Ofensiva final contra Proceso

domingo, 18 de diciembre de 2005
Marta Sahagún y su abogada Ligia Cuevas de Velasco tienen prisa para que se dicte sentencia en la demanda por supuesto daño moral contra Proceso A pesar de que aún falta desahogar algunas pruebas, el juez del caso se apresta a emitir su fallo, atendiendo a argumentos descabellados de quien defiende a Sahagún: Por ejemplo, Cuevas compara a esta revista con el Gran Hermano, el personaje que en la novela 1984, de George Orwell, ejerce el control totalitario sobre una sociedad A solicitud de la defensa de Marta Sahagún, el juez duodécimo de lo Civil en el Distrito Federal, Carlos Miguel Jiménez Mora, dio por terminado el período de pruebas en la demanda que interpuso la esposa del presidente Vicente Fox por supuesto daño moral contra la periodista argentina Olga Wornat y Comunicación e Información, SA (CISA), editora de Proceso Con esta determinación, el juzgador se prepara para emitir su sentencia en el curso de enero próximo La prisa de Sahagún y sus abogados por cerrar el caso llevó al juez a tomar esa decisión, a pesar de que aún están pendientes de desahogo pruebas admitidas como válidas por el propio juzgador, entre ellas una entrevista de la esposa del presidente con Televisión Azteca, en la que se refirió a sus aspiraciones políticas y que fue transmitida el 14 de mayo de 2005, tres semanas después de interponer la demanda En junio pasado, el juez Jiménez Mora había decretado la admisión en su integridad de diversas pruebas de fotografías y videocasetes ofrecidas por CISA Pero el pasado lunes 12 determinó que al no existir pruebas pendientes por desahogar se pasó al período de alegatos y, sin determinar fecha, emplazó a las partes para oír sentencia definitiva El juez tiene 15 días hábiles a partir de esa fecha para emitir su resolución Debido a las vacaciones de fin de año, el fallo puede darse a conocer entre la tercera y cuarta semana de enero, si es que Jiménez Mora amplía ese plazo debido a lo voluminoso del expediente del caso -el número 336/2005- abierto el 28 de abril pasado La prisa de la defensa de Sahagún se manifestó desde la audiencia del 11 de noviembre último, cuando el juez aceptó fijar para el 12 de diciembre la nueva sesión de desahogo del juicio, a pesar de que inicialmente había señalado como fecha el 13 de enero de 2006 En la audiencia del 12 de diciembre, la defensa de Sahagún, encabezada por la abogada Ligia Noemí Cuevas de Velasco, logró además que el juez desechara como prueba una demanda interpuesta por Wornat contra Sahagún por daño moral, presentada el pasado 7 de diciembre ante el Juzgado Primero de lo Civil en el Distrito Federal Jiménez Mora acordó recibir la prueba ofrecida por Wornat sólo como acuse de recibo para ser valorada al momento de resolver el fondo del negocio, referido al supuesto daño moral alegado por Sahagún cuando la periodista publicó el 27 de febrero de este año en Proceso (1478) los argumentos con los que la esposa del presidente solicitó a la Iglesia católica la nulidad de su matrimonio religioso con Manuel Bribiesca Godoy Ligia Cuevas pidió entonces al juez que como no hay pruebas pendientes que desahogar, se pase al período de alegatos El juez lo aceptó En ese mismo momento, Cuevas de Velasco le presentó un largo escrito con los alegatos a favor de Sahagún Además de insistir en el daño moral, en la retribución monetaria a Sahagún por esa supuesta afectación y el pago de las costas del juicio a cargo de las partes demandadas, la defensora de Sahagún arremete contra Proceso, su defensa legal y la periodista argentina Acusa a los litigantes de CISA de actuar de manera abusiva en el proceso judicial y de cometer prácticas deleznables; a la revista, de falta de ética al publicar el texto de Wornat, y le imputa el cargo de dar información falsa, sui generis y con profundo desprecio hacia el juez al reportar el desarrollo del juicio A Wornat la tilda de articulista de nota roja, cuya pluma, dice, ha sido calificada de pornográfica política y basura Comparaciones En sus argumentos, la abogada de Sahagún recurre no sólo a tesis jurisprudenciales y teorías de la comunicación sino que, entre los lineamientos que ofrece al juez, compara el supuesto daño moral sufrido por Sahagún con la afectación que, de acuerdo con la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), sufrió la bandera nacional cuando el poeta campechano Sergio Hernán Witz Rodríguez escribió el poema La patria entre mierda También equipara el caso de Sahagún con la acusación de narcotráfico que el diario Reforma le imputó en 1996 a quien fuera director de Comunicación Social de la Presidencia en el gobierno de José López Portillo, Francisco Galindo Ochoa Y más todavía, compara a Proceso con el Gran Hermano, el personaje que en la novela 1984, de George Orwell, ejerce el control totalitario de una sociedad En el caso de Galindo, demandó a Reforma por daño moral El Segundo Tribunal Colegiado del Primer Circuito en Materia Civil respaldó al demandante y, el 2 de junio de 2002, el diario tuvo que publicar la sentencia confirmada por la Cuarta Sala del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal respecto de la no responsabilidad del imputado, aunque se absolvió de la indemnización a la parte demandada Procesada penalmente por el delito de doble patrocinio -cargo por el que estuvo detenida en mayo pasado en el penal de Santa Marta, al oriente de la Ciudad de México, pero que logró librar en definitiva mediante un reciente amparo-, Cuevas de Velasco critica muy particularmente la estrategia de la defensa de Proceso Comunicación e Información (editora de la revista), dice, ha ejercido de manera abusiva, con temeridad y mala fe sus derechos procesales; además, la acusa de haber creado pruebas ex profeso Asegura que sólo procedieron dos de las 13 apelaciones que presentó CISA, y arremete contra la defensa de la revista, llevada por los