Demuestra AMLO su poder de convocatoria

martes, 22 de marzo de 2005
* Una demostración de su fuerza, su informe trimestral de labores al frente del GDF México, D F, 21 de marzo (apro)- El primer informe trimestral sirvió de marco para que el jefe de Gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, hiciera una nueva demostración de su gran poder de convocatoria, una demostración ni más ni menos de fuerza Esta vez llenó el centro de espectáculos más grande de la capital, el Auditorio Nacional, así haya sido con buena parte de la burocracia y todavía quedaron fuera algunos cientos más de personas con invitación El acceso al foro fue estrictamente controlado por hombres y mujeres vestidos de color negro y, además, en la entrada se colocaron rejas metálicas como filtro, igual que lo hace el Estado Mayor Presidencial en los actos del Ejecutivo federal Tan excesivo control sacó de quicio a más de un invitado que, con todo e invitación, se quedó fuera del recinto al que le caben 10 mil almas La misma rigidez se observó dentro del Auditorio Nadie pudo estar de pie Personal de seguridad se encargó de acomodar a los invitados que llegaron tarde en los pocos asientos vacíos o, de plano, los guiaban hasta la parte alta, donde no se viera El escenario fue decorado sobriamente, apenas con dos discretas hileras de macetas con flores y dos más de verdes plantas colocadas de manera semicircular alrededor del atril, desde donde López Obrador defendió de política de gobierno, convocó a sus seguidores a llevar a la práctica la gran tarea de regeneración nacional y a “no caer en ocurrencias ni engaños”; y definió el perfil del equipo de trabajo que quiere en caso de ganar las elecciones presidenciales del 2006: "Aunque el proyecto es básico, lo determinante es un buen gabinete Y nada se logra sin el liderazgo y el trabajo de hombres y mujeres con principios, honestos, profesionales, eficaces y comprometidos", dijo Entre gritos de apoyo y condenas al desafuero, el funcionario pidió recoger la experiencia histórica del presidente Benito Juárez, quien, dijo, reunió a los hombres públicos y los funcionarios más importantes de su época, porque aclaró que para transformar a México “no se puede con gente improvisada, ambiciosos, vulgares, mediocres o ladrones” Sostuvo que "hacen falta hombres y mujeres decididos a guiarse por valores elevados que sus propias inspiraciones personales y por esa razón convocó a la ciudadanía a trabajar en la integración de un amplio equipo: "Abramos las puertas a la participación de mucha gente que reúna esos requisitos, sin importar su filiación partidista" Se necesita –prosiguió--, de ingenieros, médicos, científicos, economistas, intelectuales, abogados, administradores públicos, contadores, artistas, técnicos, trabajadores del campo y la ciudad, que sean hombres y mujeres con sentido común para que se pueda echar andar un gran movimiento transformador Desde dos pantallas panorámicas colocadas en ambos extremos del Auditorio, los asistentes siguieron, atentos, el sobrio discurso del jefe de Gobierno, quien en repetidas ocasiones puso como referencia el pasado para diferenciar su obra de gobierno Fuera de los fríos números y las cifras, López Obrador reiteró la invitación a la movilización programada para el día en que la Cámara de Diputados defina su futuro político con el si o el no al desafuero Además, subrayó que no se le busca enjuiciar por violar la ley, sino por el proyecto político que encabeza Explicó que esa es la razón de fondo del desafuero: “La experiencia de gobierno es lo que ha provocado recelo en nuestros adversarios, es el origen de los ataques” Refrendó que la tarea del impulsar un nuevo proyecto de nación no es una lucha de un sólo hombre ni se limita a mejorar las condiciones materiales de la gente Se trata, dijo, de emprender una renovación tajante de una verdadera purificación de la vida pública, así como de crear una nueva legalidad, una nueva economía, una nueva política y una nueva convivencia social, con menos desigualdad y más justicia y dignidad Sostuvo que el nuevo proyecto de gobierno requiere de claridad, propósitos, así como de establecer prioridades, trazar estrategias y fijar metas de corto, mediano y largo plazo Vestido con un traje gris, bien peinado, López Obrador envió luego un mensaje a sus adversarios: "Aunque no les guste, vamos a seguir trabajando por la ciudad y vamos a seguir perfeccionando el proyecto que aplicaremos para la verdadera transformación del país" Aseguró que el juicio de desafuero que se le sigue en la Cámara de Diputados le "ha dado la oportunidad de medir a los verdaderos demócratas y contemplar el verdadero rostro de los simuladores, de los que se quejaban del fraude patriótico, pero ahora vociferan en favor de lo que conciben, en su fundamentalismo, como un desafuero patriótico” La verdadera doctrina de ellos es, puntualizó, la hipocresía Remató su discurso con el que se ha convertido en su grito de batalla que levantó al público asistente: "No al desafuero, sí a la democracia" El orden y la excesiva vigilancia que privó antes de la ceremonia, desapareció tan pronto salió López Obrador del auditorio, en medio de un nutrido aplauso Con una franca sonrisa dibujada en su rostro, el jefe de Gobierno estrecho algunas manos cuando caminó hacia la salida Fue una demostración de fuerza, ni más ni menos

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