El Papa que viene

domingo, 17 de abril de 2005
En el cónclave que iniciará este lunes 18, lo relevante serán las ideas y los programas para conducir a la Iglesia católica ante los retos que enfrenta en los inicios del milenio A partir de ello se elegirá al nuevo Papa Pero dentro del cónclave las tendencias están divididas en, al menos, tres grandes bloques: conservadores, reformistas y centristas Son los propios cardenales electores -cuyas ideas recoge el vaticanista Alfredo Urdaci en su libro El cónclave, los secretos de la elección del nuevo Papa al descubierto- los que esbozan cómo debe ser la nueva Iglesia y el pontífice que debe encabezarla CIUDAD DEL VATICANO- "¿Qué Papa? ¿Para qué Iglesia? ¿En qué mundo?" Estas son las tres preguntas fundamentales que, según el vaticanista Alfredo Urdaci, definirán al cónclave de 115 cardenales que se reúnen esta semana en la capilla Sixtina, dado que dos miembros electores del colegio no asistieron porque están enfermos De la respuesta a las interrogantes -dice el especialista- saldrá el nombre del sucesor de Juan Pablo II El elegido será, pues, a quien los cardenales consideren el más idóneo para resolver los problemas de la Iglesia, como es el excesivo poder del papado, el desfase de la "moral sexual" eclesiástica con los tiempos modernos, la falta de una "espiritualidad ecológica" ante la devastación de las riquezas naturales, la postura de la Iglesia ante la injusticia y la desigualdad social, la falta de un "debate más maduro" sobre la teología de la liberación, la participación de los laicos y las mujeres en cuestiones eclesiásticas, el celibato sacerdotal y, por ultimo, el gran escándalo internacional que están provocando los sacerdotes pederastas Los propios cardenales electores coinciden en que esos son los principales puntos que se tomarán en cuenta durante la votación de esta semana Urdaci recogió el sentir de los purpurados en El cónclave, los secretos de la elección del Papa al descubierto, un libro de 255 páginas que apareció en Europa apenas en marzo pasado REFORMA DEL TRONO De entrada, Alfredo Urdaci asegura que este cónclave es "el más global, el que tendrá una composición más internacional y una diversidad cultural y política más rica que todos los anteriores" Y en el que, por primera vez en la historia, hay "más latinoamericanos que italianos" El autor -periodista especializado en temas vaticanos y quien cubría las giras papales en los noventa- indica que Juan Pablo II ya contemplaba la necesidad de la "reforma del trono" para descentralizar el inmenso poder del papado, debido sobre todo a la descomunal carga de trabajo que representa Dice: "Los cardenales pensarán también en la reforma del trono, en un cambio de estilo y de estructura en el ejercicio del primado El propio Wojtyla ha dejado marcado el camino En la encíclica Ut unum sint, de 1995, el Papa reconoció que 'esta es una tarea inmensa, que no podemos rehusar, y que yo solo no puedo llevar a cabo' Juan Pablo II está reconociendo que busca una nueva forma de ejercer el papado Esa carga de la que habla implica un ministerio que tiene a su cargo a más de mil millones de católicos y que mantiene la misma estructura que hace un siglo, cuando los católicos no llegaban a 300 millones" En el consistorio del 22 de febrero de 2001, el ya anciano y enfermo pontífice les pedía a los cardenales una mayor colaboración, puesto que la tarea de ser Papa, "se ha vuelto muy fatigosa para un hombre solo" De ahí que -prosigue Urdaci- es posible que estemos ante "el último trono", en "la fase terminal de la monarquía absoluta pontificia, en una Iglesia cuya complejidad hace cada vez más difícil que un sólo hombre pueda asumir la responsabilidad y la autoridad sobre la pastoral, la diplomacia, el ecumenismo y el diálogo con las otras religiones La enfermedad del Papa habría puesto en evidencia en los últimos años el riesgo de concentrar el poder espiritual y simbólico en una sola persona" En el cónclave se señala la fuerza numérica que tienen los cardenales electores latinoamericanos, 22 en total, incluso sobre los italianos, que son 20 El bloque de estos últimos era decisivo en las elecciones papales Mientras que de África el número ya asciende a 13 África, dice, es "una nueva zona geopolítica un continente donde el número de católicos crece cada año hasta convertirse en uno de los centros de gravedad del catolicismo" El hecho de que haya un nutrido grupo de electores del llamado Tercer Mundo -según Urdaci- influirá para que la votación se incline a favor de un cardenal preocupado por problemas sociales como la pobreza, la marginación, el desempleo y las injusticias sociales en general Por eso menciona sobre todo la postura del cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, a quien califica como "un defensor de los derechos de los pobres y crítico contra las desigualdades del poder" Recuerda que Maradiaga encabezó en su país una marcha contra la explotación minera que realizaba una trasnacional estadunidense En algunas ocasiones, Maradiaga ha dicho que "la pobreza es subversiva" y, respecto al cónclave, que "ha llegado la hora de un Papa del sur" Prosigue Urdaci: "Algunos de los grandes