despachos Richter, Ramírez y Asociados y Obón Abogados: Día a día, asegura, la defensa promueve pruebas supervenientes, con el propósito de desprestigiar a su contraparte Y esas pruebas que propuso -todas publicaciones de periódicos, dice- fueron hechas ex profeso, confeccionadas con deleznable intención En su lista de críticas afirma que los litigantes de la revista promovieron un deleznable incidente de impugnación por falsedad de escrito de ofrecimiento de pruebas, referido a una presunta falsificación de firmas Se declaró infundado, afirma, y en un fatigoso recurso de apelación, impugna con argumentos inatendibles y carentes de técnica jurídica la resolución del incidente Sostiene que el desistimiento, por parte de los litigantes de CISA, para que declararan algunos testigos, demuestra su falta de ética procesal y la más elemental falta de educación y bonhomía, al menos en el caso del padre Antonio Venegas Loza, quien en segunda instancia presidió el tribunal eclesiástico que le otorgó la nulidad matrimonial a Sahagún, de acuerdo con el testimonio ofrecido ante el juez por el abogado eclesiástico Juan Pablo Alcocer Mendoza, contratado por Sahagún para tramitar la nulidad La defensora de Sahagún critica también que se haya propuesto como testigo al fallecido abogado del tribunal eclesiástico Enrique Monroy, cuya muerte sin embargo no era del conocimiento de la defensa de CISA Y a pesar de las gestiones del actuario del juzgado para declarar como inexactos algunos domicilios de testigos, Cuevas acusa a la empresa demandada de entorpecer la acción de la justicia y lanzar severas acusaciones contra el actuario de la adscripción, invenciones gratuitas y planteamientos engañosos Enseguida, Cuevas de Velasco enfoca en la revista sus alegatos ante el juez: Un hecho público y notorio, que no requiere prueba alguna, es el litigio paralelo que ha emprendido la revista Proceso, dando información falsa, sui generis, sesgada y con un profundo desprecio hacia la investidura de la autoridad judicial, y con fines tendenciosos y amenazantes que checan (sic) con la verticalidad e independencia que ha demostrado su señoría Contrario al escrito de la demanda, en el que no precisó en qué consistió el daño moral alegado por Sahagún, Cuevas de Velasco le pide al juez que, al emitir su fallo, considere que ese mal está relacionado con los sentimientos, afectos, creencias, vida privada e intimidad, así como con la consideración de los demás, el entorno social y familiar, la reputación, el honor y el decoro Esa consideración, sin embargo, contradice lo declarado ante el juez por la propia Marta Sahagún el pasado 11 de agosto, cuando al ser interrogada como testigo por los abogados de CISA (Proceso 1502) aseguró gozar de buena reputación Y suposiciones En sus alegatos al juez sobre la libertad de expresión, Cuevas de Velasco asegura que tanto Wornat como la revista pretenden que mi representada no tiene derecho a que le sea preservada su intimidad, olvidándose del código de ética del periodista Nada más contrario a la ley, la ética y la teoría Más aún, compara a Sahagún con Winston Smith, personaje de la novela 1984, del escritor inglés George Orwell, referida al control totalitario sobre las personas Proceso, asegura, pretende que cualquier tercero pueda levantar el velo de la intimidad de mi representada, lo cual es inaceptable; se caería en el Estado policía que maneja 'Orwell' (sic) y que molestaba tanto a su protagonista Winston Smith, en donde en su habitación inclusive sus pensamientos y sus sueños podían ser conocidos por el Estado policía Eso, infiere, es lo que pretenden CISA y Wornat cuando afirman que la función periodística la pueden realizar sin cortapisas al amparo de una auténtica libertad de expresión Pero la elaboración del artículo por parte de Wornat y su publicación en Proceso, afirma, son hechos ilícitos que causan un daño moral y que deben ser reparados por la 'articulista de nota roja' y por el responsable del medio de comunicación, el cual, dice, debe necesariamente conocer los límites de la libertad de expresión, pues se presume que cuenta con especialistas y profesionales en la labor informativa Tanto la revista como la periodista, prosigue Cuevas de Velasco, soslayan que la Constitución limita el poder de los medios de comunicación en el respeto a la vida privada y a la moral CISA argumenta que mi representada no tiene derecho a la privacidad por ser un personaje público y que por ello le asiste derecho al ciudadano de estar informado Nada más falso, asevera Reitera entonces lo que ha dicho Marta Sahagún desde que presentó su demanda, es decir, que Proceso debió censurar el texto de Wornat: El responsable de la revista debió en pleno respeto a la vida privada, la intimidad de la señora Marta Sahagún, abstenerse de aceptar y realizar la publicación del artículo de la periodista argentina Los hechos que Doña Marta Sahagún Jiménez narró en su demanda de anulación (sic) de matrimonio religioso, fueron intimidades (de) su primer matrimonio, que no deben estarse ventilando en los medios masivos de comunicación No tenían por qué salir al ámbito público Sin que implique censura, considera, Proceso debió haber rechazado el texto de Wornat, cuya pluma ha sido calificada de 'pornografía política', 'basura', 'libelo plagado de infundios, rumores, mentiras y chismes' (y autora de un) 'libro escandaloso' (hecho) sólo para vender Para explicar su prisa para que el juez dicte sentencia antes de que se intensifiquen las campañas electorales, la defensora de Sahagún sostiene que en el caso ha existido dilación procesal por las inútiles actuaciones y diligencias propuestas por CISA Su actitud es temeraria y de mala fe Su actitud de malicia en el ejercicio de sus derechos procesales -sentencia la defensora de Sahagún- necesariamente traerá como consecuencia la condena en costas a CISA

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