El nuevo juguete

domingo, 15 de mayo de 2005
A mediados de 2004, el hijo mayor de Marta Sahagún, Manuel Bribiesca, dejó de usar aviones de Los Pinos, de sus amigos o de compañías aeronáuticas para sus actividades de negocios La razón: tenía ya aeronave particular, un Lear Jet por el que habría pagado alrededor de 1 millón de dólares Aunque hace unos días el empresario desmintió las versiones que le atribuyen la compra, fue su propio padre quien sorpresivamente las convalidó, además del director del periódico am de León Proceso obtuvo nuevos elementos que confirman dichas versiones LEÓN, GTO- En el pequeño aeropuerto de la ciudad de Celaya, el avión Lear Jet XB-JKK de color blanco encendió sus motores Luego despegó para surcar brevemente el cielo del Bajío Al aterrizar en la terminal aérea de Silao, ya estaba prácticamente en manos de su nuevo propietario: el empresario Manuel Bribiesca Sahagún Era el 4 de agosto del año pasado Y el joven Bribiesca -hijo de Marta, la esposa del presidente Vicente Fox- había logrado su sueño: tener su propia aeronave, por la que desembolsó, se dice, alrededor de 1 millón de dólares "Mucho trabajo y mucho tiempo" le costó al empresario hacerse del avión, según reveló su propio padre, el médico veterinario Manuel Bribiesca Godoy, en declaraciones al noticiario Contacto informativo de León Y agregó: "Son cosas que es factible hacer El avión es una cuestión como de un vehículo de trabajo, para llegar más pronto, para manejarse Son cosas hechas con mucho esfuerzo" Con su nueva adquisición, el hijo de Marta Sahagún ya no tuvo que recurrir a los aviones de Los Pinos ni a los de sus amigos empresarios, ni tampoco a la empresa aeronáutica Jet Global México, a la que solía rentarle aeronaves para ir a inspeccionar las obras que realizaba en distintos lugares del país De manera discreta, y siempre valiéndose de terceras personas, Bribiesca Sahagún ahora se da el lujo de prestarle el avión hasta al senador panista Carlos Medina Plascencia, quien, en entrevista con la corresponsal Verónica Espinosa, admitió haberlo usado para asistir al arranque de campaña de Rubén Mendoza Ayala, el candidato del Partido Acción Nacional (PAN) al gobierno del Estado de México Sin embargo, el legislador aseguró que en ese momento no se dio cuenta de que la aeronave pertenecía a Manuel Bribiesca: "De haber sabido no me subo No hubiera ido al mitin en el Estado de México", dijo arrepentido La periodista Olga Wornat, en su libro Crónicas malditas, señala que el Lear Jet, modelo 25-D, es el "último juguete" del hijo de Marta Sahagún, "con el que vuela dentro y fuera de México, brincando el tedioso trámite migratorio que sufren los ciudadanos comunes" La compra de la aeronave, sostiene Wornat, ocurrió después de hacerse público que Manuel y sus amigos "hacían uso de los aviones presidenciales en sus rumbosas travesías a Houston y Las Vegas" Fueron las revelaciones de la periodista argentina las que molestaron a Bribiesca Sahagún, quien, el domingo 8, entregó un escrito a algunos medios de comunicación en el que negaba ser propietario de la aeronave "(El avión) no es de mi propiedad, he volado en él, así como también he volado en otros aviones tanto de líneas comerciales como privadas El que acusa tiene obligación de comprobar" Y quien le comprobó no fue la periodista, sino Enrique Gómez Orozco, director del periódico am de León En un artículo publicado en ese diario, en su edición del lunes 9, Gómez Orozco indica que "el pecado" de Manuel "es negar lo que incluso su padre confirmó: compró un avión que luego puso a nombre de una empresa arrendadora de Irapuato Contrató a una tripulación y lo guarda en un hangar del Aeropuerto Internacional de Guanajuato" Detalla en su artículo: "Se trata de negar la propiedad de un avión Lear Jet con matrícula XB-JKK (Extra Bravo, Julieta Kilo Kilo) El jet usado y la pasada generación de turbina perteneció a la familia Nieto, de Celaya Lo compró Manuel y luego lo puso a nombre de la arrendadora Credicor, de Irapuato, propiedad de las familias Cayón y Zaratini El pecado de Manuel es el ocultamiento" Gómez Orozco dice a Proceso: "Las cosas tienen un valor de propiedad legal y un valor de uso Mi coche, por ejemplo, está a nombre del periódico Pero sólo yo tengo las llaves, sólo yo lo uso Si uno pregunta aquí en el aeropuerto cuál es el avión de Manuel, todo mundo lo dice ¡Vaya! hasta su mismo papá lo ha dicho" De esta manera se refiere a las declaraciones que Manuel