electores se han pronunciado de una forma abierta a favor de la elección de un Papa del sur, un hombre del Tercer Mundo, un cardenal que haya vivido los desafíos de la Iglesia de la pobreza y su energía espiritual para vivir el evangelio" De ahí que -en contra de quienes festinaban la supuesta desaparición de la llamada "opción preferencial por los pobres"- Urdaci diga respecto al cónclave: "El próximo Papa tendrá que dar respuesta a los grandes problemas de la justicia social, denunciar la sima que separa al mundo rico del mundo pobre, y proponer nuevos caminos para encontrar un equilibrio entre el mercado y la solidaridad, entre el liberalismo y la interdependencia Y en ese punto, una Iglesia crítica es un valor fundamental para el proceso de crear una ética universal () Es posible que los cardenales del sur pongan sobre la mesa la necesidad de respuestas más comprometidas frente a los problemas de la justicia social Es posible también que algunos purpurados latinoamericanos se pregunten si es posible abrir un debate más maduro sobre la teología de la liberación" En este mismo terreno, Wojtyla dejó a los cardenales electores "algunos caminos abiertos" que ellos deberán proseguir LA MORAL SEXUAL Urdaci señala que Juan Pablo II también dejó "algunas sugerencias muy válidas", como la de la llamada "espiritualidad ecológica" En su encíclica Sollicitudo rei socialis, el recién fallecido pontífice señalaba que "utilizar los recursos naturales como si fueran inagotables pone en serio peligro esos recursos, no solamente para las generaciones presentes, sino también para las futuras", por lo que la dominación del mundo, que el creador le encargó al hombre, no es un valor absoluto El especialista apunta, así mismo, que en la votación influirá también el grado de apertura de los cardenales ante temas tan debatidos como el rol de la mujer en la Iglesia, el celibato sacerdotal, los métodos anticonceptivos y otros temas de la moral sexual Pese a que Juan Pablo II, en una carta apostólica, dijo contundente que "la Iglesia no tiene autoridad alguna para conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres y este juicio debe ser mantenido definitivamente por todos los fieles", existen cardenales, obispos, sacerdotes y muchísimos grupos de laicos que piden una mayor apertura para la mujer dentro de la Iglesia "La cuestión del sacerdocio de las mujeres está conectada con el papel de los laicos El concilio define a la Iglesia como el pueblo de Dios Desde entonces, los laicos han reclamado más responsabilidad dentro de la Iglesia, una mayor participación, más allá de acudir a misa y escuchar homilías" Sobre el celibato, dice Urdaci: "Otro asunto polémico, difícil, y que levanta grandes ampollas es el celibato de los sacerdotes Los seminarios están vacíos, los jóvenes no se sienten capaces de llevar el tipo de vida al que se deben comprometer A principios de los años noventa, la voz del cardenal Georg Maximilian Sterzinsky, arzobispo de Berlín, se asomó a la prensa para declarar que el celibato no forma parte de los fundamentos de la fe cristiana, y que fue introducido tarde, en el Concilio de Letrán "Otro cardenal, el brasileño Pablo Evaristo Arns, dice que 'el celibato es una ley de la Iglesia, no de Cristo ¿Por qué no pueden casarse las personas que no quieran optar por el celibato? muchas personas necesitan el complemento de una mujer Por eso pienso que el celibato debe ser tan sólo una opción Ya sabemos que con este Papa no habrá cambios Habrá que esperar al siguiente'" A ese grado llegaban las expectativas de algunos cardenales por el cónclave en el que participan esta semana Ahí se habla también de la relación del celibato con la pederastia de los sacerdotes: "El debate sobre la opción del celibato se ha vuelto a agitar con los casos de pederastia que han estallado en la Iglesia de Estados Unidos, en Austria o en Italia La Iglesia sostiene que son dos asuntos que no tienen nada que ver, pero en el fondo son dos vías que confluyen para criticar el modelo de vida de curas y monjas En los años ochenta, el teólogo católico alemán Eugen Drewermann publicó Funzionari di Dio, en el que somete la estructura del clero al examen psicoanalítico y concluye que la homosexualidad clerical es simplemente la deriva paradójica de una sexualidad reprimida Drewermann fue apartado de la docencia teológica" Urdaci señala que "muchos católicos disienten de su Iglesia" en cuanto a la moral sexual, terreno en el que Juan Pablo II tuvo muchas dificultades para hacerse "comprender" y "obedecer" El espinoso asunto del sida y el uso de preservativos, por ejemplo, estará presente en el ánimo de los cardenales electores, algunos de los cuales ya se han apartado de la ortodoxia Sobre este punto, dice que los criterios de Juan Pablo II ya habían entrado "en contradicción con la realidad de algunos países castigados por el sida", y hoy "el debate ha llegado hasta el Colegio Cardenalicio, donde purpurados, como el belga Godfried Danneels, hablan abiertamente del uso del preservativo en las relaciones en las que un integrante de la pareja esté infectado de sida La Iglesia alemana ha entrado también en polémicas con Roma por la