El pasatiempo oculto del zar de los contratos de protección

lunes, 26 de diciembre de 2005
* Salvador Gámez Martínez enfrenta señalamientos por abuso sexual de menores De la mano de Arsenio Farell, en los ochenta, Salvador Gámez logró construir un imperio fincado en la venta de más de 2 mil contratos de protección y en la promoción de sindicatos blancos, que supuestamente representan a casi 350 mil empleados en todo el país Ahora se encuentra en libertad luego de ser acusado de abuso sexual contra menores México, DF, 26 de diciembre (apro)- En la cúspide de su riqueza ilícita, creada con ayuda oficial en los últimos gobiernos priistas y consolidada con la política laboral del "gobierno del cambio", el líder de sindicatos al servicio de los patrones, Salvador Gámez Martínez, cayó en manos de la policía capitalina por su "pasatiempo": el abuso sexual contra menores de edad El 20 de abril, poco antes del mediodía, un grupo de agentes de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) detuvo al influyente dirigente sindical Ramón Salvador Gámez Martínez cuando salía del inmueble ubicado en la calle de Doctor Olvera 119, colonia Doctores, en compañía de dos jovencitas: Norma y Yunué Cuando escuchó que pesaban sobre él no menos de tres denuncias penales relacionadas con el presunto delito de corrupción de menores, las piernas le flaquearon al fundador de la Federación Sindical Coordinadora Nacional de Trabajadores (FSCNT), que ostenta la titularidad de 2 mil contratos de "protección" --los cuales benefician más a los patrones que a los trabajadores-- y representa a casi 350 mil empleados en todo el país Dueño de amplias propiedades en México y en el extranjero --tiene su residencia en Isla Mujeres y suele pasar largas temporadas en Miami--, Gámez Martínez mantenía en secreto su proclividad a relacionarse sexualmente con adolescentes, de preferencia vírgenes En los departamentos que el líder ocupaba en la colonia Doctores, la Procuraduría capitalina encontró, además, una computadora en cuyo disco duro había varias fotografías de jóvenes desnudas, así como fotos impresas y revistas pornográficas, lo que hace suponer a las autoridades que el llamado zar de los contratos de protección podría formar parte de una red de proxenetas dedicada al tráfico, comercio y explotación sexual infantil De acuerdo con las declaraciones ministeriales de tres de las denunciantes, Gámez Martínez utilizaba a su secretaria particular, Virginia Leticia Rico Arce, y a las hermanas Verónica y Elsa Serrano, esta última cajera de la tienda de autoservicio Wal-Mart, para enganchar a las menores de edad Nace un imperio Desde la nada, el abogado laboralista de 63 años de edad logró fincar su feudo sindical: la Coordinadora Nacional de Trabajadores (CNT), que después pasaría a ser Federación Sindical Para ello contó con la ayuda y protección de Arsenio Farell Cubillas, el secretario del Trabajo en los sexenios de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari De trato afable, elegante en el vestir y con una imagen distinta a la de los líderes tradicionales, Gámez conservó su preeminencia en el siguiente sexenio, el de Ernesto Zedillo Y el fin de la era priista no lo afectó Por el contrario, encontró en el secretario del Trabajo del "gobierno del cambio", Carlos Abascal Carranza, un aliado más que le permitió mantener intactos sus dominios Farell presentó a Gámez en sociedad como el representante del "nuevo sindicalismo", y le abrió la puerta de poderosos empresarios, lo relacionó con sectores emergentes de la economía y, por si fuera poco, le regaló los registros sindicales de toda clase de empresas El despunte del promotor de los sindicatos blancos ocurrió a finales de la década de los ochenta, después de la quiebra de Aeroméxico A fin de agrupar a todo el personal de la empresa que sustituiría a la línea aérea colapsada, el protegido de Farell dio vida al Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Aviación y Similares (STIAS) Posteriormente, con el surgimiento de nuevas empresas aéreas en el país, Gámez incrementó su base sindical, principalmente con pilotos y sobrecargos Pero las pésimas condiciones laborales que tenían sus agremiados pronto provocaron fisuras en la organización En 1997, ya en el sexenio de Ernesto Zedillo --cuando Farell fungió como coordinador general de Seguridad Pública y secretario de la Contraloría y Desarrollo Administrativo--, los pilotos de Aeromar, hartos de su situación contractual, rompieron con Gámez y decidieron afiliarse a la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) Un año después, en marzo de 1998, los pilotos de Aerocaribe imitaron la decisión de los de Aeromar La mecánica de operación de Gámez quedó al descubierto cuando logró retener la titularidad de los contratos colectivos de trabajo de los pilotos de las líneas Aerocancún y Aerocozumel Entonces surgieron denuncias de que, en la rama de la aviación, 2 mil 500 empleados de 13 empresas operaban bajo "contratos de protección", controlados principalmente por Gámez Sin embargo, las autoridades laborales consintieron las actividades del líder y la entonces Coordinadora Nacional de Trabajadores (hoy Federación Sindical CNT) amplió su mercado de acción y abarcó cada vez más ramas y más empresas Se sabe que actualmente posee la titularidad de los contratos colectivos de empresas nacionales y trasnacionales dedicadas a la prestación de servicios, laboratorios, importación y exportación, cines, supermercados, almacenes comerciales, petroquímica y construcción Según testimonios recabados por Apro, las propias autoridades de la Secretaría del Trabajo se encargan de filtrar a los abogados de la FSCNT la información sobre las empresas que se dan de alta para iniciar operaciones en el país, a fin de que la gente de Gámez se encargue de ofrecerles "servicios sindicales" a la carta Por ejemplo, en los ochenta, cuando la cadena estadunidense de comida rápida Mc Donald's llegó a México, el dirigente vitalicio de la Confederación Revolucionaria Obrera y Campesina (CROC), Alberto Juárez Blancas, disputó la titularidad del contrato colectivo de los trabajadores Sin embargo, la trasnacional se negó a sujetarse a las condiciones contractuales impuestas por la CROC y se inconformó ante el secretario del Trabajo, Arsenio Farell, a quien le pidió su intervención para crear un sindicato patronal Diligente, Farell se encargó de hacer los arreglos necesarios y convenció a Juárez Blancas para que le cediera a Salvador Gámez el contrato colectivo a cambio del pago de un millón de dólares Propietario de un lujoso yate que permanece atracado junto al del actor estadunidense Silvester Stallone, Salvador Gámez no es el tradicional dirigente sindical Visionario, montó un despacho en la colonia Del Valle, y sus abogados fungen como secretarios generales de los más de 15 sindicatos que maneja como empresas propias y, por si fuera poco, se da el lujo de rentar y comprar registros sindicales La otra cara Pero ahora se sabe que Gámez Martínez no sólo se dedicaba profesionalmente a explotar a los trabajadores En sus ratos libres buscaba la oportunidad de fotografiar desnudas y mantener relaciones sexuales con jovencitas, menores de edad preferentemente Según consta en la indagatoria que integró en su contra la Fiscalía para Delitos Sexuales de la Procuraduría capitalina por presunta corrupción de menores, personas a su servicio se encargaban de reclutar a las adolescentes y llevarlas a su departamento de la colonia Doctores, donde incluso tenía una cama de masajes Ahí fue donde abusó de al menos una de las tres denunciantes, de apenas 15 años La joven trabajaba como empacadora en la tienda Wal-Mart ubicada en Fray Servando Teresa de Mier, colonia Balbuena, en donde a mediados de febrero pasado conoció a la cajera Norma Serrano De aproximadamente 38 años, Norma comenzó a intimar con la adolescente, y en una ocasión le preguntó si le gustaría andar con un señor grande que tuviera "muchísimo dinero" La joven le respondió que no, pero Norma continuó acosándola y le dijo que no fuera tonta, que lo pensara bien porque ese señor podría darle muchas cosas: "Mira, vamos a hablarle a mi hermana (Verónica) para saber cuándo regresa ese señor de vacaciones y que ella te lleve con él", le dijo Luego de varios días, la muchacha recibió una llamada Era la hermana de la cajera, quien le dijo: "Hola, habla Verónica, la hermana de Norma, para decirte que mi jefe ya regresó de vacaciones ¿Nos podemos ver?" Y antes de que reaccionara, citó a la quinceañera atrás de la tienda de autoservicio donde trabajaba desde noviembre de 2004 El pasado 17 de marzo, Verónica llegó a bordo de un Chevy café, en compañía de una joven llamada Paola, la invitó a subir con ellas y le dijo que sólo irían a cargar gasolina En el trayecto, Verónica le preguntó sobre lo que había conversado con su hermana La jovencita le contó que la había invitado a salir con un señor grande y con mucho dinero Verónica le dijo que la había engañado, pues en realidad se trataba de tener sexo oral con el señor porque le gustaban las chavitas Verónica no paró el auto hasta que llegaron al departamento de Gámez, donde la joven empacadora pudo observar que había otras muchachas de edad similar "No va a pasar nada, sólo te quiere conocer", trató de tranquilizarla Verónica Y aunque la menor refirió en su declaración inicial que ese día no pasó nada, su madre aseguró que su hija fue llevada a la sala, donde se encontraba Salvador Gámez, quien luego de acariciarle el rostro le pidió que le hiciera sexo oral, que le iba a pagar bien En la versión de su madre, la empacadora asustada cerró los ojos e hizo lo que le pidió el dirigente sindical, pero no soportó mucho tiempo y rompió en llanto Verónica trató de tranquilizarla y en eso se acercó Gámez a entregarle 600 pesos Ya de regreso a la tienda, Verónica amenazó a la joven con hacer que la corrieran de su trabajo y dañar a sus padres Temerosa de que la mujer cumpliera sus amagos, la menor acudió un par de veces a la casa de Gámez, quien sólo la obligó a tener sexo oral Los hechos fueron distintos en el caso de Silvia Verónica Ramírez Guerrero, de 21 años Ella refirió que en febrero de 2003 fue contratada por María Eugenia Gámez Garduño para hacer tareas de limpieza en la oficina de su padre, Salvador Gámez, ubicadas en Pitágoras 3, colonia Del Valle Ahí conoció a la secretaria del líder, Virginia Leticia Rico Arce, quien la persuadió para que mejor se fuera a trabajar al domicilio de su patrón, en Doctor Olvera 119, donde le iría mejor Sólo le anticipó que tenía que hacer todo lo que le dijera Gámez, sin repelar Silvia aceptó y uno de los guardaespaldas del dirigente, Roberto Mújica, se encargó de llevarla al departamento de la colonia Doctores, donde durante un buen tiempo tuvo sólo sexo oral con Gámez y con varias de las jóvenes que reclutaba Verónica Serrano Cuando Silvia Verónica vio un programa sobre el sida, dejó de tener relaciones con el líder sindical y con sus compañeras, por temor de contraer la enfermedad Permaneció en el departamento, pero ahora sólo se dedicaba a las tareas de limpieza, por lo que recibía algunos pesos Esta joven se encontraba en la casa el día en que la policía detuvo a su patrón, el 20 de abril Según su declaración, ese día Gámez llegó a las 11:30 horas a la casa y tuvo relaciones sexuales con Viridiana Un par de horas después, a eso de las 13:00, salió acompañado de Norma y de Yunué, e inmediatamente recibió una llamada de Norma, quien le avisó que la policía había aprehendido a Gámez, que no salieran del departamento

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