La manipuladora Marta Sahagún

viernes, 6 de mayo de 2005
México, D F, 5 de mayo (apro)- Hace cuatro años, el jueves 10 de mayo del 2001, la coordinadora de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Marta Sahagún Jiménez, recibió a dos reporteros de Proceso para conocer su posición sobre la Ley de Acceso a la Información que era entonces materia de disputa entre miembros del gabinete de Vicente Fox Ese fue uno de los temas de la entrevista que tuvimos María Scherer Ibarra y quien escribe este artículo con Sahagún, pero también el propósito fue construir un entendimiento para que el reportero de la revista, asignado a la cobertura de las actividades presidenciales, tuviera un trato igual que el resto de los periodistas, sobre todo en los viajes de Fox por el territorio nacional, a los que nunca había sido incorporado “No hay problema Vamos a revisar eso”, se comprometió Sahagún al concluir la entrevista, registrada por la grabadora de ambos reporteros y por otro aparato que supusimos era de la propia Coordinación de Comunicación Social El encuentro fue respetuoso y en él la vocera presidencial aclaró que la ley que se discutía entonces --la única realmente trascendente hasta ahora-- no era propiedad de los secretarios Santiago Creel y Francisco Barrio, desde entonces perfilados para la candidatura presidencial panista, sino de Fox “Si quieren ser presidentes es una aspiración muy legítima que no sólo pueden tener ellos dos, (sino) que puede tener cualquier miembro del gabinete y cualquier mexicano A lo mejor en seis años tenemos una verdadera sorpresa”, expresó Sahagún, con una sonrisa, menos de dos meses después de contraer matrimonio con Fox y de iniciar, como aquí se apuntó entonces, su plataforma para buscar la candidatura panista al cargo que ostenta su marido Ese día nos despedimos los tres con cortesía, con el compromiso asumido por la vocera de que la posición de la Presidencia de la República sobre el tema sería únicamente expresada para el semanario, en momentos en que los dos secretarios querían capitalizarla políticamente Al día siguiente, el viernes 11, un cable de la agencia noticiosa del gobierno, Notimex, reprodujo expresiones exactamente iguales a las que Sahagún dijo ante los dos reporteros de Proceso Era obvio que el compromiso de exclusividad acordado había sido roto por la vocera, algo de por sí repugnante en una relación entre políticos y periodistas Pero lo más grave es que Sahagún no había dado otra entrevista a Notimex, sino que la grabación registrada por el otro aparato que habíamos visto María y yo fue enviada a esa agencia noticiosa, que difundió de inmediato la información Busqué telefónicamente a Guillermo Velasco Barrera, coordinador de asesores de Sahagún, quien confirmó la deshonesta maniobra de ésta “Le dije que no era correcto, pero ya ves”, me respondió con la mansedumbre del burócrata Este solo episodio --de los muchos que al respecto existen-- describe el talante deshonesto de Marta Sahagún, quien, en cuatro días, ha emitido tres comunicados para defenderse de las “mentiras” que, según ella, se han publicado por parte de Olga Wornat, a quien llama solamente “Señora”, así como mayúscula, como suelen escribirla los burócratas Sahagún está en su derecho, por supuesto, de proceder como mejor le convenga contra quien juzgue que lastima su fama pública y la de sus “cachorros”, pero no debe olvidar que fue ella la que estimuló, por decisión personalísima, el escrutinio sobre su persona De hecho, lo sigue haciendo al poner en circulación otro libro sobre su persona, Caminando, con su nueva amanuense, Amparo Espinosa Rugarcía, excompañera de universidad de Vicente Fox, con la gravedad de incurrir en el plagio de una frase del escritor irlandés George Bernard Shaw, tal como lo hicieron notar de inmediato dos lectores en cartas al diario Reforma hoy jueves Si Wornat, cuyo estilo no representa la mejor escuela de periodismo riguroso, aparece con su rostro estilizado en la portada de sus Crónicas malditas, Sahagún mandó retocar también una fotografía que la hace ver, en la portada de Caminando, con cutis de quinceañera y una mirada que armoniza la bondad con la firmeza Igualita que Rosario Robles en Con todo el corazón Como dicen en el norte de México: “Está la canasta p’al garrero” Otra de las amanuenses de Sahagún, Sara Guadalupe Bermúdez, produjo en el 2001 otro libro con insolentes falta de higiene en redacción y autografía, pero repleta de la cursilería que acompaña a su protagonista, ahora dolida porque se publican escándalos de sus “cachorros” que son públicos en Celaya y León, Guanajuato Fue en ese estado donde Sahagún ejerció, durante los cuatro años de gobierno de Fox, prácticas contrapuestas a lo que hoy dice defender: A cargo de un abultado presupuesto, que centralizó de todas las dependencias del gobierno estatal, sedujo a propietarios de los medios de comunicación, a los que, además, solía telefonear para imponer, a punta de dinero, la información o la propaganda que le importaba Durante la campaña presidencial, en el 2000, en al menos dos casos logró la remoción de reporteros que le eran incómodos y esa práctica siguió en su breve lapso como vocera del gobierno Hubiera quedado evadida del escrutinio que como servidora pública tenía al contraer matrimonio con Fox, pero se empeñó en asumir la construcción de su candidatura presidencial, al punto de introducir cámaras y micrófonos a la recámara presidencial y ejercer, con ostentación, el poder que su marido desdeñaba Ahora Sahagún Jimenez, que como tal presenta la denuncia contra Wornat y ya no con el chocante “Marta de Fox”, emprende una cruzada que de antemano tiene perdida: Reclama que la información sobre ella y sus hijos le ha infligido “daño moral” Habrá que ver en cuánto tasa su reputación, pero por sus acciones a lo largo de su vida pública es probable que, si acaso, rebasen el monto de la fianza que sus compañeros de partido Gabriela Cuevas y Jorge Lara pagaron para evitar, sin éxito, que López Obrador fuera liquidado políticamente sin la dicha de pisar la cárcel Al final, sin embargo, es posible anticipar que no tendrá éxito en este nuevo lance, cuyos detalles serán conocidos pronto, con toda la manipulación que pretende, y el futuro de ella y sus hijos --uno de los cuales, Manuel, apenas balbuceó mediante un boletín-- será menos color de rosa que hasta ahora Han dejado muchas huellas Ellos lo saben Comentarios: delgado@procesocommx

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