Irlanda: El arpa mágica de los celtas

lunes, 7 de febrero de 2005
México, D F, 7 de febrero (apro)- El arpa celta es el símbolo más antiguo en Irlanda, república proclamada independiente de Inglaterra desde 1949, siendo aquel un instrumento de cuerdas que este país lo ha empleado en sellos y documentos oficiales, así como ahora es efigie acuñada en las monedas y estampa en los billetes de euros irlandeses Ramón Sainero ha recogido en su Diccionario Akal de Mitología Celta Compendio de manuscritos primitivos (Akal Ediciones, 285 págs Madrid, 1999) varios relatos célticos donde se mencionan los atributos del arpa en el ánimo de quien la escuchaba, como podemos leer en la historia del dios Lug, tomada del manuscrito Cath Maige Tuired (Batalla de Maige Tuired) Se dice que Núadu, rey de los “Tuatha Dé Danann”, celebró una fiesta invitando a los sabios y especialistas de todas las artes y oficios de los celtas El último en llegar fue un joven apuesto llamado Lug, quien cubría su cabeza con una diadema real, por lo que el guardián de la fortaleza en Tara, donde moraba el monarca, le cerró el paso: --¿Qué arte practicas? Nadie entra en Tara sin conocer un arte --Pregúntame –le dijo-- Soy un arpista --No te necesitamos Tenemos ya un arpista, Abcán mac Bicelmois, a quien los hombres de los tres dioses eligieron en las montañas de los “sídes” (seres del mundo invisible) --Pregúntame Soy un poeta y un historiador --Ya tenemos uno, Én mac Ethamain El joven desconocido fue nombrando todas las artes y oficios que conocía bien: albañil, herrero, hechicero, médico Y como el guardián lo rechazaba, el dios guerrero Lug lo sorprendió con la pregunta: --Pregúntale al rey si tiene un hombre que posea todas las artes Si lo tiene, no podré cruzar los muros de Tara Se le permitió entrar a la ciudad y, cuando estuvo frente al rey Núadu, se le hizo sentar en el sillón frente a la corte de sabios Pasó todas las pruebas en las que aseguraba ser ducho, y los espectadores, maravillados de tantas proezas, le pidieron tocar el arpa “El guerrero tocó una música tan dulce que la multitud y el mismo rey quedaron profundamente dormidos desde ese momento hasta al día siguiente Tocó música triste y todos se pusieron a llorar; tocó música alegre y todos se sintieron contentos y felices” Núadu cedió su trono a Lug durante 30 días, pues consideró que sólo un guerrero con tantas capacidades como aquel poderoso dios podría liberar a su clan de los “Tuatha Dé Danann”, de la opresión de los Fomores Esta batalla de Mag Tuired aconteció en Irlanda más o menos por el tiempo cuando los troyanos se preparaban para otro gran asedio, debido al rapto de Helena por Paris Y como dice este primitivo libro de los “Files” (poetas celtas de gran poder entre la corte): “El rey de los Tuatha, Núadu, perdió una mano en la batalla Dían Cécht, médico del clan, con sus elaboradas artes logró fabricarle una mano de plata Los ‘Tuatha Dé Danann’ y los Fomores se enfrentaron en una de las más sangrientas guerras conocidas por los campos irlandeses “Lug, Dagda y Ogma persiguieron a los Fomores debido a que éstos se habían llevado al arpista de Dagda, Úathne Accidentalmente lo encontraron en el salón de banquetes donde Bres y Elatha mac Delbaith se hallaban El arpa yacía recargada sobre una pared Era un arpa mágica que separándose de la pared mató a nueve hombres enemigos y se acercó a Dagda y a sus doce compañeros” Entonces tocó para ellos las tres músicas por las que un arpa es conocida: “Música para dormir, música alegre y música triste Tocó música triste y las muchachas en el salón lloraron Tocó música alegre y los muchachos y las muchachas rieron Tocó música para dormir y todos los asistentes se quedaron dormidos menos Lug, Dagda y Ogma Gracias a este poder mágico del arpa pudieron escapar mientras los otros dormían” Muchas leyendas irlandesas han llegado hasta nosotros gracias a fragmentos transmitidos a través de algunos manuscritos en gaélico del siglo VI antes de Cristo, y que se dividen en tres grandes temáticas o ciclos: el “Mitológico”, el de Ulster y de Finn El Ciclo Mitológico, escrito en prosa y verso pertenece a una etapa semi-histórica, en la que realidad y fantasía aparecen entrelazadas culminando con la última invasión primitiva de los llamados “hijos de Mil de España” y que se nos ofrece con bastante detalle en el Libro de las Invasiones (Leabbar Ghabbála) Muy significativo que pueblos ibéricos hayan sido de los fundadores de los viejos celtas No podemos en este espacio de “Canto rodado” abundar en explicaciones sobre el panteón celta; pero ahora que comienza febrero, llama la atención que para las tribus celtas irlandesas, el primero de este mes de febrero marcaba el comienzo de la primavera y era un día dedicado a la diosa de la poesía y de la adivinación, llamada Brigit o Brigantia Brigantia era hija de Danna, la madre fecundadora y de Dagda, el padre de las demás deidades Su culto era el favorito de los “Files” de la corte; varios ríos de las islas británicas llevan su nombre, así como en una ciudad española de las riberas del Ebro se alzó “Brigantia” y en Portugal aun existe el poblado Braganza Su culto está asociado en el mundo cristiano al de Santa Brígida, festejada precisamente cada 1 de febrero Además, en Irlanda al dios mayor Dagda se le representaba armado de un gran palo y poseedor de un arpa Además, los hijos del conquistador Mil (o Milhead) de España fueron quienes bautizaron Irlanda originalmente como “Hibernia” o “Ivernia”, nombre que derivó en el irlandés “Eire”, con las voces griegas iberoc (en latín, “ocaso”) y nyaon (“isla occidental”)

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