Muertes en la cima

domingo, 11 de diciembre de 2005
En tan sólo dos años, 10 personas vinculadas a Vicente Fox y Marta Sahagún, algunas muy estrechamente -como El Bigotón González, Adolfo Aguilar Zinser y Ramón Martín Huerta- han muerto, a veces en circunstancias extrañas En ese escenario macabro figuran cuatro miembros del Estado Mayor Presidencial Ante la desinformación y las versiones contradictorias, las muertes, consideradas accidentes y suicidios, han despertado sospechas La muerte de por lo menos 10 personas -extrañas unas, inexplicables otras, sospechosas todas- ha marcado el paso de la pareja presidencial por el poder Aunque se les ha considerado víctimas de muy diversas circunstancias -accidentes y suicidios, principalmente-, todas las personas muertas tuvieron en común que fueron destacados personajes, funcionarios relevantes o empleados muy cercanos a Vicente Fox y Marta Sahagún; en algunos casos su estrecha colaboración con Fox terminó en una confrontación con Marta y, en otros, la relación se redujo a que filtraron información contra su familia Y, respecto a varias de esas muertes, el gobierno foxista ya reservó por 12 años la información sobre sus causas Cuatro de los fallecidos fueron miembros del Estado Mayor Presidencial (EMP), integrado por casi 2 mil elementos del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea que dependen directamente del presidente de la República y que se encargan de su seguridad y la de sus parientes Si bien desde finales de 2003 han desaparecido varios colaboradores del jefe del Ejecutivo o de su esposa, sólo en este año se han verificado cinco decesos: los de Adolfo Aguilar Zinser, Ramón Martín Huerta y tres miembros del Estado Mayor Presidencial que murieron en el rancho San Cristóbal, propiedad del presidente Fox Estas tres pérdidas del EMP -un cocinero de la Marina y dos efectivos del Ejército- se produjeron en condiciones extrañas y estuvieron envueltas en la desinformación y la sospecha, al igual que la muerte de otro miembro de ese cuerpo militar que era el custodio personal más cercano a Marta Sahagún En tanto que este guardia de la esposa del presidente falleció en noviembre de 2003 y el cocinero de Los Pinos murió a principios de este año, los dos efectivos del Ejército perdieron la vida apenas el pasado 14 de noviembre Los otros cuatro fallecimientos que han originado suspicacias fueron los de dos agentes aduanales que, al parecer, afectaron los intereses de los hijos de Marta Sahagún; el de un asesor de Pemex que, casado con la coordinadora de asesores del entonces secretario de Gobernación, Santiago Creel, se acababa de separar de ella y que en la estructura de la paraestatal dependía de un hermano de Rubén Aguilar, el vocero presidencial; así como el de José Luis González, El Bigotón, fundador de los Amigos de Fox y creador del Plan Millenium con el que Vicente Fox ganó las elecciones en el año 2000 O Marta o yo A finales de 2003, el 3 de noviembre, pereció en circunstancias sospechosas, aparentemente por suicidio, el primero de los ayudantes directos de la pareja presidencial, hecho que la periodista argentina Olga Wornat, en su libro Crónicas malditas desde un México desolado, narra así: El teniente de Marina Rodrigo Sánchez González tenía 28 años, era alto, rubio y delgado, estaba de novio, muy enamorado y a punto de casarse Era custodio personal de Marta Sahagún El que la acompañaba a todas partes, el que permanecía en la cabaña por las noches, el que llevaba un celular a través del cual los funcionarios que querían comunicarse con la primera dama llamaban al 'teniente Rodrigo' Dice la periodista: Esa mañana, Rodrigo se retiró de sus tareas, como siempre, pasados unos minutos después de las seis de la mañana Se despidió de su jefe, como todos los días Fue encontrado con un tiro en la boca, dentro de su auto, una camioneta placa YDE3181, del estado de Veracruz Apoyada en la versión de un teniente coronel que no identifica, Wornat asegura que la víctima fue hallada en el estacionamiento asignado al personal que trabaja en Los Pinos, una hora y media después del presunto suicidio E incluso dicho militar le reveló: Fue una entrega Pero esa