Bribiesca Godoy hizo al noticiario Contacto informativo, que transmitió la estación de Irapuato XEBO, el pasado 28 de abril Entre otras cosas, el exesposo de la primera dama admitió -en entrevista con la reportera Miriam Gasca- que su hijo cuenta con un jet privado que le costó "mucho trabajo y mucho tiempo" poder comprar El avión pertenecía a Carlos Nieto, miembro de una de las más prósperas familias de empresarios de Celaya Los Nieto son propietarios de gaseras y de fábricas de refrigeradores y congeladores, entre otros giros empresariales Además, los Nieto encabezan el patronato que administra el aeropuerto de Celaya, en uno de cuyos hangares tenían guardado el jet de color claro, con cupo para ocho pasajeros y adornado en sus costados con unas delgadas franjas de color gris De acuerdo con fuentes consultadas por Proceso, el aparato fue reacondicionado y su valor estimado en el marcado es de alrededor de 1 millón de dólares Su costo de operación es de aproximadamente mil 500 dólares por hora de vuelo En la aviación mexicana existen tres tipos de matrículas: la XB (Extra Bravo), que es para los aviones particulares como el de Bribiesca; la XA (Extra Alfa) para los comerciales, y la XC (Extra Coca) para aviones del gobierno Según los encargados de la administración del aeropuerto de Celaya, el avión de Carlos Nieto salió de ahí el 4 de agosto del año pasado Ya no regresó a su hangar Su nuevo propietario lo dejó de base en el aeropuerto del Bajío, ubicado en el municipio de Silao Y ya ahí, se confirmó que las bitácoras de vuelo aparecen a nombre de Credicor Mexicano, la empresa de Irapuato cuyo dueño, según las versiones, funge como prestanombres de Manuel Bribiesca La página de internet de Credicor anuncia a ésta como una "institución de crédito líder en su ramo", cuya principal actividad es la venta a plazos de vehículos automotores, aéreos y navales, de maquinaria especializada y equipo de carga Sus actividades abarcan "las principales ciudades del estado de Guanajuato, los estados del Bajío y el centro de la República" El propietario de Credicor -cuyos activos totales sumaron el año pasado 150 millones de pesos- es Salvador Cayón, quien es descrito como un empresario joven y emprendedor, dueño también del hotel City Express y del centro comercial Plaza Cibeles Por su parte, el empresario Gabriel Alós Sala, copropietario de la compañía aeronáutica Jet Global México, asegura que, el año pasado, una de las compañías de Manuel Bribiesca Sahagún recurrió a él para que le ayudara a buscar un avión en el mercado "Soy lo que se llama un broker; un intermediario o comisionista De manera que me puse en contacto con mis muchos conocidos para preguntarles qué aviones tenían en venta "Con quien directamente tuvimos trato fue con Conductores Mexicanos, una de las empresas que el joven Bribiesca tiene en la ciudad de León Esta empresa primero nos rentó aviones", comenta Alós Sala comenta que, en junio del año pasado, recibió un cheque por 15 mil dólares Fue la "comisión" que, según él, le dio la empresa de Bribiesca Sahagún por haberla ayudado a buscar la aeronave "No supe ya más Hasta ahí llegó mi trabajo" El último fin de semana del pasado febrero se invitó al senador Carlos Medina Plascencia al inicio de campaña de Rubén Mendoza Ayala Sus colaboradores no encontraban una aeronave para que hiciera el viaje de León a Toluca Se movieron aquí y allá Hasta que finalmente le consiguieron el Lear Jet XB-JKK Salió a las ocho de la mañana Y regresó después de las cuatro de la tarde Al día siguiente, el senador quiso saber el nombre del dueño del avión "para darle las gracias" Su colaborador Jesús González le informó que se trataba de Manuel Bribiesca "Yo me enteré hasta después de todo este asunto No conozco personalmente al señor Bribiesca; ni siquiera por teléfono he cruzado una palabra con él, aunque es amigo de mi hermano Guillermo", dice a Proceso el legislador -¿Realmente no supo que viajó en el avión de Manuel? -Por supuesto que no, pues yo me encontraba en una dinámica de moverme rápidamente por el país: ir a los eventos del partido, ver a los consejeros nacionales fue entonces cuando me informaron que ya habían conseguido el avión -¿Hasta cuándo se dio cuenta que era de Manuel Bribiesca? -Hasta el día siguiente Chuy González, la persona que me apoya, fue quien me lo dijo De haber sabido no me subo, no hubiera ido al mitin en el Estado de México l

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