La presidencia contra Proceso

lunes, 6 de junio de 2005
El viernes 3, el presidente Fox despojó de su disfraz a la demanda civil que su esposa entabló contra la casa editora de Proceso y la periodista argentina Olga Wornat, y reveló su verdadera dimensión: se trata en realidad de un embate legaloide de la Presidencia de la República contra la libertad de expresión Lo denunciamos cuando fuimos notificados de la demanda y lo reafirmamos ahora: Proceso es objeto de una agresión desde el máximo poder en México, un poder, por cierto, más peligroso por cuanto agoniza ya en medio de la irresponsabilidad y la ineficacia Hemos sido acusados por el presidente de la República de difamación, calumnia, engaño Pretende así descalificar el trabajo serio y profesional que Proceso ha realizado durante sus más de 28 años de vida Ni en los momentos más autoritarios de los gobiernos priistas fuimos objeto de una agresión tan artera como la que nos han asestado quienes llegaron al poder con la bandera de un cambio inexistente y que ahora muestran su verdadero rostro: el de la intolerancia No vamos a quedarnos callados No aceptamos la censura ni la autocensura; no nos amedrentan las amenazas, veladas o explícitas, públicas o privadas En los tribunales contestaremos punto por punto a la demanda de Marta Sahagún de Fox Y ante el agravio por las ofensivas declaraciones del presidente Fox, hemos recurrido ya, en primera instancia, a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos Y nos reservamos el derecho de llevar nuestra reclamación ante organismos internacionales Nuestras convicciones, nuestra credibilidad, nuestra historia, nos respaldan Pero sobre todo -ya lo dijimos y lo reiteramos ante la embestida presidencial- el soporte fundamental de Proceso son sus lectores A ellos corresponde el juicio que importa

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