Primera, Segunda y Tercera Contradicción

martes, 5 de abril de 2005
Primera contradicción Juan Pablo II predica los derechos humanos en el exterior, pero se los ha negado, dentro de la Iglesia, tanto a los obispos como a los teólogos y, sobre todo, a las mujeres. El Vaticano, enemigo convencido durante mucho tiempo de los derechos humanos, pero bien dispuesto hoy a inmiscuirse en la política europea, sigue sin poder suscribir la Declaración de los Derechos del Hombre del Consejo de Europa: primero deberían ser modificados muchos cánones del derecho romano eclesiástico, absolutista y medieval, antes de poder ratificar dicha declaración. La separación de poderes, principio fundamental del derecho moderno, es desconocida por la Iglesia católica romana, en cuyo comportamiento no existe ninguna lealtad. En los casos de disputa, la autoridad vaticana es, al mismo tiempo, legislador, juez y parte Mujeres y pobreza Segunda contradicción Gran admirador de María, Wojtyla ha predicado los ideales femeninos, sin embargo les prohibió a las mujeres el uso de la píldora anticonceptiva e impidió su ordenación sacerdotal. Para muchas mujeres católicas tradicionales (sobre todo para aquellas que pertenecen a órdenes religiosas), el aspecto más apreciable de este Papa fue su rechazo a las mujeres modernas, a las que ha excluido de todas las consagraciones más importantes, y considerar a la contracepción como parte de la "cultura de la muerte". Sin embargo, muchas de las mujeres que participaron en las manifestaciones de masas del Papa rechazaban la doctrina papal que se oponía a los métodos anticonceptivos. Tercera contradicción El pontífice predicó contra la pobreza y la indigencia generalizadas en el mundo aunque, al mismo tiempo, con su posición respecto al control de la natalidad y a la explosión demográfica, es también culpable de esta pobreza. Durante sus numerosos viajes, y también frente a la Conferencia de Naciones Unidas sobre la Población y el Desarrollo que tuvo lugar en El Cairo en 1994, el Papa se pronunció en contra del uso de la píldora y del preservativo, y por ello podría ser considerado responsable, más que cualquier hombre de Estado, del crecimiento demográfico incontrolado en algunos países, así como del aumento de los casos de sida en África.(Traducción: Sanjuana Martínez.) (Proceso 1483/3 de abril de 2005).

Poder contradictorio | 1a, 2a y 3a contradicción | 4a, 5a y 6a contradicción | 7a, 8a y 9a contradicción | 10a, 11a contradicción y conclusión

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