Viacrucis en la antesala de la muerte

lunes, 27 de junio de 2005
* Rubén Ramírez, de Irapuato y condenado a muerte en Texas, ha sido internado tres veces * La autoridad penitenciaria se niega a informar sobre su estado de salud Guanajuato, Gto , 27 de junio (apro)- Rubén Ramírez Cárdenas, uno de los mexicanos sentenciados a muerte en Texas, ha sido internado en un hospital, al menos, en tres ocasiones ante el deterioro de su salud, en lo que va de junio; pero ni las autoridades del centro penitenciario de Livingston ni el personal del hospital John Sealy, del departamento de Justicia en Galveston, han informado a la familia o al consulado mexicano en Houston sobre su condición médica A pesar de que, como lo informó el propio vocero presidencial Rubén Aguilar el lunes 13, el consulado mexicano ya tenía en su poder una autorización escrita del propio Ramírez Cárdenas para obtener el diagnóstico y los exámenes que se le han practicado, esto no ha sido posible, según la denuncia que hace la madre del migrante mexicano, Sanjuana Cárdenas Vía telefónica, la señora Cárdenas habló con Apro sobre la desinformación que prevalece de parte de las autoridades estadunidenses sobre el estado de salud de su hijo: "Yo ya lo vi malito desde el día de su cumpleaños", el 7 de abril, en una de las visitas que le hace en el pabellón de la muerte Adam B Polunsky, uno de los siete que existen en la ciudad de Livingston, Texas Ramírez Cárdenas, actualmente de 34 años de edad, y cuya familia es originaria de la comunidad de Aldama, en Irapuato, es uno de los 54 mexicanos condenados a muerte en Estados Unidos y de los 16 que están en prisiones de Texas Hace siete años que fue sentenciado a muerte, juzgado por la violación de una adolescente El propio recluso, sus familiares y abogados han denunciado ante diversas instancias que en su detención y proceso, a Rubén no se le permitió acceder al consulado mexicano; se le leyeron sus derechos en inglés, y hubo diversas irregularidades y presiones para que firmara una confesión de culpabilidad, luego de ser señalado por un amigo como responsable de la violación de una joven que, además, era su prima El caso de Rubén fue encargado al despacho de la abogada Sandra Babcock, directora del programa de Asistencia Jurídica a Mexicanos Sentenciados a pena de muerte, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, luego de insistentes visitas y cartas enviadas y entregadas por Sanjuana Cárdenas al presidente Vicente Fox, una de ellas durante un viaje que la señora hizo desde Edmburg, Texas ?donde radica actualmente con una de sus hijas-- hasta Silao, expresamente para ver al presidente En esa ocasión ?agosto del 2004--, la señora Cárdenas pidió al presidente insistir al gobierno de Texas que acatara el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya para reabrir el caso de su hijo y de los otros mexicanos condenados a la pena capital, sin éxito hasta ahora Silencio desde prisión El 7 de abril, durante la visita de Sanjuana Cárdenas a su hijo (la prisión queda a unas 8 horas de Edimburg en autobús) ella notó las primeras señales "de que algo no andaba bien": "Lo vi un poquito diferente, no podía abrir su sándwich; le pregunté por qué, si lo habían golpeado Me dijo que le dolían mucho los huesos, las coyunturas, todo el cuerpo Que lo habían llevado una o dos veces con el médico del pabellón, pero la medicina no le había hecho efecto Y me pidió que le depositara dinero en su cuenta porque le tenían qué hacer unos estudios" En esa cuenta ?cada uno de los internos tiene una-- los familiares y el consulado depositan algunas cantidades para ayudar a Rubén a comprar cosas que necesita: "Mis otros hijos me ayudan, le depositamos de acuerdo con nuestras posibilidades, 50 o 60 dólares por mes, más lo del consulado Pero en ese momento no tenía" A fines de mayo, una semana después de que Rubén fue internado por primera vez, la señora Cárdenas fue enterada por una llamada anónima de que su hijo había sido llevado a un hospital en Galveston, a una hora de Houston "Nos dijeron que fuéramos a verlo porque estaba muy delicado Fuimos y también le avisamos al consulado de Houston de inmediato; a sus abogados, a todos les avisé que Rubén estaba delicado, les pregunté que si no sabían ellos Me dijeron que nadie les había avisado", recordó El sábado 21 de mayo Juanita, hermana de Rubén, fue a visitarlo en lugar de su madre ?a quien habían intervenido quirúrgicamente