Argentina: Juan Pablo II cerró crisis

lunes, 11 de abril de 2005
México, D F, 11 de abril (apro)- Sólo la muerte del papa Juan Pablo II terminó por cerrar una seria crisis entre la Argentina y el Vaticano Los tres días de duelo decididos por el presidente Néstor Kirchner dieron un respiro en torno a la dura controversia desatada con el Vaticano sobre al desatado obispo castrense, monseñor Antonio Baseotto, aunque la ausencia del presidente en los funerales del Vaticano dejó abiertas algunas heridas en los vínculos bilaterales La primera piedra había sido lanzada por el propio obispo de las Fuerzas Armadas el 17 de febrero, cuando advirtió públicamente que al ministro de Salud, Ginés González García, habría que colgarle una piedra al cuello y arrojarlo al mar, por sus posiciones a favor del aborto y el reparto gratuito de preservativos La intempestiva alusión bíblica del religioso castrense cayó como una bomba en el gobierno y en los organismos defensores de los derechos humanos El deseo de Baseotto había sido cumplido al pie de la letra por la dictadura militar que gobernó entre 1976 y 1983 la Argentina, con una secuela de miles de desaparecidos, cuyos cuerpos aparecían flotando frente a las costas argentinas tras los llamados sobrevuelos de la muerte “Es muy grande el poder del Vaticano”, resume a Apro la histórica dirigente de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, al aludir al compás de espera del caso derivado de la muerte del Pontífice, El gobierno prefirió abstenerse de mantener una pelea frontal con el Vaticano, tal como hizo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), los acreedores privados para salir del default o con los mismos militares al asumir el poder con el descabezamiento de sus cúpulas “Ya el peronismo (el partido de Kirchner) se enfrentó una vez con la Iglesia con Juan Domingo Perón a la cabeza, en los cincuenta, y todos sabemos cómo terminó”, dice una fuente partidaria Perón fue derrocado en 1955 en un golpe cívico-militar La primera piedra Los exabruptos de Baseotto habían provocado un reguero de pólvora El ministro González García es un reconocido defensor de la legalización de algunas prácticas de aborto y del uso del preservativo, lo que provocó la airada reacción del obispo castrense “Cuando usted repartió públicamente profilácticos a los jóvenes –escribió Baseotto al ministro--, recordaba el texto del Evangelio, donde nuestro Señor afirma que ‘los que escandalizan a los pequeños merecen que le cuelguen una piedra de molino en el cuello y los tiren al mar” “Este tipo de mensajes no ayuda a reencontrarnos y reconciliarnos”, le replicó dos días después el ministro de Defensa, José Pampuro, en la primera reacción oficial por el exabrupto A partir de ahí, las aguas se dividieron entre quienes respaldaron al obispo y aquellos que lanzaron munición gruesa contra su figura, exigiendo su renuncia Así, el presidente del Consejo Pontificio de Justicia y Paz, cardenal Renato Martino, se solidarizó con Baseotto, por sus "valientes y contundentes" palabras, según dijo Pero Kirchner, que hizo de la política de defensa de los derechos humanos y la revisión del pasado su caballito de batalla, contraatacó el día 23 de febrero, al pedirle a su canciller, Rafael Bielsa, que solicite al Vaticano la renuncia del obispo de las Fuerzas Armadas El Vaticano, en plena convalecencia del Papa, rechazó el pedido de remoción de Baseotto, y Kirchner ordenó entonces por decreto desplazar al obispo castrense y le quitó su cargo de subsecretario de Estado y su sueldo de 5 mil pesos mensuales (unos mil 700 dólares), un jugoso salario en un país en crisis donde el ingreso mensual promedio apenas supera los 200 dólares El vocero del Vaticano, Joaquín Navarro Vals, entre boletines médicos sobre la salud del Pontífice, advirtió sobre la "violación de la libertad religiosa" en la Argentina La guerra estaba desatada Argentina desconoció entonces de hecho al obispo, respaldado por el Vaticano Mientras Juan Pablo II sufría su agonía, tras la traqueotomía a la que fue sometido el 24 de febrero, en los pasillos del Vaticano se plasmó una dura respuesta a Buenos Aires “Se escribió una carta dura en la que se pedían precisiones al gobierno argentino sobre su medida, e incluso se preguntaba si ese desconocimiento a Baseotto significaba que Argentina denunciaba el acuerdo” firmado en 1957 entre ambos Estados, y por el cual se creó el vicariato castrense, dice a Apro una fuente cercana a la Iglesia argentina La carta nunca arribó a destino y jamás fue hecha pública, pero su texto se conoció en ámbitos eclesiásticos y oficiales Primero la misiva llegó a la nunciatura apostólica en Buenos Aires, para que fuera entregada en mano al canciller Rafael Bielsa, pero éste estaba de viaje por Turquía “Era la víspera