Cinismo e impunidad

miércoles, 28 de diciembre de 2005
México, D F, 27 de diciembre (apro)- Carlos Salinas de Gortari les dio posiciones en el gobierno federal o les entregó bancos que gozaban de un alto nivel de rentabilidad; Ernesto Zedillo los persiguió, acusó de malversación de fondos, cohecho o fraude, incluso logró extraditarlos y, en algunos casos, encarcelarlos; Vicente Fox Quesada impidió que algunos no pisaran la cárcel, a otros les redujo sus fianzas y finalmente, a unos meses de concluir su gobierno los liberó Mejor conocidos como "delincuentes de cuello blanco", los hombres que Salinas de Gortari hizo millonarios, unos simples "casa bolseros" "pagaron" sus delitos escondiéndose de la justicia, ya fuera en Australia, Canadá, España o Estados Unidos para después pasar algunos años en la cárcel --en el mejor de los casos--, y a la vuelta de un par de sexenios ser liberados cobrándole la factura a la gente En Navidad se concretó la inmoral liberación de Jorge Lankenau, un "casa bolsero" a quien Salinas de Gortari casi le regaló uno de los bancos más rentables en 1991, Banca Confía; a quien Ernesto Zedillo lo "rescató" de su gran fracaso bancario inyectándole cerca de 3 mil millones de pesos y a quien el gobierno foxista liberó con un pago de apenas 53 millones de pesos Aunque Lankenau pasó ocho años en el penal de Topo Chico, en la ciudad de Monterrey, no lo hizo por haber quebrado un banco y haberse hecho millonario a través de créditos relacionados por 9 mil millones de pesos --(se prestó cantidades millonarias con dinero que no era de él, sino de todos los ahorradores)--; fue encarcelado por haber cometido fraude contra 200 inversionistas, a quienes nunca les avisó que su dinero lo pondría en las Islas Caimán Hace unos días, Lankenau salió de la cárcel, dijo que se dedicará a "cultivar el espíritu" La burla no puede ser mayor, ¿Acaso cree este señor que lo que hoy pagan todos los mexicanos --debido al quebrando en que dejó Banca Confía--, se puede liquidar con buenas intenciones y engrandecimiento del espíritu? No, se paga con los impuestos que día a día el gobierno aumenta, con las nuevas reglas que impone Hacienda para mantener cautivo a todo aquel que de devengue un salario, mientras que a los verdaderos ladrones, como Lankenau, que fueron, entre otros, los causantes de que se creara el llamado Fobaproa, se les demanda apenas 53 millones de pesos para que queden libres Cantidad que resulta irrisoria frente a los beneficios que por más de 9 mil millones de pesos obtuvo mientras estuvo al frente de Banca Confía Como si la burla no fuera suficiente: a esta insultante liberación se suma una más: la de otro "casa bolseo", José Luis Sánchez Pizzini, quien con la complicidad del exfuncionario y extesorero del Instituto Mexicano del Seguro Social, Carlos Peñaloza Webb, defraudó al IMSS con 241 millones de pesos En 1991 el gobierno de Carlos Salinas lo denunció por este motivo, pero los señores huyeron, uno a España y otro a Canadá, ahí pasaron tranquilamente el final del sexenio salinista Ya con Zedillo a la cabeza del gobierno federal se les buscó hasta, quizá, llegar a un acuerdo para que pasaran un ratito en la cárcel y luego ser liberados Así, ambos defraudadores fueron aprehendidos en 1996 para salir ¡absueltos!, dos años después, del delito de fraude en primera instancia Pero no sólo nos enteramos de que lograron su libertad, sino que, además, ya no tendrán que pagar los 241 millones de pesos que le robaron al Instituto Mexicano del Seguro Social, una de las instituciones más nobles y que tanto ha sido saqueada en cada sexenio Así la historia, los grandes delincuentes de "cuello blanco" que expandieron su poder durante el sexenio salinista, en el "gobierno del cambio" --a punto de concluir--, han logrado su liberación para vivir tranquila y cínicamente sus últimos años en compañía de sus familiares, en casa, "cultivando el espíritu" Cinismo del salinato e impunidad del foxismo, cierre de un 2005

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