Misa en honor al Papa congrega a tres mil leoneses

miércoles, 6 de abril de 2005
* El alcalde panista Ricardo Alaniz y miembros de su gabinete reparten cinco mil listones blancos a la feligresía León, Gto , 5 de abril (apro)- Más de 3 mil personas se reunieron en la plaza principal de esta ciudad para participar en una misa en honor del Papa Juan Pablo II, convocada y concelebrada por el obispo de la Diócesis de León y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, José Guadalupe Martín Rábago, quien calificó al sumo pontífice como un estadista, sin cuya intervención no se podría entender hoy la historia contemporánea El propio alcalde leonés, el panista Ricardo Alaniz Posada, no sólo asistió a esta misa acompañado de su esposa, sino que obsequió al menos cinco mil listones para que los asistentes se los colocaran en el pecho, mismos que fueron elaborados en la fábrica textil de su propiedad y repartidos por funcionarios de su administración poco antes de que iniciara la misa Banderines, globos, listones, y flores blancas y amarillas fueron repartidas también por miles entre la multitud que se concentró a un costado de la Presidencia Municipal, en cuya puerta principal se colocó un moño de los mismos colores Todavía flota en el ambiente el escándalo surgido tras la denuncia de varias madres de familia en contra de un sacerdote que habría cometido abusos sexuales contra 3 de sus acólitos El sacerdote José Luis de María y Campos permanece recluido en el Cereso de esta localidad sujeto a juicio, y se le sigue también un proceso en el Tribunal Eclesiástico de la propia Diócesis Esta denuncia involucró al propio obispo Martín Rábago, a quien las madres enteraron de los abusos presuntamente cometidos por el párroco El obispo se había limitado a retirar al sacerdote de la parroquia en la colonia Santa María de Cementos, hasta que las mujeres decidieron interponer una denuncia penal Aunque esta tarde, los fieles leoneses se agruparon en torno a la figura del recién fallecido Juan Pablo II, y recibieron con aplausos a la procesión que desde la Catedral desfiló hasta la plaza principal, con Guadalupe Martín Rábago a la cabeza, seguido por gran parte del presbiterio diocesano En su mensaje de esta tarde, el presidente del Episcopado resaltó el hecho de que nunca antes se había orado tanto ante la muerte de un Papa como ocurrió con Juan Pablo II “y México lo hizo de manera ejemplar”, dijo, pues desde la primera de las cinco visitas que hizo el pontífice a México “se estableció entre ambos una alianza de amistad” Se refirió al jefe del Estado Vaticano como “un pastor comprometido con su misión evangelizadora como sacerdote, como obispo, como Papa”, misma que ejerció en sus muchos viajes, mensajes y documentos Juan Pablo II fue, a decir de Martín Rábago, un hombre “que sin arrogancia, pero sin complejos, pregonaba sus convicciones”, y ante cuya muerte pidió a los católicos ahí presentes no dejarse vencer por la desesperanza, sino renovar su convicción religiosa

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