Al sacerdote Miguel Pérez, el Premio Nacional de Derechos Humanos

martes, 6 de diciembre de 2005
* Desde hace 47 años apoya a indígenas huérfanos, en Oaxaca Trinidad de Viguera, Oax , 5 de diciembre (apro)- El arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez Botello, ofició una misa en la casa hogar "Ciudad de los Niños" en reconocimiento al Premio Nacional de Derechos Humanos otorgado la víspera al sacerdote José Miguel Pérez por parte de la CNDH Chávez Botello hizo votos para que Dios le dé más salud al padre José Miguel Pérez para que siga esta labor profética, porque "donde Dios llega hasta el desierto florece" Por su parte, el sacerdote galardonado, rodeado de los 150 huérfanos que atiende en esta casa hogar, manifestó que este premio se extiende al pueblo de Oaxaca y, sobre todo, a "aquellos que están siempre en la brecha, taloneando, trabajando" En la humilde capilla de la casa hogar donde han desfilado durante 47 años unos dos mil 100 huérfanos, a los que les ha brindado comida, alojamiento y educación, el arzobispo reconoció que el padre José Miguel, "pese a que ya está cansado, no se detiene, sigue caminando para llevarles a Dios a estos niños desprotegidos" A los niños y niñas congregados, les pidió ponerle más ganas para aprovechar este calor humano que les brindan, "porque cada uno son como una plantita, que para que crezca bien deben evitar que se les peguen las plagas o los gusanos" Chávez Botello agradeció a Dios porque el padre José Miguel ha cumplido lo que éste le ha pedido Finalmente, el padre que recibirá el próximo viernes 9 de diciembre el premio de manos del presidente Vicente Fox, agradeció la presencia del arzobispo, del cariño sacerdotal y de los medios de comunicación En cuanto al premio, dijo que sabe que hay una aportación económica, pero que hasta al momento desconoce la cantidad, aunque espera que sea algo que aliviane las necesidades de estos 153 huérfanos indígenas a los que brinda apoyo La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) otorgó el premio al cura José Miguel Pérez García por su labor en favor de los niños y las niñas abandonados, a los que atiende en "La Ciudad de los Niños", casa hogar fundada el 24 febrero de 1958 El domingo, el arzobispo de Antequera-Oaxaca señaló que el premio se le otorga al sacerdote como un reconocimiento a su labor de preservar los derechos humanos de los niños al darles una vida digna en esa casa hogar Chávez Botello no ocultó su alegría por la distinción otorgada al cura que administra "La Ciudad de los Niños" y que alberga actualmente a 150 infantes Este premio, dijo, es un reconocimiento al esfuerzo y al trabajo que en Oaxaca se hace en materia de derechos humanos, no sólo de un sacerdote, sino de muchas personas que se dedican a brazo partido por defender las garantías individuales y colectivas de las personas "Es un aliento y estímulo a seguir en el camino de la solidaridad con los que son más deteriorados, con los que sufren alguna injusticia, no tanto con palabras como con hechos, como lo ha hecho desde hace décadas el padre José Miguel con los niños pobres, los más desprotegidos", puntualizó De igual forma consideró que este premio a un representante religioso es un llamado a seguir avanzando y fortalecer nuevos compromisos para humanizar a la sociedad "La Iglesia no puede ser fiel a Jesucristo si no se preocupa concretamente por ayudar a levantarse a las personas y ayudar desde su misión a que las personas conozcan, aprecien y respeten su dignidad y de sus semejantes Mientras haya violación a los derechos humanos, la Iglesia tiene una tarea importante qué hacer", remató el jerarca religioso

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