"Nuestra cultura es nuestra resistencia", de Jonathan Moller

lunes, 18 de julio de 2005
México, D F, 18 de julio (apro)- Turner Publicaciones y su distribuidora en América Latina, Editorial Océano de México, presenta Nuestra cultura es nuestra resistencia Represión, refugio y recuperación en Guatemala, del fotógrafo Jonathan Moller Este ejemplar de gran formato es una recopilación de fotografías que Moller realizó durante los diez últimos años en comunidades desarraigadas por la guerra del vecino país del sur El libro, que llega apenas a nosotros, fue editado en el 2004, cuenta con 213 páginas y 147 retratos en tritono, y el prólogo corre a cargo de la Premio Nobel de la Paz guatemalteca Rigoberto Menchú; hay también ensayos breves de Ricardo Falla, Francisco Goldman y Susanne Jonas Además, textos en prosa y verso de Humberto Ak?abal, Heather Dean, Julia Esquivel, Eduardo Galeano y Francisco Morales Santos Así mismo, incorpora testimonios y reflexiones de miembros de la comunidad guatemalteca, de sobrevivientes, y declaraciones del mismo Galeano, el fotógrafo Sebastiâo Salgado y William F Schulz, director ejecutivo de Amnistía Internacional Jonathan Moller es especialista en fotografía artística y documental, y activista de derechos humanos Sus imágenes de Guatemala se han publicado en LIFE 2001 Album: El año en imágenes y DoubleTake y han sido utilizadas por varias ONG Su obra forma parte de las colecciones permanentes del Museo de Arte Moderno de San Francisco, la Casa George Eastman, el Museo de Arte de Brooklyn y la Corporación Internacional Polaroid, entre otras Ha sido miembro de Impact Visuals, Swanstock y del Image Bank A continuación se presenta el prólogo que Rigoberto Menchú Tum tituló Victimas y testigos * * * Dicen que los huesos de los muertos no cuentan cuentos En muchos casos hablan por sí mismos, narran historias de dolor, de violencia y de abusos En Guatemala, cada cementerio clandestino encontrado, cada osamenta rescatada de la madre tierra hala de pueblos arrasados, de casas quemadas, de matanzas indiscriminadas, en resumen, de los crímenes en contra de la Humanidad, del genocidio cometido por el ejército en contra de la población indígena De esto hablan las fotos de Jonathan Moller Pero también nuestra otra faceta, la de la vida, la de la esperanza, la de la redención, la de la reivindicación Las Comunidades de Población en Resistencia (CPR) fueron un desafío al orden establecido, a la violencia de facto, al terrorismo de Estado Y no sólo por el hecho de ser sobrevivientes, sino porque se organizaron para rechazar lo que sus victimarios representaban: la muerte, la violencia, la humillación, la inhumanidad Y fueron perseguidos por eso, por haber vencido a la muerte y haber contado su historia, una historia que también es la del pueblo de Guatemala, una historia que habla de la lucha por la justicia, por la paz, por la dignidad y por mejores condiciones de vida Las CPR constituyen un ejemplo de una valiente labor de organización comunitaria, de una existencia pacífica y en armonía con la naturaleza Fueron la conciencia testigo de un pueblo descendiente de una de las civilizaciones más grandes y espirituales de la Humanidad, marcado con el sello de la represión y el sufrimiento Estas fotos denuncian y dan un mensaje de vida, informan y captan la belleza de un instante, que siempre pasa pero que queda fijo en la memoria Cada momento captado por la cámara de Jonathan Moller pasa a la eternidad, pero también es un aliento para el futuro Es un elemento ilustrativo para las generaciones futuras, para conocer un pasado lleno de oscuridad, pero que también encierra esperanza, lucha y optimismo La esperanza se ve en el trabajo de la gente, en los rostros de los niños, en la construcción de una vida mejor para todos Para que el genocidio cometido no se olvide nunca y sus autores sean juzgados y castigados algún día, el contenido de este libro se convierte en un capítulo de la memoria colectiva sobre una historia que oficialmente ha sido negada En las crónicas oficiales los hechos capturados por la cámara de Moller nunca tuvieron lugar, nunca hubo tierra arrasada, nunca hubo matanzas, nunca hubo botaderos de cadáveres, nunca hubo genocidio Pero los huesos de los muertos prueban lo contrario Los huesos de los muertos no cuentan cuentos?

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