La historia de los presidentes de 1824 a 2000, en dos tomos

lunes, 7 de marzo de 2005 · 01:00
* Edita el Instituto de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana México, D F, 7 de marzo (apro)- Pese a que las Constituciones mexicanas, desde la de Apatzingan de 1814 hasta la de 1917 aún vigente, destacan la importancia y el poder del Legislativo, basta echar un “vistazo superficial” al fenómeno del presidencialismo para ver que la realidad ha sido otra Así lo señala el historiador escocés Will Fowler, profesor de la Universidad de St Andrew, en la introducción del libro Presidentes mexicanos, que editado por el Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana (INEHRM) salió a la luz pública De Guadalupe Victoria a Carlos Salinas de Gortari, la historia del presidencialismo en México, con sus claroscuros, aciertos y errores, es narrada por un grupo de historiadores y politólogos de diversos países, en esta edición publicada en dos tomos (el primero de 1824 a 1911, y el segundo de 1911 a 2000) En un análisis sobre el presidencialismo, Fowler hace manifiesta su sorpresa porque cuando inició el proyecto en el otoño de 2000, Vicente Fox, entonces candidato a la Presidencia, era la esperanza para muchos mexicanos: “A pesar de casi doscientos años de historia constitucional, se seguía viendo a la figura del presidente en términos casi mesiánicos, como si la solución a todos los problemas del país pudiera depender de la voluntad o el talento de un solo individuo” El historiador Javier Garciadiego, director del instituto, explicó en entrevista con Apro que el proyecto surgió cuando Fowler, especialista en Santa Anna, organizó una mesa con el tema “Presidentes mexicanos”, dentro del Congreso Anual de la Society for Latin American Studies del Reino Unido, en la Universidad de Birmingham El propio Fowler narra en la presentación de los tomos que, debido a la calidad de las ponencias y el nivel de debate, se pensó en la necesidad de ampliar la indagación Así se organizó en el 2003 la XI Reunión de Historiadores Mexicanos, Estadunidenses y Canadienses, en la cual diez historiadores y politólogos abordaron un número mayor de presidentes Semanas después el INEHRM organizó el foro La historia de México a través de sus presidentes Con las ponencias de los tres encuentros académicos, así como otros ensayos pedidos ex profeso, se editó el libro, en el cual se ofrecen visiones diversas sobre el desempeño de veintiún presidentes mexicanos No están todos los personajes que gobernaron el país, pues según Garciadiego no hubo en todos los casos un historiador especializado Faltan, entre otros, Emilio Portes Gil, Adolfo López Mateos, Luis Echeverría y Ernesto Zedillo Además por ser sólo sobre presidentes, y no sobre mandatarios o gobernantes, se excluyeron también a los dos emperadores: Agustín de Iturbide (1822-1823) y Maximiliano de Habsburgo (1864-1867) Dice Fowler: “No fue posible ofrecer una ‘historia total’ de los presidentes de México Sin embargo, al releer los excelentes ensayos de mis colegas, estoy convencido que esas ‘ausencias’ o ‘deficiencias’ no menoscaban lo que son dos tomos provocadores, intrigantes y eruditos sobre lo que ha significado ser presidente mexicano a lo largo de dos siglos” En el primer tomo se incluyen, además del texto “El presidencialismo en México”, de Fowler, ensayos sobre Guadalupe Victoria, por Timothy E Anna; Vicente Guerrero, de Alfredo Ávila; Antonio López de Santa Anna, de Josefina Zoraida Vázquez; Anastasio Bustamante, de Catherine Andrews; Benito Juárez, de Brian Hamnett; Sebastián Lerdo de Tejada, de Antonia Pi-Suñer Llorens; Manuel González, de Silvestre Villegas Revueltas; Porfirio Díaz, de Paul Garner; y Francisco León de la Barra, de Felipe Arturo Ávila Espinosa Y viene un capítulo sobre las mujeres detrás de la silla presidencial en el siglo XIX, de Anne Staples El segundo volumen incluye a Francisco I Madero, de Garciadiego; Victoriano Huerta, de Josefina Mac Gregor; Venustiano Carranza, de Garciadiego; Álvaro Obregón, de Abdiel Oñate; Plutarco Elías Calles, de Georgette José Valenzuela; Pascual Ortiz Rubio, de Verónica Oikión Solano; Lázaro Cárdenas, de Alan Knight; Manuel Ávila Camacho, de Rafael Loyola Díaz; Miguel Alemán, de María Antonia Martínez; Gustavo Díaz Ordaz, de Soledad Loaeza; José López Portillo, de Germán Pérez Fernández del Castillo; y Carlos Salinas de Gortari, de Rob Aitken Viene también un capítulo sobre las mujeres tras la silla en el siglo XX, de Sara Sefchovich Según Garciadiego, no son ni textos adulatorios ni diatribas Loaeza explica --por ejemplo-- que la matanza del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco ha hecho que en la conciencia colectiva de los mexicanos de principios del siglo XXI, Díaz Ordaz represente “el lado más oscuro del autoritarismo que se instaló en el país desde los años veinte de la posrevolución” Pero en opinión de la investigadora de El Colegio de México, así también se “ha oscurecido el conformismo de muchos, que podía entenderse como apoyo tácito a las decisiones presidenciales Si buena parte de la población las hubiera rechazado, la continuidad de los gobiernos del PRI no se habría mantenido, ni siquiera en la apariencia, o para sostenerse Díaz Ordaz y sus sucesores hubieran tenido que recurrir a métodos generalizados de represión” Al historiador Aitken toca cerrar la edición con Salinas de Gortari Inicia recordando que si bien el fraude electoral había sido parte de las elecciones, “nunca fue tan necesario” como en 1988 Y desglosa el sexenio desde la elección del gabinete, el encarcelamiento de “La Quina”, la reforma de la beneficencia social, la sucesión, los asesinatos de Luis Donaldo Colosio y Francisco Ruiz Massieu, la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio y el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), entre otros aspectos El especialista habla incluso ya de la salida del PRI del poder, y la llegada del “primer gobernante de oposición”, pero aclara que “para bien o para mal, Salinas debe ser reconocido como el padre del actual sistema económico y político de México”

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