País Vasco: Complejo mapa electoral

lunes, 2 de mayo de 2005
Madrid, 2 de mayo (apro) - Casi todos coinciden –aunque de modo matizado-- en que se pueden extraer dos grandes consecuencias inmediatas de los resultados de las elecciones autonómicas celebradas en Euskadi el 17 de abril anterior: que el Plan Ibarretxe ha sufrido un golpe mortal y que la Ley de Partidos –que sirvió para ilegalizar a Batasuna y para impedir la participación de la agrupación de electores denominada Asukera Guztiak-- ha perdido su razón de ser Con una participación inferior en diez puntos a la de los comicios de 2001 (69%), la coalición del Partido Nacionalista Vasco Eusko Alkartasuna (PNV-EA), pese a repetir como la opción más votada, perdió 140 mil votos y, con ello, cuatro escaños, alejándose muchísimo de su pretensión de obtener mayoría absoluta Con Batasuna ilegalizada y recusada la lista de Aukera Guztiak, la coalición nacionalista confiaba en que su candidatura aglutinaría gran parte del voto de la izquierda abertzale Sin embargo, un “tapado” estaba al acecho La irrupción en campaña del Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK) daba la opción de participar directamente a esa franja socio-política, que aún tuvo las cosas más claras cuando los propios dirigentes de Batasuna pedían el voto explícitamente para esta formación en la última semana de la campaña Hasta el momento, pese a la dura polémica desatada por el Partido Popular, exigiendo la impugnación de esa candidatura, los servicios jurídicos del Gobierno de Madrid no ven viable la ilegalización de EHAK, que logró en el Parlamento de Vitoria nueve escaños (dos más que los obtenidos por Batasuna en 2001) Entre los partidos nacionales también se produjo un trasvase de votos Mientras que el PP perdió casi 120 mil electores y cuatro escaños, el Partido Socialista de Euskadi fue el único que, pese al descenso en la participación, no sólo incrementó su porcentaje, sino que también aumentó sus votantes en números absolutos: ganó cinco diputados Repitió así los mejores resultados de su historia y se convirtió en la segunda fuerza política del País Vasco Por su parte, Ezker Batúa-Izquierda Unida, perdió su parte alícuota de la mayor abstención, pero mantuvo sus porcentajes y sus tres escaños (uno por cada provincia) La decisión final del pueblo vasco arrojaba un mapa político que se define por su complejidad y por su indudable pluralidad, sin decantarse claramente por ninguno de los dos bloques tradicionales: nacionalistas y no nacionalistas o de nacionalistas vascos y nacionalistas españoles La aritmética parlamentaria resultante lleva necesariamente a una conclusión: para poder formar una mayoría de gobierno o, simplemente, para poder ejercer ese gobierno desde una minoría, los acuerdos entre distintas fuerzas resultan imprescindibles Aritmética parlamentaria Mientras se están produciendo los contactos entre los partidos, se especula con todas las combinaciones posibles Unos hablan de una mayoría abertzale conformada por la coalición PNV-EA, los triunfantes EHAK y Aralar --formación escindida de Batasuna en 2002 que condena la violencia de ETA y propugna la independencia del País Vasco por vías políticas--, que sumarían 39 de los 75 escaños y, por tanto, gozarían de mayoría absoluta y tratarían de poner en juego, de nuevo, el Plan Ibarretxe Pero este escenario no es probable Buena parte del electorado del PNV no entendería un acuerdo con EHAK que, si bien no es Batasuna, sí ha recibido su apoyo explícito Un Ejecutivo configurado por “españolistas” se antoja también imposible Un improbable acuerdo entre Partido Socialista, PP y Ezker Batúa, se quedaría en 36 escaños, insuficientes para sacar adelante sus iniciativas Otra opción, planteada ya abiertamente por Ezker Batúa, sería la de la incorporación del PSE-PSOE a las tareas de gobierno, sumándose al tripartito y contando también, probablemente con Aralar Ésta sería la mayoría más sólida, con nada menos que 51 diputados, pero tampoco