de Semana Santa y entonces se pensó en dejar pasar unos días Luego, se analizó la posibilidad de entregársela al embajador argentino en el Vaticano, Carlos Custer”, agrega la fuente Pero el agravamiento del estado de salud del Papa hizo cancelar todos los planes La carta quedó archivada en alguna oficina vaticana y el gobierno argentino ordenó entonces “bajar los decibeles” del conflicto Fue un acuerdo tácito para destrabar la crisis ante la agonía del pontífice El silencio en torno al caso Baseotto fue rodeado entonces por la profusión de noticias sobre la salud del Papa El anuncio del deceso de Juan Pablo II llegó a la casa de gobierno en Buenos Aires como una clara señal de que nadie sale incólume de una pelea con la Iglesia Y menos en un año electoral en el que Kirchner se jugará gran parte de su futuro político en las elecciones legislativas de octubre “Nunca quisimos enfrentarnos con la Iglesia No fue nuestra intención Fue sólo una cuestión que se centró sólo en los dichos de Baseotto”, dice a Apro un asesor de primera línea del ministro de Defensa, José Pampuro Pero pareciera que todo quedó en la nada, que la muerte del Papa tapó toda polémica y se llegó al final de la crisis --¿Baseotto sigue en su puesto? –preguntó Apro --Baseotto ya está (fuera) La Iglesia ya lo reconoció El obispado castrense lo va a sacar en junio o julio Va a haber una terna del Vaticano y el presidente, y a través de la secretaría de Culto dará el visto bueno (al nuevo obispo) --Entonces, ¿el vicariato castrense va a seguir existiendo? --Sí, después de tanta espuma el caso se solucionó en buenos términos Baseotto dijo una cosa muy dura y el gobierno no podía quedarse callado”, dice el asesor El poder vaticano Para Hebe de Bonafini –una pública aliada de las políticas de derechos humanos del presidente-- “es muy bueno que se tomen estas medidas” contra Baseotto por parte del gobierno En entrevista con Apro, De Bonafini dice estar “harta de que la Iglesia ponga la basura debajo de la alfombra Aquí hubo obispos represores que bendecían las ejecuciones “Hay sacerdotes y obispos violadores, y sólo los cambian de lugar Un gobierno que toma la decisión de sacar a un obispo por sus declaraciones me parece bien, que lo separen de la Iglesia Es una medida sana, más allá de que protesten otros”, agrega La dirigente dice no obstante que “es muy grande el poder del Vaticano Es una lucha económica por dinero La Iglesia está muy avanzada en cuanto a dinero, pero muy retrógrada en el caso de medidas como el aborto, profilácticos y homosexualidad”, concluye Pero los coletazos de la crisis con el Vaticano amenazan al gobierno Kirchner decidió no viajar a los funerales del Papa el viernes 8 de abril, y la oposición le apuntó todos los dardos por su decisión, cuando los mandatarios de los países con más peso en la región (Vicente Fox, de México, o Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil) se hicieron presentes en la Basílica de San Pedro “No fue un acto de desaprensión como muchos lo interpretan”, salió a defender al presidente su jefe de gabinete, Alberto Fernández La delegación argentina estuvo encabezada finalmente por el vicepresidente Daniel Scioli, el canciller Rafael Bielsa y el secretario de Culto, Guillermo Olivieri El vocero del arzobispado de Buenos Aires, Guillermo Marcó, intentó responder con diplomacia pero no pudo ocultar el malestar de la Iglesia por la ausencia presidencial en las exequias: “Hubiese sido lindo” que Kirchner hubiera viajado a Roma, dijo “Hasta Fidel Castro dijo que iba a viajar (aunque finalmente desistió de hacerlo), criticó la diputada Hilda Chiche Duhalde, del oficialista partido peronista y esposa del expresidente Eduardo Duhalde, principal enemigo interno de Kirchner “La Iglesia no es un partido político y no entendemos su postura”, terció Jorge Pereyra de Olazábal, titular del conservador Unión del Centro Democrático (Ucede) de la capital argentina Para el analista Joaquín Morales Solá, “Kirchner nunca concurre a los lugares donde no está seguro de ser bien recibido () Funcionarios oficiales aceptaron que Kirchner aprovechó la equivocación de Baseotto para dirimir posiciones de poder con la Iglesia” “Es cierto que el escándalo político provocó el cierre de filas en la conducción religiosa, pero es igualmente veraz que la acción del oficialismo sirvió para reabrir las heridas internas dentro de la Iglesia”, escribió el analista en el conservador diario La Nación Ginés García, en la víspera de los funerales del Papa, no hizo más que profundizar la polémica: anunció que su ministerio repartirá 25 millones de preservativos y 75 millones de anticonceptivos en el marco de una campaña oficial antiaborto Pero esta vez Baseotto masculló su ira en silencio

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