Bien morir: El caso Terri Schiavo

lunes, 4 de abril de 2005
México, D F, 04 de abril (apro-cimac)- La vida o la muerte de una mujer polarizó a la opinión pública estadunidense y, acaso, a la de medio mundo también Es curioso, porque la polémica se present en un país que permite la pena de muerte El asunto es que en este caso se habló de eutanasia Su nombre era Terri Schiavo, tenía 41 años y hacía 15 que estaba en un coma profundo En 1990 sufrió un ataque al corazón provocado por una baja súbita de potasio en su cuerpo, aparentemente causada por estar sometida a una dieta estricta para adelgazar Su cerebro estuvo cinco minutos sin oxígeno, y para cuando llegó al hospital ya estaba en coma Sobrevivía gracias a un tubo al que estaba conectada y que le suministraba los nutrientes necesarios para mantenerla viva Así estuvo los últimos 15 años En 1993 comenzó el litigio por desconectarla Su esposo, Michael Schiavo, sostenía que Terri expresamente le manifestó alguna vez que nunca deseaba vivir artificialmente Los padres de Terri confiaban en que su hija podía mejorar La mayoría de los médicos consultados afirmaron que no saldía de ese coma jamás Ese litigio hacía siete años que se dirimía en los tribunales Los padres de Terri hicieron lo imposible por quitarle la custodia legal a Michael, y éste luchó por evitar que siguiera conectada a una máquina que la mantenía viva como un vegetal A lo largo de ese pleito la desconectaron en dos ocasiones, mismas que la volvieron a conectar merced a la intervención de altos políticos como Jeb Bush, gobernador del estado de Florida, quien en octubre de 2003 impulsó a los legisladores para que aprobaran la “ley de Terri” que frenó la sentencia del juez que permitía la desconexión En 2004 la Suprema Corte de Florida declaró inconstitucional esa ley y el gobernador Bush apeló la decisión a la Suprema Corte de Estados Unidos A principios de este año la Suprema Corte rechazó la apelación y fijó el 18 de marzo como fecha para desconectar a Terri La orden judicial se cumplió, pese a la intervención de dos comités del Congreso estadunidense Incluso, intentó revertir la orden el mismo presidente George Bush En la madrugada del lunes 21 de marzo firmó la “Ley para aliviar a los padres de Theresa Marie Schiavo” Pero, al día siguiente el juez federal encargado del caso rechazó reordenar la conexión Le llegó la hora a Terri de bien morir Y es que eso es lo que significa eutanasia Proviene de los vocablos griegos “eu: bien; thanatos: muerte”, que se puede traducir como buena muerte o bien morir Pero dado que la eutanasia implica sentimientos y principios de orden filosófico, ético y religioso, la polémica es inevitable En Estados Unidos las manifestaciones de grupos contrarios a la eutanasia y defensores del derecho a una muerte digna estuvieron a la orden del día Aunque, al parecer, la opinión pública apoyaba la desconexión De acuerdo con una nota de la agencia noticiosa AFP, las encuestas apuntaban que un 63 por ciento contra un 28% apoyaba la desconexión de Terri; 54 por ciento de los encuestados, que se consideraron conservadores, apoyan la decisión del juez, al igual que el 70% de las personas que se consideraron moderadas o de izquierda; 46 por ciento de protestantes evangélicos, 63% de católicos y 77 por ciento de protestantes no evangélicos aprobaron la desconexión (Reforma, marzo 21) Estados Unidos tiene una legislación que habría permitido a Terri ser desconectada si ella lo hubiese manifestado por escrito, en lo que se conoce como Testamento en Vida De hecho, en ese país cualquier paciente puede dar la orden de “no resucitar” El problema fue que Terri no dejó ninguna nota Así, desconectarla significaba dejarla morir de hambre y sed, porque no se permite la asistencia del médico para provocar la muerte En el mundo, sólo Holanda y Bélgica han legalizado la eutanasia: un médico, bajo ciertos criterios y parámetros, puede provocar la muerte de un paciente con un mal incurable, si éste así lo desea Otros países europeos tienen legislaciones que aprueban lo que se conoce como “eutanasia pasiva”, es decir enfermos incurables pueden decidir suspender todo tratamiento que los mantenga con vida; incluso pueden ser asistidos para morir sin dolor En América Latina, aparentemente sólo Colombia tiene una legislación al respecto, en los demás países se consideraría homicidio A mí me gusta la vida Me gusta mucho, de hecho Pero no creo que vivir signifique sólo respirar No para mí Si sólo se tratara de eso Dios me hubiera creado flor o vegetal Pero me dio la oportunidad de pensar, de sentir, de decidir En mi país no se permite la eutanasia, pero si algún día mi vida, como la de Terri, depende de una máquina, deseo que se me desconecte y se me permita bien morir Sobrevivir no es sinónimo de vivir Apreciaría sus comentarios: cecilialavalle@hotmailcom

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