Guatemala: conflictos por el TLC

lunes, 21 de marzo de 2005
Ciudad de Guatemala, 21 de marzo (apro) - La aprobación en el Congreso guatemalteco del Tratado de Libre Comercio de Estados Unidos con Centroamérica y República Dominicana, desató en las últimas dos semanas una escalada de protestas sociales encabezadas por organizaciones campesinas, indígenas y sindicales que denunciaron haber sido excluidos de la negociación y demandaron someter el documento a una consulta popular El gobierno del presidente Oscar Berger respondió sacando a las calles a miles de policías y militares que disolvieron violentamente las manifestaciones El pasado 10 de marzo, en medio de protestas populares, el Congreso guatemalteco aprobó el TLC entre Estados Unidos y Centroamérica, con el voto mayoritario de legisladores de la oficialista Gran Alianza Nacional (Gana), el Frente Republicano Guatemalteco (FRG), la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), el Partido de Avanzada Nacional (PAN) y el Partido Patriota Las únicas bancadas que rechazaron el acuerdo fueron las izquierdistas Alianza Nueva Nación (ANN), Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) y diputados independientes Ante la intensificación de las movilizaciones a las que convocó un frente amplio autodenominado “indígena, campesino, sindical y popular”, el gobierno guatemalteco respondió desplazando a miles de policías y militares a las calles de la capital y al interior del país Algunas protestas fueron combatidas con equipo antimotines, pero en otros casos la reacción policial se salió de control Los hechos más graves ocurrieron el 15 de marzo en el municipio de Colotenango, departamento de Huehuetenango: un contingente de policías y militares dispersó a balazos y bombas lacrimógenas a campesinos y sindicalistas que bloqueaban un puente El saldo: un muerto y al menos nueve personas heridas Protestas en ascenso Las protestas iniciaron el 1 de marzo Integrantes de 34 organizaciones pertenecientes a la Mesa Global --foro que agrupa a diferentes organizaciones de la sociedad civil guatemalteca--, entregaron un documento al Congreso en demanda de una consulta popular previa a la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos Las protestas arreciaron en la segunda semana de marzo, después de que el dictamen enviado por el presidente Oscar Berger al Congreso ya había pasado por comisiones y estaba a punto de entrar al pleno El miércoles 9, una mayoría de diputados aprobaron en primera lectura el TLC, junto con un acuerdo mediante el cual se comprometieron a aprobar, en menos de un año, un paquete de 12 leyes que llamaron “de compensación social” para contrarrestar los efectos negativos del acuerdo, entre las que se encuentran incentivos para la diversificación agrícola, leyes de catastro, de seguridad alimentaria y de apoyo a pequeños y medianos agricultores Al día siguiente, los legisladores aprobaron por mayoría la ley con carácter de “urgencia nacional” El lunes 14, el país se paralizó: miles de campesinos, sindicalistas, universitarios e integrantes de organizaciones sociales salieron a las calles para repudiar el TLC Sindicalistas, maestros y campesinos rompieron a su paso un cerco policial para protestar frente a la embajada de Estados Unidos Las protestas desembocaron en el Centro Histórico, en donde los manifestantes fueron repelidos por policías y militares que impedían el acceso al Palacio Presidencial y el Congreso La policía antimotines dispersó a los manifestantes con bombas lacrimógenas y chorros de agua Algunos de los manifestantes se enfrentaron a piedras y palos con la policía y causaron destrozos en comercios e instalaciones públicas Los organizadores aseguraron que fueron infiltrados, mientras que el gobierno responsabilizó a los convocantes de la marcha La jornada culminó con comercios dañados, dos autobuses secuestrados y más de cien lesionados En el interior del país otros grupos bloquearon carreteras y protestaron en municipios como Quiché, Chiquimula y puntos clave como el aeropuerto de Petén Algunas de estas protestas también fueron dispersadas con bombas lacrimógenas El martes 15 el movimiento sufrió sus primeras víctimas: en el kilómetro 287 del municipio de Colotenango, Huehuetenango, maestros y campesinos del Comité de Unidad Campesina (CUC) que