se presenta muy posible en estos momentos Para que esta combinación pudiera darse, tanto PNV-EA como el PSE tendrían que aproximar posiciones Los nacionalistas habrían de abandonar por completo su pretensión de continuar adelante con el Plan Ibarretxe, mientras que los socialistas deberían hacer ofertas más audaces de cara a la reforma del estatuto de autonomía y apostar por mayores cuotas de autogobierno de las que, a día de hoy, parecen dispuestos a asumir Bien es cierto que desde Madrid, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho ofertas en firme en este sentido si el gabinete vasco renunciaba a seguir adelante con su propuesta Además, alejándose de la estrategia planteada por el PP en sus ocho años de gobierno, parece decidido a la pacificación y la normalización de la vida política en Euskadi empleando vías de negociación, además de la actuación de policías y jueces Tan es así, que en un programa de la televisión pública –59 Segundos-- emitido el lunes anterior en horario de máxima audiencia, Rodríguez Zapatero negó la existencia de “contactos oficiales” con el entorno de ETA, a la vez que acusó de “hipocresía” a los que le imputan tales conversaciones Argumentó que el anterior gobierno del PP fue el último en entrar en contacto con los independentistas de “modo formal”, en 1998 y, según explicó, con el apoyo del resto de las fuerzas políticas, por lo que terminaba acusando de “deslealtad” a los dirigentes del PP, por introducir la política antiterrorista en el debate político; algo que según el Pacto por las Libertades, suscrito entre PSOE y PP, quedaba fuera de la confrontación parlamentaria, en su primer punto Por tanto, no es de extrañar que en diversos ámbitos (EHAK, PNV, EA, Ezker Batúa-Izquierda Unida) se comente –y hasta se afirme-- que está existiendo una negociación con el entorno de ETA y que, en un plazo no muy lejano, podría dar frutos en forma del anuncio de una tregua indefinida por parte de ETA, como paso previo a un definitivo abandono de las armas Pese a estas aproximaciones y probables contactos, el escenario que parece más factible es el de un gobierno en minoría, repetición de la experiencia del tripartito, al que podría sumarse Aralar en esta ocasión, y así igualar el número de escaños que acumulan juntos los partidos de implantación nacional Esta fórmula obligaría a negociaciones permanentes en el Parlamento de Vitoria para llevar adelante cualquier iniciativa legislativa Los acuerdos oscilarían entre, unas veces con el Partido Socialista, y otras con el Partido Comunista de las Tierras Vascas, que en muchas ocasiones pueden convertirse en árbitro de la situación Las negociaciones entre el tripartito (o posible cuatripartito) y el Partido Popular parecen descartadas desde el principio Pese a que el presidente del Partido Nacionalista Vasco, Josu Jon Imaz, ha descartado por completo la hipótesis de la convocatoria de nuevas elecciones, caso de que ningún candidato a lehendakari (presidente del Gobierno Vasco) consiguiera la investidura, esta eventualidad podría darse si no se consiguen apoyos de otras formaciones o si se produjera una situación de bloqueo sistemático en el Parlamento vasco, lo que, con los números en la mano, no resulta imposible Los escenarios Los dirigentes de los partidos que han obtenido representación parlamentaria han hecho diferentes interpretaciones de los resultados Para Leopoldo Barrera, portavoz parlamentario del PP en Vitoria, las urnas han mostrado “un fracaso importante del lehendakari Ibarretxe, un fracaso personal Su planteamiento era el de obtener la mayoría absoluta y, ni siquiera se ha acercado a ello “Hay un elemento a tomar en cuenta –señala--, la presencia de Batasuna en la Cámara vasca ETA sigue estando en el Parlamento vasco, sigue teniendo con quién identificarse ETA-Batasuna en Vitoria, y eso significa que no hay un Parlamento plenamente democrático Y esto sucede por una decisión política que ha tomado el señor Rodríguez Zapatero, manifiestamente