atención espiritual a mujeres que están decididas a interrumpir su embarazo Son dos casos del debate que la Iglesia sostiene con la sociedad contemporánea" Remata Urdaci sobre este tema: "El próximo Papa deberá dar respuesta a estas cuestiones y a los nuevos retos morales que plantea la ciencia moderna, lanzada a desentrañar los secretos más remotos del código genético humano y los horizontes terapéuticos de las células madre" A su parecer, el sucesor de Wojtyla tendrá que promover el ecumenismo y el diálogo con las otras religiones "La unión de las Iglesias es todavía un horizonte lejano Juan Pablo II puso la proa de la Iglesia en este nuevo milenio en esa dirección, pero el puerto está lejos" Para llegar ahí, la Iglesia católica deberá despojarse de su sentimiento de superioridad hacia las otras religiones y verlas, más bien, como iguales "Esto no será posible sin una Iglesia humilde Según algunos teólogos, este será el problema más importante para el futuro de la Iglesia: la humildad" CONSERVADORES VS REFORMISTAS Al tratar el tema de la elección, el vaticanista descarta las "categorías de política pura", el "molde parlamentario" con que periodistas y observadores han tratado de identificar a los grupos que intervienen en un cónclave "Aquí los grupos son informales, fluidos, de configuración muy variable, sin ningún tipo de permanencia en el tiempo Nunca escucharán a ningún cardenal la confesión de pertenecer a uno u a otro grupo" E indica que, en el cónclave de esta semana, "lo relevante son las ideas y los programas para conducir la Iglesia" Justamente estas ideas y coincidencias programáticas son las que definen a dos grandes bloques de purpurados electores, que Urdaci se aventura a definir como el "conservador" y el "reformista" El grupo conservador está integrado por quienes defienden "un papado fuerte que defienda la doctrina del relativismo de la cultura moderna y que mantenga las verdades de la fe frente a los embates de la sociedad contemporánea" Sus partidarios formulan el futuro de la Iglesia en términos de "resistencia" frente al mundo moderno: "Una Iglesia pequeña pero más fuerte" La cabeza de este grupo -asegura el autor- es el cardenal alemán Joseph Ratzinger, encargado de la Congregación para la Doctrina de la Fe Los reformistas, en cambio, reclaman una "mayor descentralización" y "un gobierno colegial" de la Iglesia, con "más autonomía para las iglesias locales" Están convencidos de que todavía hay mucho por hacer para cumplir con las directrices del Concilio Vaticano II En este grupo están "los cardenales alemanes Karl Lehmann y Karl Kasper, el italiano Carlo Maria Martini o el belga Godfried Danneels" Urdaci también percibe a un grupo de cardenales incluidos en el "centro", un bloque "difícil de definir" e integrado por quienes piensan que las prácticas religiosas deben cambiar la realidad social, ponen el acento en la justicia social, en la crítica al neoliberalismo económico y a los efectos negativos de la globalización y de la deuda externa Aunque en este bando se incluyen feroces opositores al aborto y a los anticonceptivos Entre otros, el cardenal italiano Angelo Sodano y el colombiano Alfonso López Trujillo pertenecerían a este grupo A uno de los tres bloques mencionados pertenece, inevitablemente, el sucesor de Juan Pablo II, cuya elección en nada se parece a las de carácter político en cualquier país "Si la elección de un Papa en el cónclave es un acto supremo de política, todo lo que rodea el tiempo de la clausura está despojado de cualquier apariencia que recuerde a una campaña electoral Los que son o se sienten candidatos están obligados a la discreción, a no confesar sus opciones o su situación, a moverse por delegación, a no presentar ningún programa, a no buscar el voto Otros se pueden encargar de ese trabajo, de hacer visitas, de sondear actitudes y de consolidar grupos antes del cierre del cónclave, con la certeza de que lo que ocurra dentro es imposible de prever Un candidato tiene que rehuir las reuniones tiene que estar disponible pero nunca expuesto", dice Urdaci Además, sostiene, la sombra del popular y carismático Juan Pablo II se impondrá como un pesado fardo sobre su recién llegado sustituto Y así como puede llegar el fin del omnímodo poder papal, los cardenales también podrían exigirle al sucesor las cualidades del pontífice muerto: "Es posible que, como señala algún vaticanista, estemos ante el 'último trono' de la historia del papado, o quizá no, porque los cardenales que elijan al sucesor de Wojtyla saben que tendrán que buscar a un hombre capaz de transmitir y comunicar a las masas a través de los medios modernos de comunicación; un hombre con capacidad no sólo de administrar y de dirigir la política vaticana, de oponerse a las guerras y de constituirse en la conciencia espiritual del mundo, sino también alguien con el suficiente dominio de la escena como para viajar sin descanso, para sobrellevar un pontificado que haga del mundo su única parroquia, alguien capaz de aprovechar el púlpito universal que se enciende con un mando a distancia cada tarde en el salón", concluye Alfredo Urdaci l

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