mantenían bloqueado un puente en protesta por la aprobación del tratado, se enfrentaron a piedras y palos con policías y militares que acudieron a desalojarlos Según testimonios de vecinos, recogidas por el diario El Periódico, las fuerzas del orden respondieron con bombas lacrimógenas y disparos El maestro Juan López Velásquez murió en el lugar, y otras nueve personas resultaron heridas por arma de fuego Tanto los voceros del ejército, como el director de la policía, Edwin Sperisen, anunciaron investigaciones internas para aclarar el episodio El miércoles 16, compañeros de los manifestantes agredidos bloquearon nuevamente el puente demandando esclarecer el asesinato de López, mientras en la capital integrantes de sectores sociales desfilaron por el centro cargando un ataúd y gritando “Berger asesino” El episodio de Colotenango fue poco abordado por la prensa local En cambio, fue ampliamente documentado por tres estudiantes estadunidenses de paso por Guatemala, que sólo se identifican como “Quique, Andrés y Albe” Según cuentan en su sitio en internet, se encontraban fortuitamente en el lugar de los hechos y captaron en fotos y video el violento desalojo En su sitio en internet, freedomsojourncom, los jóvenes muestran fotos de campesinos huyendo de las bombas lacrimógenas, manifestantes sangrantes alcanzados por disparos, e imágenes de López golpeado y con un balazo en la cabeza Posiciones encontradas La respuesta gubernamental al movimiento contra el TLC se caracterizó por su dureza Integrante de la elite económica que confrontó a la izquierda armada durante la guerra civil, Berger dejó ver sus viejos agravios De entrada advirtió que serían capturados los manifestantes que protagonizaran bloqueos, y luego los descalificó: “los vamos a capturar si atropellan los derechos de otros… siguen en lo mismo, quisiera saber quién les paga, por qué viven muy bien, y siempre la misma cantaleta de que defienden a los pobres”, advirtió el mandatario Su ministro de Gobernación, Carlos Vielman --un empresario que militó en las juventudes del ultraderechista Movimiento de Liberación Nacional (MLN)-- lo secundó: anunció órdenes de captura y, en la víspera del paro nacional, advirtió: “si están obstruyendo carreteras, la fuerza actuará” El director de la Policía Nacional Civil, Edwin Sperisein, afirmó que los enfrentamientos en Colotenango podrían estar relacionados con personas vinculadas a la exguerrilla El único funcionario gubernamental que acudió, en medio de la crisis, a una reunión de acercamiento con los líderes de la protesta, fue el vicepresidente, Eduardo Stein Tras la jornada violenta del lunes 14, inició un diálogo con los representantes de los manifestantes El 15, en un segundo encuentro en el palacio arzobispal, recibió el pliego de peticiones de los activistas: la destitución de Carlos Vielman y del director de la Policía Nacional Civil Edwin Sperisen, el retiro de las fuerzas policiales y el ejército de las calles, garantías al libre derecho a manifestarse, no publicar en el diario oficial el decreto que sanciona el TLC y frenar en el Congreso una Ley de Concesiones y de Minería, así como integrar una comisión de alto nivel que investigue los abusos cometidos por el ejército y la PNC durante las manifestaciones Berger mantuvo su posición: ratificó el TLC horas antes de que su vicepresidente se reuniera con los líderes del movimiento antitratado “No tienen la representatividad que se arrogan, no aportaron nada y sus demandas no dan pie al diálogo”, declaró Stein después de la reunión En cuanto a las investigaciones para dilucidar los hechos violentos, el agente del Ministerio Público, Juan Luis Florido, anunció investigaciones contra quienes estuvieron detrás de los hechos violentos registrados en las marchas, y advirtió que si hubo dirigentes sociales involucrados, pedirán su captura “La aprobación del TLC confirma que, para el régimen que preside Oscar Berger, los costos de ignorar a los grupos de izquierda local, son más bajos que los que habría ocasionado enfrentarse a Estados Unidos y a las organizaciones empresariales”, escribió el analista Gustavo Berganza En una posición más cercana a la oficial, el influyente columnista Jorge Palmieri afirmó: “En los últimos meses hemos visto cómo se están fortaleciendo, paso a paso, los dirigentes de la