versión contradice la oficial, en el sentido de que el cuerpo fue localizado, con un impacto de bala que le atravesó el cráneo, dentro de una camioneta estacionada en la calle San Marcos, frente a la unidad habitacional Pedregal, en la delegación Magdalena Contreras, cerca de la casa de su novia Wornat afirma además que, tras esa muerte, la familia del teniente de Marina cambió de residencia, incluso de estado, por el miedo que tenía Unos días después, el 15 de noviembre de 2003, en el estado de México, perdió la vida José Luis González, el viejo amigo de Fox desde que trabajaban en la Coca-Cola, al chocar con su moto Conductor de motocicletas gran parte de su vida, El Bigotón González pereció cuando, de una manera que fue calificada de extraña, chocó contra un muro de contención y se precipitó por un despeñadero La tarde de ese día había recogido su motocicleta en Avándaro y se dirigía a baja velocidad hacia Valle de Bravo, donde tenía una casa en el fraccionamiento Porto Bravo Detrás de él, pendiente del funcionamiento del vehículo, iba su mecánico, quien en declaraciones a personas cercanas a la víctima aseguró que no hubo ninguna falla mecánica y que conducían a baja velocidad Presidente del Consejo de Administración del Grupo Quan, González fue el gran benefactor y consejero de Vicente Fox Durante la campaña del guanajuatense por la Presidencia de la República, fungió como la persona responsable de su imagen y promoción políticas hasta que Marta Sahagún empezó a hacerlo a un lado y a imponerse en su lugar O Marta o yo, le dijo El Bigotón González a su amigo íntimo Vicente, quien sin dudar le contestó: Marta Este diálogo había sido referido por el propio José Luis González a este reportero luego de que, el 19 de abril de 1999, se vio forzado a renunciar a sus actividades cerca del candidato Horas después de que El Bigotón había perdido la vida, el presidente Vicente Fox se presentó en el velorio acompañado de su esposa Marta Sahagún, lo que provocó molestia entre los familiares de la víctima No había pasado un año cuando, el 7 de octubre de 2004, Carlos Fernando Márquez Padilla, asesor de la Dirección Corporativa de Administración de Pemex, se desplomó del edificio contiguo a la torre central de la empresa paraestatal Las versiones al respecto fueron contradictorias Los reportes de la policía del Distrito Federal indicaron que abrió una ventana del piso 12 para lanzarse, pero algunos testigos aseguraron que se sentó de espaldas a la ventana Fue un suicidio, determinó la versión oficial a cargo de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, a pesar de que las investigaciones quedaron incompletas y, al parecer, se produjo una manipulación de la escena colocando al lado del cadáver una tarjeta con lo que parecían ser números de cuentas bancarias Dos meses antes, Márquez Padilla se había separado de María Amparo Casar, la coordinadora de asesores del entonces secretario de Gobernación, Santiago Creel Y en Pemex dependía de Octavio Aguilar Valenzuela, hermano de Rubén, el vocero presidencial El año más trágico Pero el año más trágico para el entorno de la pareja presidencial ha sido el penúltimo del gobierno de Vicente Fox A principios de 2005, de acuerdo con la periodista Olga Wornat, uno de los cocineros de Los Pinos que fue llevado al rancho San Cristóbal perdió la vida en aquella residencia campirana y, aun cuando la familia no había esclarecido plenamente las circunstancias de su fallecimiento, fue enterrado con extraña rapidez Unos meses después, el domingo 5 de junio, falleció en un accidente carretero Adolfo Aguilar Zinser, el exembajador de México en la ONU que había sido, además, consejero de Seguridad Nacional de la Presidencia de la República durante los dos primeros años del gobierno de Fox Tras renunciar a su cargo ante la ONU, en noviembre de 2003, Aguilar Zinser había roto con Vicente Fox a raíz de que declaró que México era el patio trasero de Estados Unidos Tres meses y medio más tarde, la muerte alcanzó a uno de los colaboradores de Vicente Fox más cercanos y más involucrados en su vida política: Ramón Martín Huerta, quien fue su secretario general de Gobierno en Guanajuato, gobernador