contra las libertades del conjunto de los ciudadanos vascos Todo eso obedece a una auténtica irresponsabilidad política en el modo de actuar del presidente del Gobierno” Barrera no ve posibilidades de que su formación alcance acuerdos de gobernabilidad con otras porque, dice, “todas las fuerzas políticas nacionalistas han entrado en la ruptura de las reglas del juego y en el planteamiento independentista Nosotros estamos dispuestos a participar en un gobierno para defender el estatuto, que respete la legalidad, comprometido en la lucha contra ETA y que recupere a las personas como eje de acción política en el País Vasco Estos conceptos están muy lejos de la actitud inicial del PNV; ellos siguen con el Plan Ibarretxe y en su planteamiento de buscar acuerdos, básicamente entre nacionalistas o, que permitan incorporar alguna fuerza no nacionalista, pero desde la renuncia a principios elementales” El PP acusa al PSOE de “permisividad” hacia la izquierda abertzale y EHAK Sin embargo, el presidente del PP, Mariano Rajoy, ofreció al PSE-PSOE unir sus votos para desbancar al actual gobierno nacionalista, hasta el punto de aceptar que el próximo presidente lehendakari sea Patxi López, secretario general de los socialistas en Esukadi El Partido Socialista, el único que ha incrementado sus votos y su representación desde los pasados comicios, mantiene una actitud expectante y no termina de desvelar sus intenciones Muchos analistas creen que no aceptarán sumarse a la coalición de gobierno, aunque puede que, en muchas ocasiones, preste su apoyo parlamentario Patxi López explica así su posición: “Le corresponde al PNV dar el primer paso para buscar acuerdos que le garanticen una mayoría con la que tener lehendakari, y tendrá que definir para qué quiere gobernar este país, cuáles son sus objetivos y sus prioridades Ibarretxe necesita los mismos votos y los mismos apoyos parlamentarios que cualquier otro candidato y, de momento, no los tiene El Partido Socialista de Euskadi respeta la iniciativa que debe tener el partido mayoritario para buscar acuerdos Por lo tanto, le toca convencer al PNV” Añadió: “Es verdad que lo puede tener difícil y puede que no lo consiga, por eso no descartamos nada, pero estamos al inicio de un proceso y, de momento, no hemos adoptado la decisión de presentar candidato Eso todavía está por decidir, porque los pasos hay que darlos con lógica democrática, aunque es evidente que nosotros también podemos hablar con todos los partidos políticos y, de hecho lo haremos si se dan las circunstancias para ello” De hecho, la Ejecutiva socialista en el País Vasco ha decidido esta semana que, si en una primera ronda, el candidato a lehendakari por el PNV, Juan José Ibarrtexe, no consiguiera los votos suficientes para su investidura, Patxi López presentaría su propia candidatura a la presidencia del Gobierno vasco, aunque, a pregunta de Apro, no han respondido si aceptarían los votos del Partido Popular para este propósito Ezker Batúa-Izquierda Unida manifiesta su deseo de que los socialistas se sumen a un pacto con ellos y con PNV-EA El recientemente elegido parlamentario por la provincia de Guipúzcoa, Antxon Carrera, califica la situación como “muy delicada para formar mayorías de gobierno, y se impondrán la negociación y los acuerdos entre aquellos que demuestren capacidad para sacar las cosas adelante Van a ser cuatro años (si es que se consigue aguantar durante ese periodo) difíciles, y no es descartable, si es que alguien plantea un bloqueo permanente en el Parlamento, la convocatoria de nuevos comicios” Carrera señala que prefiere la incorporación de los socialistas, pues, dice, “sería lo óptimo, aunque, para ello, obviamente, el Partido Socialista se tiene que mover” Parece haber algo de ese “movimiento” El propio parlamentario de Ezker Batúa revela que “sabemos que Batasuna está negociando con el Partido Socialista, y nosotros deseamos, no sólo que lo hagan, sino que se alcancen buenos resultados Nos gustaría