El crimen que envenenó a Mérida

domingo, 26 de junio de 2005
"Si se acaba el mundo, nos vamos para Mérida" Esta frase ilustra la imagen de la capital yucateca calmada y parsimoniosa Sin embargo, durante casi una década un auténtico cisma se ha producido en la sociedad estatal a raíz del largo litigio que se conoce como "el caso Medina-Abraham", expone Proceso este domingo 26 de junio El caso ha llegado hasta los más altos niveles y ahora su solución jurídica está en manos de cinco ministros de la sala penal de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que lo atrajeron a solicitud de los tres magistrados del Tribunal Colegiado de Yucatán, pues éstos consideraron que "no existen condiciones objetivas, políticas y jurídicas" para dictaminar en el estado sobre las peticiones de amparo que interpuso la defensa de Armando Medina Millet, acusado y condenado a 20 años de prisión por el homicidio de su esposa Flora Ileana Abraham Mafud En el ambiente de la Suprema Corte --sometida a un intenso cabildeo por parte, entre otros, del gobernador Patricio Patrón Laviada, el archimandrita de la comunidad ortodoxa Antonio Chedraui, el cardenal Norberto Rivera, el senador Emilio Gamboa Patrón y hasta de precandidatos presidenciales-- todo hace prever que el magistrado ponente Sergio Valls Hernández ratificará la sentencia Sin embargo, tiene ante sí el desafío de argumentar frente al cúmulo de irregularidades y violaciones procesales de un expediente de más de 50 mil fojas; violaciones surgidas desde las primeras horas de la investigación, mismas que según varios ministros no "trascienden el fondo" de la sentencia Como el propio Valls Hernández, cuyas principales irregularidades analizadas se desglosan en el reportaje que publica Proceso en su edición de este domingo 26 de junio

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