sustituto cuando Fox se lanzó en busca de la Presidencia y, posteriormente, tras el triunfo electoral de su amigo, subsecretario de Gobernación y secretario de Seguridad Pública Tenía, por lo menos, un defecto: fue uno de los pocos funcionarios del gabinete y de los antiguos colaboradores foxistas que había mantenido sin variaciones su relación de amistad con Lilian de la Concha, la primera esposa del ahora presidente El 21 de septiembre de 2005 se desplomó el helicóptero en el que, junto con otros funcionarios del gobierno federal y de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el secretario Martín Huerta se trasladaba al penal de alta seguridad de La Palma, en el Estado de México Pese a que previamente se habían producido amenazas de narcotraficantes en contra de algunos funcionarios que ese día viajaban en el helicóptero, y no obstante que Martín Huerta estaba haciendo delicadas investigaciones sobre las actuales cabezas del narcotráfico en el país, el gobierno se apresuró a asegurar que se había tratado de un accidente y, además, adelantó que el dictamen oficial del percance quedará bajo reserva durante 12 años Las tragedias más recientes del entorno de la pareja presidencial ocurrieron el lunes 14 de noviembre Dos elementos del Estado Mayor Presidencial perecieron en el rancho San Cristóbal, en San Francisco del Rincón Los militares estaban asignados a la custodia de la empresa Congelados San José -propiedad de la familia Fox en sociedad con Altex, negocio de los Servitje-, y supuestamente se ahogaron en un estanque Con el silencio del gobierno estatal, la Presidencia de la República mantuvo oculto el hecho durante cuatro días a pesar de que era un secreto a voces desde el mismo lunes No fue sino hasta el viernes 18 cuando se difundió públicamente una versión de los hechos, y eso porque reporteros del diario local Correo obtuvieron una confirmación extraoficial de los acontecimientos, emanada al parecer de personal de la Zona Militar destacado en Irapuato Sólo ante dicha publicación, seguida por diversas reacciones de otros medios de comunicación, la Presidencia de la República confirmó los decesos El comunicado correspondiente asentó: El lunes pasado, aproximadamente a las 12:40 horas, fallecieron dos elementos que nadaban en el estanque ubicado en los límites de las instalaciones del rancho San Cristóbal Y explicó: El accidente se produjo cuando uno de ellos trató de auxiliar a su compañero, quien sufrió un calambre en una de las extremidades inferiores Pero ese escueto boletín de la Presidencia omitió señalar los nombres de las víctimas, si a los cadáveres se les practicó la autopsia y a dónde fueron trasladados los cuerpos Las autoridades locales tampoco informaron nada al respecto El estanque La corresponsal de Proceso en Guanajuato, Verónica Espinosa, buscó entonces al director general de la empresa de Congelados Don José, Cristóbal Fox Quesada, quien mandó decir a la reportera que, como no había estado en sus oficinas el día en que murieron los guardias del EMP, no sabía qué había ocurrido y no tenía nada qué declarar Pero si se sigue el camino que conduce a la congeladora, a unos metros se halla, tras de una cerca metálica, lo que desde hace año y medio está delimitado como propiedades de los hermanos Fox Quesada, incluyendo la casa de campo del presidente Y ahí, justo del otro lado de la valla, se ve el estanque donde habrían muerto ahogados los dos integrantes del Estado Mayor Presidencial Se trata de un estanquillo de alrededor de dos metros de profundidad donde el nivel del agua difícilmente alcanza el metro de altura Los bordes se observan limpios y el estanque está desyerbado, al igual que los alrededores Estas tareas de limpieza las realizan los guardias del EMP, en parte por obligación y, en parte, dicen los lugareños, porque no tienen otra cosa qué hacer La cerca cierra el paso a los vecinos de la familia Fox hacia los sembradíos de brócoli, la presa y los campos deportivos del lugar Desde niños nos gustaba meternos a nadar a ese estanque; el agua no llega ni a la cintura, cuenta un joven que, en bicicleta, circula por el camino con una caja repleta de rabos de coliflor