también que los socialistas respetaran la voluntad mayoritaria de la sociedad vasca y que pudiéramos llegara un acuerdo fundado en el rechazo a la violencia y la desaparición de ETA” En el Partido Nacionalista Vasco son conscientes de las dificultades para la gobernabilidad que entrañan los resultados electorales Su presidente, Josu Jon Imaz, lo dejo en claro: “A nuestro juicio, cualquier análisis debe partir de la asunción de tres grandes premisas: primera, que, en toda su complejidad, los resultados han sido los que la sociedad vasca ha querido Segunda, que reflejan la posición política actual de la sociedad vasca y son los que cuentan a todos los efectos Y tercera, que esa misma sociedad ha revalidado su confianza en el liderazgo y cauce central de la coalición PNV-EA en la política vasca Por tanto, asumimos una vez más el reto de liderar la búsqueda de soluciones Reconocemos la complejidad de la nueva situación, somos conscientes de que va a ser preciso mucho diálogo y mostramos nuestra disposición a ponerlo en práctica con el conjunto de las fuerzas políticas Las opciones están abiertas” Quizá, el gran triunfador de esta cita electoral ha sido el Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK) Sin presencia en el anterior Parlamento (el partido fue fundado en 2002), sus nueve diputados y algo más de 150 mil votos --12%-- lo sitúan en la posición de árbitro Después de ofrecer su candidatura para que tuvieran representación “todos los silenciados por la Ley de Partidos”, recibió el apoyo explícito de Batasuna, cuyos dirigentes pidieron el voto para esta candidatura Pese a que desde el PP se brama con furia exigiendo al gobierno español su ilegalización, Rodríguez Zapatero no parece dispuesto a dar ese paso Desde el Ejecutivo se aduce que no existen indicios suficientes ni pruebas para proceder judicialmente contra ellos Sin embargo, analistas señalan que esto puede tratarse de una “decisión política” en aras de favorecer las negociaciones con el entorno de ETA que, oficialmente se niegan, pero que todos los partidos vascos dicen conocer y, por cierto, apoyar Sin embargo, la presión puede estar resultando excesiva para el gobierno de Madrid El jueves 28 fueron revelados algunos indicios de que algunos de los interventores que habían trabajado durante la jornada electoral para el EHAK, también lo habían hecho para Batasuna durante los comicios de 2001 Aunque la Ley de Partidos no es clara en este aspecto, el PP y algunos medios de comunicación afines iniciaron una campaña para relacionar a ambos partidos políticos El objetivo: considerar formalmente a EHAK como “heredera” de Batasuna, lo que colocaría a EHAK en una difícil situación e, incluso, ante la posibilidad de su ilegalización “sobrevenida” Sintomáticamente, tras negarse durante semanas a emprender cualquier tipo de actuación contra el EHAK, la fiscalía general del Estado ha decidido “investigar” estas conexiones, por si procediera una denuncia ante las instancias judiciales En caso de que tal situación se produjera y el partido abertzale fuera ilegalizado, los juristas no se ponen de acuerdo acerca de si el Parlamento de Vitoria quedaría constituido por el resto de los partidos, sin más, o si lo procedente sería una repetición de las elecciones, esta vez, sin los comunistas vascos En caso de que la ilegalización, finalmente tuviera efecto, y las elecciones se dieran por válidas, por primera vez en 25 años el Parlamento vasco tendría una mayoría no nacionalista o nacionalista española Tal sería el escenario favorito del PP, que presionaría a los socialistas para configurar un gobierno que marginara a los abertzales, enfrentándolos a una opinión pública que, en el resto del Estado español, no vería con malos ojos esa opción, pero que quebraría de raíz la estrategia diseñada a largo plazo del PSOE para acabar, por la vía de la negociación, con la violencia de ETA y con los posibles acuerdos con el moderado PNV

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