ISOSA y Fobaproa, cuentas pendientes (Primera de dos partes)

martes, 15 de marzo de 2005
* La Cámara de Diputados aún no dictamina el primer año de Fox * Sin aclarar, recursos por 88 mil mdp, a valor actual México, D F, 14 de marzo (apro)- La Cámara de Diputados, a través del predictamen de la Cuenta Pública de 2001, encubre las dos principales irregularidades detectadas en el primer año de la gestión foxista: Fobaproa e ISOSA, a la vez que culpa “a todos y nadie, careciendo de certeza jurídica”, acusan legisladores de PRD y PAN Y aunque el documento establece errores por un monto de 345 mil millones de pesos --cifra menor si se compara con los 339 mil millones que detectó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) hace dos años--, los legisladores manifestaron, pro diversos motivos, su inconformidad con el contenido del predictamen, pues debido a “la falta de claridad, y lo general” del documento, no se pueden establecer responsabilidades penales, administrativas o pecuniarias contra algún funcionario Pero no sólo los legisladores se molestaron con el documento, también la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), al calificarlo de “tendencioso”, e incluso hizo una serie de recomendaciones a la Cámara de Diputados, a fin de que haga aún más “tersa” la redacción de sus conclusiones, según se desprende de un documento de seis cuartillas elaborado por dicha dependencia y entregado a algunos diputados, y del cual tiene copia Apro Los funcionarios de Hacienda, no conformes con hacer “sugerencias” al predictamen de la Cuenta Pública federal 2001, intentaron convencer al autor de dicho documento para que plasme ciertos cambios Con esto, la dependencia, al igual que con la Ley de Presupuesto que se discute en San Lázaro, pretende “legislar” e intervenir en actividades que la Constitución confiere en su artículo 74 sólo a los diputados Un debate pospuesto El tema de la revisión de la primera Cuenta Pública de Vicente Fox --y que a cuatro años de distancia apenas será dictaminada-- ha ido motivo de disputa desde la Legislatura pasada, que fue la que debió aprobarla o rechazarla, pero en ese entonces el diputado y presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, el panista Luis Pazos, se negó en reiteradas ocasiones siquiera discutirla Cuando los entonces legisladores de oposición, David Penchyna (PRI) y Gilberto Real Ruedas (PRD), apoyados por PT y PVEM, le exigieron cuentas, Pazos pretextó que el informe sobre la cuenta estaba en manos de la ASF El auditor Arturo González de Aragón presentó su informe hasta el 31 de marzo de 2003, y la escandalosa cifra de 339 mil millones de pesos que detectó --fruto de diversas irregularidades-- provocó aún mayores reticencias de parte de los panistas para que se dictaminara Al siguiente año y ya con la nueva conformación de la Cámara de Diputados, el auditor envió una “atenta nota” a los legisladores --fechada el 21 de enero de 2004— en la que recordaba “la falta de acuerdo entre los distintos partidos” para dictaminar la primera cuenta de Vicente Fox Y les hizo notar: “Es importante destacar que el dictamen que en su caso efectúe la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública implica un análisis diferente al que realiza la ASF, ya que el dictamen es un pronunciamiento de tipo político, mientras que la fiscalización implica un análisis técnico-jurídico” Sinuoso camino Para llegar al predictamen que elaboró el perredista Guillermo Huízar, la Comisión de Presupuesto recorrió un sinuoso camino que llegó a contar con por lo menos tres documentos diferentes: uno elaborado por la propia ASF, otro por la actual fracción del PRD y uno más que confeccionaron los asesores de la comisión En los tres las conclusiones fueron diferentes Se supone que todos estos documentos fueron un respaldo para elaborar el texto de Huízar, así como los análisis sobre el comportamiento de las finanzas públicas durante 2001, pero lo cierto es que en una revisión de cada uno de ellos, los puntos más importantes no fueron incluidos en el documento referido El predictamen resulta ser ambiguo y general, además que no da nombres de las dependencias que incurrieron en errores, y mucho menos de funcionarios que habrían participado en las imprecisiones o anomalías El documento de Huízar sí establece que, de los 339 mil millones de pesos que consideró la ASF había problemas, se había solventado un número considerable, quedando en apenas 345 mil millones de pesos la cifra final Monto que, desde enero de 2004, había dado a conocer también la ASF Los 345 mil millones de pesos están conformados principalmente por 263 mil millones del Fobaproa, y 46 mil millones de ISOSA, pero en ambos casos no se indica quiénes están involucrados Por ejemplo, no se menciona que los principales culpables o funcionarios que participaron en el Fobaproa fueron el actual secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, quien a su vez está involucrado en el caso ISOSA, al igual que el titular de Gobernación, Santiago Creel Miranda Pero tampoco dice el documento de Huízar cómo fue que se llegó a la justificación de 218 mil millones de pesos En entrevista, aclaró que este respaldo se encuentra en los documentos de la ASF, y que la revisión de la Cuenta Pública tiene que ser un documento que se ubique “en su justo medio” No se trata, dijo, de presentar toda la información de la ASF ni de hacer una cuartilla donde ni se mencionen los principales temas Al cuestionarlo sobre por qué no se dice con claridad cuál es el monto que corresponde a ISOSA, quiénes están involucrados o por qué no se abundó en el caso Fobaproa, eludió: “A lo mejor hubieran sido ociosas las recomendaciones en el dictamen si estuvieran en este momento ya resueltos los temas de ISOSA o Fobaproa, pero no están Por eso hemos dedicado mayor espacio en el dictamen a aquellos asuntos que siguen vigentes” Lo cierto es que en su predictamen se dedica un párrafo a ISOSA, sin mencionarla por su nombre, y la referencia que hace es: “Una entidad no enteró parte de la recaudación de Derecho de Trámite Aduanero” Y en cuanto al Fobaproa, se refiere sólo a los 45 mil millones que detectó la ASF en su informe de marzo de 2003 En tanto en el balance elaborado por Huízar, en que se fija el efecto económico de todo lo que podrían significar las irregularidades, se habla que al Fobaproa corresponden 263 mil millones de pesos, pero ni siquiera aclara que esa cifra es a “valor histórico”, lo cual significa que a valor actual es mucho mayor y podría rebasar los 88 mil millones de pesos Y es que en el dictamen elaborado por el PRD se establece que los 26 mil millones del Fobaproa, a valor actualizado en septiembre de 2003, alcanzaban ya los 70 mil millones de pesos Al final del predictamen, se sugieren cuatro recomendaciones, y en una de ellas “se instruye a la ASF para que, en uso de sus atribuciones legales, continué con los procesos de solventación pendientes, y finque las responsabilidades procedentes” Igualmente, define en el artículo tercero que “la Cámara de Diputados ha conocido los resultados de la gestión financiera y ha comprobado que dichos resultados no se ajustan a los criterios señalados por el presupuesto ni se han cumplido los objetivos contenidos en los programas”

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