Gil Díaz, el poder del vicepresidente

miércoles, 7 de diciembre de 2005
México, D F, 6 de diciembre (apro)- Francisco Gil Díaz tuvo su martes negro Su nueva Ley del Mercado de Valores no fue aprobada por la Cámara de Diputados en todos los términos que propuso el Ejecutivo federal, y la iniciativa para dotar de autonomía a los principales organismos del sistema financiero no fue, siquiera, avalada por la Comisión de Puntos Constitucionales Durante el gobierno de Vicente Fox la constante de pasillo ha sido que el verdadero presidente del país es Gil Díaz, secretario de Hacienda y Crédito Público Y no en vano han corrido esas versiones: fue él quien modificó la integración de la Junta de Gobierno del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), ganándole la batalla a los dos vocales independientes, Adalberto Palma y Bernardo González-Aréchiga Fue él quien impugnó realmente el Presupuesto de Egresos del 2005; fue él el causante de que no se pudieran recuperar 9 mil millones de parte de Banamex, al interponer una controversia constitucional para contravenir las decisiones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en torno al Fobaproa Fue el mismo Francisco Gil quien se negó, al poner infinidad de candados, a dar información sobre uno de los mayores fraudes a la nación: el Fobaproa Fue el secretario de Hacienda el que participó y también rechazó dar cuentas sobre el escandaloso asunto de la empresa ISOSA, de los fideicomisos Aduanas I y Aduana II, y que tenían que ver con la contratación de una empresa para que realizara el pago por trámite aduanero, y que costó varios millones de pesos al país, asunto que, de hecho, aún se encuentra pendiente Fue también él quien se ha dedicado a proteger, de alguna manera, a los hijos de Marta Sahagún Y por supuesto que ha sido él --por convicción o por conveniencias personales-- quien se ha encargado de que la política económica que ha mantenido Fox no se mueva un ápice Es él quien decide cuánto dinero de la recaudación federal se va a qué lugar y en qué proporción, aunque en algunos casos hay fórmulas establecidas Ahora, todo parece indicar que fue también Francisco Gil el verdadero artífice de la reforma constitucional para dar autonomía a los principales motores del sistema financiero, e incluso de la Ley del Mercado de Valores El asunto aquí es saber cuáles fueron los motivos de Paco Gil, pues su iniciativa no es otra cosa que perpetuar al grupo de tecnócratas que desde hace 23 años se encuentra enquistado en el poder real de una República, el área financiera Pero este martes Gil fracasó Sin embargo, la batalla seguramente seguirá, y el cabildeo para convencer al PAN de que apoye la iniciativa tiene todavía algunos meses de vida, antes que los actuales legisladores abandonen la Cámara de Diputados para irse, algunos, al Senado de la República; otros a hacer campaña a favor de Roberto Madrazo y, los menos, a sus casas Dejar el poder para un virrey, vicepresidente o como se le quiera nombrar, no ha de ser nada fácil, y Gil todavía se mueve

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