Quedó en depositarle otra cantidad al día siguiente; pero el joven de origen irapuatense ya no pudo recibirlo, porque el lunes siguiente estaba de nuevo en el hospital: "Y tampoco supimos esa vez, ni siquiera supimos exactamente cuánto tiempo pasó ahí, si acaso una semana, cuando de nuevo lo llevaron de regreso a Livingston" Un par de semanas después, cuando la señora acudió a ver a su hijo, ya lo llevaban en silla de ruedas: "Ya no podía pararse, ni caminar Traía una sonda y mucho vómito Estaba muy hinchado, traía un dolor que él ya ni sabía en qué parte del cuerpo Ya casi no comía nada" Después de pedirles a los guardias que lo llevaran con el médico, Sanjuana Cárdenas y su hija lo dejaron a los dos días, sólo para encontrarse con un aviso de que Rubén había sido internado de nuevo: "Entonces hablamos al consulado, para ver qué podíamos hacer, si nos permitirían verlo, saber cómo estaba Mario Figueroa, abogado del consulado de Houston, y otros abogados del consulado en McAllen anduvieron trabajando para tener la autorización para que lo visitaran a él y preguntaran por su estado de salud Nos dijeron que Rubén estaba estable" Sin embargo, aún sin poder tener en sus manos el diagnóstico sobre la enfermedad de Ramírez Cárdenas, la familia y el personal del consulado se enteraron de que éste había sido fue llevado nuevamente a la prisión, donde sólo estuvo 24 horas porque fue necesario que lo hospitalizaran de inmediato, el viernes 10 de junio "Ahí estuvo hasta el lunes, cuando lo volvieron a sacar otra vez a la prisión Pero a nosotras todavía el martes nos aseguraron que estaba él ahí; llamamos el martes en la tarde para pedirle la autorización para obtener el diagnóstico y nos dijeron que estaba bien Y fue hasta en la noche cuando volvimos a llamar y nos dijeron que desde el lunes ya no estaba ahí", explicó --¿Como familiar directa no debería haber sido enterada? --Pues sí, pero no sabemos por qué no se nos ha querido dar información; si al consulado, que ya tiene la carta con la autorización de Rubén, no le ha sido posible obtenerla Hemos hablado con la gente del hospital, y nos mandan con los de la prisión En la prisión nos mandan al hospital Nadie nos sabe decir, ni nombres, ni nada, ni razones, quién está dando la autorización para sacarlo del hospital, si evidentemente él no está en condiciones de estar en prisión Lo peor, asegura la madre de Rubén, es que cada vez que lo han trasladado del hospital al pabellón de la muerte, los medicamentos que le son entregados para su tratamiento llegan cuatro o cinco días después "Le cortan el medicamento, no llega a la prisión con ningún medicamento Es un preso, correcto; pero es un ser humano, no es un animal para que lo traten en la forma en que lo están tratando?", dice la mujer El lunes 13 en la conferencia de prensa habitual, el vocero de la Presidencia de la República, Rubén Aguilar, aseguró que por instrucciones del presidente Fox se daría "un seguimiento más puntual" al caso de Rubén Ramírez Cárdenas Un poco tarde, en virtud de que prácticamente se encuentra ante la muy cercana posibilidad de que le sea fijada ya la fecha para su ejecución, al haber perdido las apelaciones posibles El propio Rubén lo confió así a Marisela Luna, titular de un noticiero radiofónico de Irapuato, a quien en una carta fechada el 29 de abril le escribió (en máquina eléctrica, porque ya no podía escribir a mano): "?Si la Corte del estado (de Texas) no hace nada, me van a dar una fecha! Lo único que me puede ayudar es que la Corte Suprema vote a favor del caso de Medellín Si votan en contra, pues ya es todo?" En la conferencia de prensa del 13 de junio, el vocero presidencial explicó que todavía falta hacer la solicitud directa ante la Suprema Corte de Estados Unidos "y finalmente, la solicitud de clemencia al Ejecutivo"; pero también admitió que a esa fecha, "las autoridades del estado de Texas todavía no han dado entrega de los resultados de los exámenes que se le practicaron al señor Ramírez Cárdenas?" Hasta el viernes 17, no había aún noticias del gobierno texano a las autoridades mexicanas al respecto Desesperada, Sanjuana Cárdenas dice a Apro: "Ya no es una vez, ya son tres veces que ha sido trasladado al, hospital Y cada vez dura menos en la prisión Que lo atiendan en la prisión, es todo lo que yo pido es la preocupación de nosotros: saber exactamente qué es lo que tiene"

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