Guanajuato: Juicio desaseado (Segunda y última parte)

miércoles, 11 de mayo de 2005
* En el caso del exsacerdote pederas las cosas no pintan nada bien * Sus declaraciones fueron mutiladas León, Gto , 10 de mayo (apro)- En el Tribunal Eclesiástico de la Diócesis de León las cosas no parecen ir mejor para los denunciantes, en medio del hermetismo que sobre el caso guarda el obispo Guadalupe Martín Rábago, quien, según las madres de dos de las víctimas, pretendía limitarse a cambiar al sacerdote De María y Campos de parroquia María S, no sólo ratificó la denuncia que presentó ante el Ministerio Público del Fuero Común el 5 de marzo –y que Proceso presentó en su edición 1481-- ante los integrantes del Tribunal Eclesiástico que la citaron el 22 de marzo Ese mismo día también presentó el testimonio de su madre, Teresa S, quien fue auxiliar de José Luis de María y Campos desde que éste llegó, en junio del 2004, a hacerse cargo de la parroquia de la colonia Santa María de Cementos, y a su hijo Juan S, una de las víctimas que fungió como acólito del párroco En estas comparecencias –efectuadas en el Aula del Tribunal Eclesiástico Diocesano-- participaron los presbíteros Jesús Alfredo Lugo Azuela, vicario judicial; José Salomé Lemus Domínguez, juez instructor y relator; Carlos Muñoz Hernández y el notario Oscar Joaquín Hernández Correa La causa quedó asentada bajo el expediente 03/05 Apro pudo conocer el contenido de los testimonios vertidos por la abuela del menor y por el propio afectado Los comparecientes recibieron las actas unos días después de que se presentaron ante el Tribunal, pero se negaron a firmarlas porque “no estaban poniendo todo” como lo habían dicho, “y estaban cortando o minimizando algunas cosas”, según dijo María S Aceptaron firmarlas después de que asentaron algunos cambios: “Vino el padre Alfredo (Lugo) y le dije que estaban poniendo menos de lo que realmente es Firmamos y me dijo que esta investigación es muy lenta, que en cuanto tengan algo me avisarán” Vía telefónica, el juez instructor del Tribunal Eclesiástico, José Salomé Lemus, fue escueto en las respuestas que ofreció sobre el proceso --¿Cuál es actualmente la etapa del proceso contra el padre José Luis de María? --Lo único que le puedo decir es que estamos investigando --¿Cuánto tiempo se llevará el juicio eclesiástico? --Nos llevaremos el tiempo necesario y suficiente para hacer una investigación lo más objetiva que se pueda hacer… lo único que le puedo decir es que será el tiempo necesario para descubrir la verdad objetiva Encargado también de la catedral Basílica de León, José Salomé Lemus dijo no avizorar “ninguna posibilidad por el momento” de dar más información sobre la causa o la resolución a que se llegue en la misma La abuela de Juan S, fue la primera en entrar a la parroquia de María Auxiliadora para colaborar con el sacerdote José Luis de María en algunas de las tareas del templo “Varias personas se acomidieron y entre los días 10 al 15 de junio una señora me dijo que si no le ayudaba yo al padre, para las cosas de la misa y aseos Le dije que yo no sabía, pero acepté porque me dijeron que me iban a enseñar y era sólo por algunos días”, son palabras iniciales del testimonio ofrecido al Tribunal –asentado en hojas membretadas del mismo-, del que Apro tiene copias Ella abría el templo y lo limpiaba todos los días, y tocaba las campanas para la misa a las siete de la mañana También le enseñaron a elaborar los comprobantes de las pláticas para los sacramentos “Se fueron juntando muchos niños de acólitos, llegó a haber 24 A veces como hacían mucho ruido, yo los corría En febrero, un niño me dice: ‘Tere, otro niño (cita el nombre) me dijo que el padre le estaba bajando los pantalones’ Yo no le quise creer A los dos, tres días después otros dos niños me dicen: (el mismo niño) ‘está llorando porque el padre le bajó los calzones’ Yo los quise regañar por andar diciendo eso ‘Es que sí es cierto’ A uno le puse la Biblia y delante del sagrario A ver, di: ‘Yo juro por Dios que sí es cierto’ Me dijo llorando que en la casa del padre, después de haberse bañado, el padre lo jaloneó y le quitó la ropa…” Durante los días siguientes, y tras varios otros comentarios vertidos por los monaguillos, la mujer encaró a José Luis de María en al menos dos ocasiones La primera vez el párroco habló aparte con los niños “y salieron llorando” En la siguiente, cuando los niños le hablaron de otros encuentros de índole sexual con el sacerdote, él ya se mostró nervioso ante la mujer: “No me dijo ni sí, ni no… se fue pronto a la misa, nervioso, se le cortaba la voz y estaba hasta sudando “Entonces me puse a pensar: si eso pasó con este niño, que sólo había entrado una vez a esa casa… Me fui a preguntarle a mi nieto, que fue su primer acólito, y que se pasaba mucho tiempo en casa del padre” Al principio Juan S, lo negó, hasta que un sábado su madre escuchó la conversación de dos vecinas en el camión Hablaban de que el padre “les hacía cosas” a varios niños “Yo no me había dado cuenta de que mi hija había ido al Obispado –a reunirse con el obispo José Guadalupe Martín Rábago Todavía duró el padre unos días, y fue con el obispo, y empezó a sacar sus cosas Muchas cosas, un cáliz que era de él, fue cuando me corrió de sacristana… Ese día había ido mi hija al Obispado (el viernes 4 de marzo) y por ese motivo llegó él hecho una furia por sus cosas…”, recordó A su nieto Juan, los integrantes del Tribunal sólo le hicieron algunas preguntas “Él me decía que yo le gustaba, que yo era guapo, que yo le importaba mucho Me daba regalos como comida, ropa, una TV, un DVD, películas… que si yo no decía nada me iba a dar todo lo que yo quisiera… que si no, le iba a hacer algo a mi mamá o a mi abuelita…”, contó el menor La familia puso a disposición del Ministerio Público adscrito al Juzgado VII penal –donde el sacerdote es procesado por corrupción de menores y abusos sexuales en contra de 3 de sus acólitos-- los obsequios hechos por De María y Campos a Juan María aclara: “Le regaló la tele en navidad, y luego el DVD una semana después, según él como regalo de Reyes Me dijo que mi niño lo ayudaba mucho con sus cosas y en los mandados; que además él era su padrino y tenía posibilidades de darle esos regalos, y que mi mamá también le echaba mucho la mano” En palabras del menor asentadas en la declaración ante el Tribunal Eclesiástico, los abusos sexuales presuntamente cometidos por José Luis de María “sí eran una relación concreta y completa… distinto de manoseos, sí fue más allá Esa es la verdad, no le quito nada”

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