Lodo en la ONU

domingo, 3 de abril de 2005
Después de 15 años de denuncias acalladas y de impunidad, el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, decidió encarar abiertamente los delitos sexuales cometidos por las llamadas fuerzas de paz o Cascos Azules del organismo internacional en países donde supuestamente deberían proteger a la población civil de los estragos de la guerra, expone Proceso en su edición de este domingo 3 de abril En esos 15 años acumularon delitos y escándalos en Haití, Sierra Leona, Bosnia, Kosovo, Timor Oriental, Liberia y la República Democrática de Congo… Pero no les pasó nada Fueron objeto de numerosas denuncias, pero no hubo resultados Ahora las Fuerzas de Mantenimiento de la Paz de la Organización de las Naciones Unidas, desplegadas en zonas conflictivas del planeta, son objeto de serias acusaciones: en lugar de brindar alivio a poblaciones locales afligidas por la violencia, aumentan su calvario al perpetrar crímenes en su contra Las principales víctimas de tales fuerzas –mejor conocidas como Cascos Azules-- son mujeres, jóvenes y niñas; los delitos son esencialmente sexuales Semejante situación desacredita además a la ONU, que actualmente supervisa a 67 mil militares y a 4 mil civiles involucrados en 17 misiones de paz Además, cada vez se reciben más solicitudes para nuevas intervenciones de la fuerza multinacional No todos los Cascos Azules atropellan los derechos humanos de las poblaciones que se encomiendan a su protección, pero las denuncias han sido lo bastante numerosas para que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, lanzara un grito de alarma: El pasado 24 de marzo pidió a la Asamblea General del organismo internacional enfrentar seriamente el problema y exigió “tolerancia cero” con los malhechores, dice el reportaje que aparece este domingo 3 de abril en Proceso

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