que acaba de comprar en la congeladora Y de las casas vecinas surgen otros datos, como estos: Ellos (los guardias del EMP) acostumbraban meterse a nadar, pero nada más con la ropa interior Y a los muertos los sacaron con toda la ropa puesta; dicen que estaban desde la noche anterior ahí, a lo mejor tomados, ¿pues quién se los impide? Pero el teniente de infantería Harold Henry Plata Sánchez, comandante del destacamento del Estado Mayor Presidencial en San Cristóbal -cuyas oficinas se ubican a un costado de la Casa Ejidal y a unos metros de la congeladora-, revela a Proceso: Lo único que le puedo asegurar es que no estaban tomados Entrevistado por la reportera el martes 22 de noviembre, el teniente Plata Sánchez refiere que se acaba de dar el cambio de destacamento, por cuestiones de seguridad -¿Entonces no estaban ustedes aquí? -No, éste es otro personal muy diferente Por lo mismo, no le puedo dar información: nunca estuvimos aquí, nunca estuvimos en los hechos Por eso toda la información que se les está dando es por parte de la Presidencia o del Estado Mayor Presidencial Luego de que Proceso confirmó que de esos dos decesos no se dio parte a ningún Ministerio Público de Guanajuato ni de la Ciudad de México, requirió a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para que informe sobre las circunstancias precisas de los hechos, los nombres de los fallecidos y el lugar de nacimiento de los mismos Mediante el oficio SCAP-41503 de la Procuraduría General de Justicia Militar, la Sedena respondió con una negativa: No es posible proporcionarle la información por encontrarse dentro de la averiguación previa que practica el agente del ministerio público militar adscrito a la 16/a Zona Militar (Sarabia, Gto) Aun más, amparándose en la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, señaló que se considera información reservada y, según el artículo 15 de la referida ley, podrá permanecer con tal carácter hasta por un período de 12 años El lunes 29 de noviembre, el diario AM de León reveló los nombres de las víctimas: el cabo Julio Meztiza Ramos, de 23 años, y Javier Tapia Amador, de 24 Originario de Zacapoaxtla, Puebla, Meztiza era un nadador experimentado y pretendía desertar del Ejército para conocer a su hija recién nacida Tapia era de Ixtlahuacan, Estado de México La versión asegura que el gobierno estatal se enteró de la tragedia luego de que los cuerpos fueron trasladados a la XVI Zona Militar, en Sarabia Las actas de defunción están fechadas el 15 de noviembre, un día después de los decesos Fuentes consultadas dentro del Ejército advierten que en el caso hay un extraño punto: Los primeros reportes surgidos del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) -conocidos extraoficialmente por Proceso- señalan que ambos guardias se encontraban de descanso Estas muertes son aún menos explicables si se considera que los guardias de las fuerzas especiales del EMP reciben un entrenamiento que incluye pruebas de natación de alta resistencia, una de las cuales se aplica en Las Estacas, cerca de Metepec, en el Estado de México, donde los elementos deben nadar a contracorriente un río de fuerte caudal mientras cargan un equipo de más de 30 kilogramos Aún menos documentadas están las muertes de dos empleados de la Dirección General de Aduanas que aportaron información confidencial acerca de la presunta participación de dos hijos de Marta Sahagún, Jorge y Manuel, en el contrabando de mercancías, sobre todo de productos chinos, en una presunta complicidad con el propio titular de Aduanas, José Guzmán Montalvo A pesar de que en mayo de este año dicha información fue desmentida por la Presidencia, la Oficina de Apoyo a la Esposa del Presidente, la Secretaría de Hacienda, el Servicio de Administración Tributaria y la Dirección General de Aduanas, el 23 de agosto la periodista Olga Wornat -quien ya se había referido a dicho contrabando- declaró ante la comisión legislativa que investiga las presuntas irregularidades e influyentismo de los hijos de Marta Sahagún que las denuncias de empleados de Aduanas sobre el caso derivaron en la muerte de dos de ellos

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