La apuesta zapatista

jueves, 22 de diciembre de 2005
México, D F, 21 de diciembre (apro)- El próximo 1 de enero el EZLN iniciará "La otra campaña" y con ésta intentará insertarse en la vida política nacional, de la cual se ha alejado en los últimos cuatro años, menguando no sólo su presencia, sino su fuerza social El movimiento zapatista, al contrario de otros movimientos indígenas de América Latina, como en Bolivia, ha ido perdiendo los espacios políticos y sociales que había logrado hace 12 años De la mano del subcomandante Marcos, el zapatismo se fue automarginando de la vida política nacional al decidir no participar en ninguna agrupación social y en ningún partido bajo el argumento de que no busca el poder, sino de ayudar en la organización de la sociedad civil Bajo esta decisión el EZLN, encabezado por Marcos principalmente, ha lanzado varias apuestas por la participación ciudadana que han terminado en el fracaso El Movimiento de Liberación Nacional, por ejemplo, murió antes de nacer por las diferencias intestinas de las agrupaciones de izquierda El Frente Zapatista de Liberación Nacional (FZLN) nunca prosperó por las deficiencias de sus encargados, principalmente de Javier Elorriaga; y los llamados Municipios Autónomos y Juntas de Buen Gobierno creados en las zonas de influencia zapatista, simplemente no han tenido el eco que se esperaba en otros municipios de Chiapas y del país Más allá de estas aventuras fracasadas, la nueva apuesta del EZLN llamada "La otra campaña" podría cobrar un ímpetu inesperado si logra impregnar en la población su objetivo principal: construir una nueva forma de hacer política, sin los partidos como intermediarios, sino directamente con las agrupaciones sociales, sindicales, indígenas, obreras y estudiantiles, con el fin de crear un Programa Nacional de Lucha que incluya la creación de una nueva Constitución Sin embargo, y más allá de las buenas intenciones, esta misión se ve harto difícil de concretar si tomamos en cuenta varias cosas: la primera, que la realidad social y política del país está determinada por las alianzas entre partidos-empresas-gobierno, las cuales sólo podrían ser transformadas desde el poder, algo a lo que los zapatistas han renunciado También porque el EZLN ya no llega a esta nueva aventura con los ímpetus del 94 ni con la simpatía y el discurso que atrajo a millones de mexicanos y extranjeros que los veían como la vanguardia de la lucha social de izquierda Lo que es seguro es que "La otra campaña" se empatará y competirá con las campañas electorales de los partidos que buscan la presidencia de la República y la mayoría en el Congreso de la Unión, y aunque de principio se planteó que no son lo mismo, las dos entran en la misma frecuencia política y alguna de ellas será desplazada por la otra Lo más seguro es que el interés general se centrará en las campañas electorales y no en "La otra campaña", por muchas razones, entre ellas la difusión que tendrán en los medios los actos de los candidatos, luego de la firma de jugosos convenios comerciales entre los partidos políticos y las empresas El subcomandante Marcos seguramente tiene clara esta situación, incluso parece haberla contemplado desde la Sexta Declaración de la Selva Lacandona emitida en junio pasado cuando advirtió: "Según nuestro pensamiento y lo que vemos en nuestro corazón, hemos llegado a un punto en que no podemos ir más allá y, además, es posible que perdamos todo lo que tenemos, si nos quedamos como estamos y no hacemos nada más para avanzar O sea, llegó la hora de arriesgarse y dar un paso peligroso, pero vale la pena" No hay punto de retroceso para el EZLN, es lo que advierte Marcos Esto es, en el 2006, el zapatismo, una lucha indígena que marco una etapa importante de la historia contemporánea del país y que influyó en los movimientos altermundistas, apuesta en una sola carta una lucha que empezó en 1983; pero en la apuesta planteada por el subcomandante sólo se ve con claridad lo que se perdería y no la ganancia Y como en toda apuesta, la moneda está en el aire

Comentarios