Guerra sucia de proveedores electorales

domingo, 4 de diciembre de 2005
Traiciones, golpes bajos, descalificaciones públicas, falsificación de documentos y hasta amenazas, son algunos ejemplos del "juego sucio" que libran las empresas que luchan por obtener el control del mercado electoral mexicano y los millonarios contratos otorgados por el Instituto Federal Electoral (IFE) y por las instancias estatales, expone Proceso en su edición 1518, de este domingo 4 de diciembre Actualmente son seis las compañías que compiten por suministrar material electoral: Formas Finas, SA de CV; Servicios, Asesorías y Materiales Electorales (Samesa); Cartonera Plástica; Plásticos y Metales Myc; Promotora Cleotilde Morales Montaño y Dicoplast Con excepción de Samesa, que produce sus propios materiales electorales, el resto de las empresas manda fabricar o compra a terceros urnas, mamparas, boletas, crayones, tinta indeleble, plumas, lápices, mesas? todo lo necesario para el desarrollo de una elección Sobre estas compañías recae la responsabilidad de que los materiales electorales lleguen a los municipios y comunidades de los estados donde se vaya a realizar una elección A menos de ocho meses de la elección presidencial del 2006 ?lapso en el que también habrá 14 contiendas estatales-- la guerra por los más jugosos contratos para elaborar materiales electorales estalló entre las dos más importantes empresas del ramo: Formas Finas, S,A de CV y Servicios, Asesorías y Materiales Electorales, SA de CV (Samesa), encabezadas por los empresarios José Antonio Carranza Sordo y los hermanos Raymundo y Hernández Casillas, respectivamente La crisis de credibilidad que viven estas empresas, de acuerdo con expertos consultados, abre la posibilidad de que el IFE recurra a compañías extranjeras para solventar las necesidades de materiales durante la jornada electoral presidencial, dice Proceso en su edición de este domingo 4 de diciembre