PAN y PRI: Las mafias

viernes, 8 de abril de 2005
México, D F, 7 de abril (apro)- Ahora las buenas conciencias se sienten lastimadas por la inadmisible insolencia de Andrés Manuel López Obrador y por eso, con mayor razón, es preciso fincarle más cargos para evitar que su mal ejemplo cunda entre el peladaje nacional, tan a gusto que está con “el gobierno de Fox”, como aseguran los nuevos promocionales televisivos y radiofónicos de la Presidencia de la República Sí, qué grosero y desafiante es este personaje venido del trópico Cómo se le ocurre decir, frente a los impolutos representantes populares y frente al canal de televisión del Congreso, palabras tan de mal gusto sobre el partido que hizo posible el cambio: “Hacía falta conocer a fondo a los santurrones, a los intolerantes, a los que hipócritamente hablaban de buenas conciencias y del bien común Hacía falta que esas personas se exhibieran sin tapujos, con toda su torpeza, frivolidad, desparpajo, codicia y mala fe, pasa saber con claridad a qué atenernos” Es inaceptable que López Obrador --no, hay que decirle solamente López, como ordenan los cómplices de Carlos Salinas-- ofenda al señor Santiago Creel al recordarle que su bisabuelo fue un tenaz opositor de Francisco I Madero y cómplice del chacal Victoriano Huerta Con razón le quitaron el fuero y el cargo como jefe de Gobierno del Distrito Federal, por ofender a don Carlos Salinas, una persona que tanto hizo por los mexicanos bien nacidos, como gustan en llamarse: “Estoy orgulloso de ser acusado por quienes engañaron al pueblo de México, por quienes ofrecieron un cambio y mintieron, por quienes se aliaron con los personajes más siniestros de la vida pública del pasado, como Carlos Salinas de Gortari, y mantienen la misma política de siempre, esa donde todos los intereses cuentan, menos el interés del pueblo” Y sí, las buenas conciencias se sienten ofendidas y por eso usan los instrumentos que tienen a su alcance, las envilecidas instituciones del Estado que controlan, efectivamente, los mismos privilegiados de siempre, sea con el PRI o con el PAN Son los impostores y los verdaderos golpistas Tal cual: Creel, la traición de sangre; Roberto Madrazo, la traición a secas; Fox, charlatán y pusilánime A estas alturas nadie tiene duda de esa colusión de priistas y panistas, encabezados por dos oscuros personajes enfermos de poder y al servicio de los intereses económicos que se proponen seguir medrando con el país En efecto, los votos en el pleno de la Cámara de Diputados, para despojar del fuero al jefe de Gobierno del Distrito Federal, es en realidad una decisión tomada por quienes creen ser los dueños del país y que tienen como empleados a Madrazo y a Manuel Espino, mafiosos ambos Madrazo, la expresión más acabada del poder criminal en la política, y Espino, en cargo de gerente del PAN controlado por la mafia de la Organización Nacional del Yunque, acompasados ambos con gerentes de los grandes empresarios que ahora se agrupan en Sociedad en Movimiento --que dicen representar a la sociedad, pero no representan sino a sí mismos-- y en esa oscura asociación civil “México en Paz”, que bombardea a diario con anuncios televisivos en horario estelar Se trata de los mismos hipócritas de siempre, los que se exhiben llorosos públicamente por la muerte del Papa y que a diario, con sus acciones, violan los principios cristianos Con el desafuero de López Obrador encubren, a partir de esta noche, su mentiroso pesar Por ahora estos impostores pueden decir mandar al diablo al Papa --por quien se guardó un respetuoso minuto de silencio por parte de las decenas de miles de personas que asistieron al Zócalo-- y festinar una victoria que en realidad es momentánea México, efectivamente, está dividido, pero estos personajes y membretes no son más de los mexicanos que están hartos de que se repartan el país mediante pactos criminales contrapuestos al trabajo de millones de mexicanos que sostienen su grosera opulencia En este momento de la nación, cuyas instituciones del Estado están podridas, es preciso afirmar de manera rotunda que el desafuero de López Obrador no es contra un político que ha concitado la adhesión de la mayoría de los mexicanos, sino contra la voluntad popular que, conforme a la Constitución, dimana del pueblo Ya se verá Comentarios: delgado@procesocommx

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