parte del mercado bélico Madrid, 7 de noviembre (apro-cimac) - La participación militar de las mujeres colombianas en lo que se denominó La Violencia (con mayúsculas) en los cincuenta, fue casi inexistente, situación que cambió con los movimientos de liberación en sesenta, pero que también fue gradual Hoy asistimos a una amplia participación de mujeres en los diferentes grupos armados; sobra decir que actúan internamente dentro de estructuras militares y direcciones piramidales en los que la mujer históricamente ha tenido un mínimo acceso; es decir, que no es precisamente que se incorporen a un mundo democrático ¿Por qué se vinculan entonces las mujeres a los grupos armados en los que se incluyen guerrillas y paramilitares? La respuesta es compleja y debe contextualizarse; unos fueron los móviles de ayer y otras las razones que conducen a tal decisión de un considerable e indeterminado número de mujeres Las cifras bailan, pero estamos hablando de miles Según estudios realizados por la Universidad Nacional de Colombia en 2003, y de acuerdo con las respuestas dadas por niñas y niños desvinculados de los grupos armados, han llegado a ellos por dinero o por necesidad económica, lo que quiere decir que los ideales, por lo menos de los grupos de la izquierda, quedaron atrás: en la actualidad existe un mercado de trabajo en torno a la guerra Durante las décadas anteriores, muchas mujeres se vincularon a los movimientos de liberación porque encontraron una posibilidad de compromiso político, de hallar un lugar que las tuviera en cuenta y elevara su autoestima; no obstante, escasas llegaron a cargos de dirección Valdría la pena realizar un estudio sobre el proceso de las mujeres a su paso por los grupos armados, y preguntarse por qué la guerra, que tradicionalmente han hecho los hombres, finalmente enganchó también al sexo femenino La construcción del género está en permanente proceso; desde luego, los cambios económicos políticos y sociales inciden en los enfoques e interiorizaciones Colombia, con más de medio siglo en permanente conflicto armado, ha llegado a un momento de desgaste y deterioro que se refleja en la oferta y demanda de empleo, que nada tiene que ver con la lucha por un cambio social o por un cambio de roles de género La vinculación de niñas a los grupos armados habla del estado en que se encuentra ese conflicto que parece no tener fin Niñas menores de 18 años, hasta de diez, huyen de la violencia intrafamiliar, de los abusos sexuales, de la crisis económica y hasta de su propia crisis de identidad como adolescentes, y buscan protección y refugio Se trata de menores con un bajo nivel educativo que en la mayoría de los casos no han terminado la primaria, han probado algún tipo de droga y estado en algún combate ¿Combate para qué? Ellas no reciben formación y desconocen sus derechos; lo mismo les da estar en la guerrilla, que en un grupo paramilitar o en el Ejército Estamos hablando de estudios de niñas y niños que, ya desvinculados, se encuentran bajo tutela del Estado y no se les considera delincuentes, sino víctimas Las niñas, niños y jóvenes que son capturados, que se entregan voluntariamente o son entregados por el mismo grupo, entran a un programa especial Da particular horror leer sus testimonios, en los que declaran sus dolores, sus acciones en los grupos; las niñas, en algunos casos, pasan a ser las "compañeras de sus jefes", y en otros ellas ven las ventajas que da serlo y lo buscan con afán Para reconstruir Colombia es mucho lo que hay que deconstruir, y nada justifica que los grupos admitan e inclusive lleven forzados a las y los menores de edad No sólo desplazan a las familias de campo en su lucha por territorio, sino que engrosan sus filas con quienes deberían estar en una escuela ¿Qué hace el Estado para cambiar la situación sociopolítica de Colombia? ¿Dónde está su responsabilidad? La inversión social va para el fortalecimiento del Ejército Los niños, las niñas de Colombia, iniciaron el siglo con un final abierto