izquierda extrema, primero contra la explotación minera y ahora en las manifestaciones bochincheras vandálicas contra el Tratado de Libre Comercio, a manera de rechazo a Estados Unidos y al sector empresarial Personas ligadas a esa subversión guerrillera son los dirigentes de esas actividades” Los líderes sociales, reaccionaron equiparando la respuesta gubernamental a la represión durante la guerra: “Es lamentable y condenable que las fuerzas armadas estén participando en agresiones a la población civil indefensa Recordemos el terror que los militares sembraron en la región”, denunció el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) “Entre las personas que manifestaban habían quienes tenían distintivos del Che y estaban ubicadas en sitios estratégicos, por lógica, eran personas afines a la exguerrilla”, declaró al diario Siglo XXI el director de la policía, en referencia a los incidentes en Colotenango En el vacío Juan Tuyuc, dirigente campesino, dijo a la corresponsal que el detonador de las protestas es que todos los planteamientos que han hecho al nuevo gobierno han caído en el vacío: “Organizaciones de la sociedad civil, aglutinadas en Mesa Global, reunimos más de 40 mil firmas, aunque la constitución establece que con 5 mil podíamos llevar el TLC con Estados Unidos a consulta popular, y el Congreso nos ignoró Se pidieron audiencias y nunca las concedieron En lugar de escuchar nuestros planteamientos rodearon con policías y militares el Congreso hasta que se ratificó el acuerdo” Campesinos y académicos han advertido que el TLC afectará a los productores de granos básicos, debido a la entrada de importaciones de granos subsidiados, y provocará la pérdida de miles de empleos en el campo, en donde habita la mayor parte de la población guatemalteca “El gran problema es que todo el sector vulnerable de la sociedad, los campesinos y trabajadores, no tenemos ninguna oportunidad de salir adelante aprovechando el tratado, tal como fue negociado”, planteó Tuyuc Lo que preocupa a los dirigentes sociales, afirmó el dirigente, “es que hay intimidaciones por todos lados” En cuanto a las aseveraciones oficiales de que grupos exguerrilleros lideraron las protestas, sentenció: “Eso nos llevará a que ya no sólo nos llamen delincuentes, grupúsculos, sino que nos comiencen a catalogar como terroristas y a perseguirnos como tales” Para Carmen Aída Ibarra, analista de la Fundación Myrna Mack, en el tema de las protestas contra el TLC, como en las últimas registradas en el país, “el Estado sigue sin hacer matices Está aplicando una política represiva contra cualquier manifestación de orden social que se desborda y cuando no se desborda, tampoco hay espacios para el debate y diálogo” “El gobierno está fracasando en el manejo de los conflictos políticos y sociales del país Está entrando en confrontación con todos los sectores y permitiendo que la imposición agrave una situación de conflicto que existe desde hace tiempo”, advirtió Para Ibarra, del lado de los opositores al TLC “también hay una posición ideológica, porque se trata de una negociación con Estados Unidos Antes se han negociado tratados con Canadá, México y América del Sur y no ha habido explicaciones estatales, ni desbordes” Director de la Fundación de Derechos Económicos, Sociales y Culturales para América Latina, Edgar Gutiérrez advierte en un análisis de coyuntura: “El TLC contiene su propio régimen de políticas laborales, ambientales, de arbitraje, donde la asimetría se inclina, en gran medida, a favor de las empresas trasnacionales Eso anticipa, también, márgenes menores del Estado para responder a las demandas populares y, consecuentemente, aumento de focos de ingobernabilidad” Anticipa: “25 años después de la guerra que trastocó a Centroamérica, Guatemala entra en el efecto dominó de la democracia de mercado y, progresivamente, será sometido al ajuste de sus parámetros de seguridad para ser considerado un socio confiable en la frontera sur de Estados Unidos” El movimiento indígena, campesino, sindical y popular anunció que recurrirá a interponer recursos contra la ratificación del TLC en la Corte de Constitucionalidad, iniciará cabildeos con parlamentarios estadounidenses y convocó a un nuevo paro nacional para el próximo 28 de marzo

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