Italia: Derrumbe de mitos migratorios

lunes, 4 de julio de 2005
Roma, 4 de julio (apro) - El informe de Amnistía Internacional (AI) en el que se acusa a Italia de violaciones de los derechos humanos en los centros de detención provisional para extranjeros ilegales de ese país, además de detener y expulsar cada vez más personas solicitantes de asilo ?en contravención con las normas internacionales sobre refugiados--, ha desatado una verdadera polémica sobre el caso Cada año Italia expulsa o prohíbe la entrada en su territorio a miles de ciudadanos extranjeros bajo el alegato de residencia ilegal, intento de entrada o entrada ilegal Todas estas personas, mientras atienden su expulsión de Italia, son privadas de su libertad y recluidas en los más de quince centros oficiales de "acogida y estancia temporal" que pueden hospedar cotidianamente mil 822 personas Según las cifras de Amnistía, cuya sede central se encuentra en Londres y que cuenta con trescientos investigadores de 50 países en el mundo, en eso centro vivieron 14 mil 223 en 2003, y 15 mil 647, en 2004, entre hombres y mujeres, además de niños acompañados por sus padres tras haber sido detenidos por las autoridades italianas Ubicados en su mayoría en el sur de Italia y creadas a finales de los años 90, su principal objetivo fue, desde principios, contrastar y controlar la masiva inmigración de los últimos años De hecho, crisis económicas, políticas y sociales ?-por ejemplo, guerras?, además de la relativa centralización geográfica del país en el Mediterráneo, intensificaron el fenómeno de los flujos migratorios Detrás de rejas y alambrados, existen verdaderos centros de detención que contienen las estructuras necesarias para acoger a miles inmigrantes clandestinos que cada año llegan a la península y donde se los confina por un tiempo máximo de 60 días antes de ser dejados libres o ser expulsados en avionetas de vuelta a sus países de origen Fueron apresados en las costas ?los llegados por mar--, en la calle u otros lugares públicos, por haber ingresado sin documentos, por tenerlos vencidos, por haber cometido crímenes y tras una ordenanza de un juez, por haber sido considerados "peligrosos", entre otros parámetros de valoración Provienen de países del Mediterráneo, del Este de Europa y de África La verdad, es que muchos no han cometido delito alguno y aun así, sufren el doble castigo de haber tenido que alejarse de su país de origen y tener que vivir en los llamados centros de detención temporal "La privación de libertad supone una sanción excesiva para unas personas que no han cometido delito alguno", asegura la directora del Programa Regional de Amnistía Internacional para Europa y Asia Central, Nicola Duckworth De hecho, con la presentación de un documento titulado Temporary Stay -- Permanent Rights, realizado en octubre de 2004 y divulgado el pasado lunes 20 de junio, Amnistía expone algunas de las denuncias, según las cuales, funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y personal de vigilancia, han sometido a personas recluidas a malos tratos y a una administración abusiva de medicamentos tranquilizantes o sedantes" Así que a un castigo se le suma otro Y el informe señala: "los centros son carentes de infraestructura adecuada, imperan condiciones de vida antihigiénicas y la asistencia médica es insuficiente La tensión es muy alta: hay frecuentes protestas, y una elevada incidencia de casos de autolesión y, sobretodo, hay muchos intentos de fuga" Ante la fuerte denuncia de la conocida organización, el gobierno italiano contestó "no es la primera vez que Amnistía busca popularidad difamando las instituciones del gobierno que tienen el deber de contrastar la inmigración clandestina"; y asegura que "seguirá ignorando estas provocaciones" Lo que es más preocupante y que está en el centro de debate, es que en los últimos años el acceso ha sido muy limitado: organizaciones humanitarias, abogados, practicantes religiosos, legisladores, periodistas, además de toda persona ajena a los centros, han sido privados de ingresar; o las autorizaciones han tardado mucho tiempo Una falta de transparencia que, además, tiene otras consecuencias Imposibilitados de salir de los centros, "muchas de estas personas recluidas, se encuentran con obstáculos al intentar acceder al asesoramiento necesario para impugnar la legalidad de su detención y de la orden de expulsión o la negación al asilo" En otras palabras, no tienen la posibilidad de encontrar un abogado que les explique sus derechos en Italia, por lo que muchos son expulsados sin haber logrado presentar siquiera los papeles necesarios para alguna petición Así que, en el primer trimestre ?según documentos oficiales-- se promulgó una ley que permitirá recluir sistemáticamente a la mayoría de los solicitantes de asilo en "centros de identificación" mientras sus solicitudes de asilo son examinadas mediante un procedimiento urgente O sea, serán recluidos en otros centros de detención, específicos para ellos Duckworth advierte en un comunicado de prensa hecho publico para el día de los refugiados: "los solicitantes de asilo no deben ser detenidos, salvo en circunstancias excepcionales, de acuerdo con lo dispuesto en las normas sobre refugiados" Aparte, de acuerdo con los principios internacionales de derechos humanos, "no se debe recurrir a la detención de inmigrantes que han entrado o están en el país sin permiso, salvo por motivos legalmente establecidos" Varios estudios han demostrado que la reclusión en estas instituciones para no criminales --que reflejan una organización carcelaria con guardias armados que los vigilan día y noche--, puede alterar la salud mental de los recluidos, quienes, además, podrían haber sufrido ya de previas vivencia de carácter dramático Sobre todo si se trata de solicitantes de asilo político "El problema es que, en Italia, los clandestinos son considerados criminales Algunos políticos tendrían que ser más responsables", advierte la portavoz de la oficina de las Naciones Unidas para los Refugiados (UNCHR), Laura Boldrini, en declaraciones hechas a Proceso, y quien, en parte, convalida las preocupaciones de Amnistia Según los datos de las Naciones Unidas, en el año 2004, hubo 17 millones de refugiados en el mundo; y 279 mil hombres y mujeres que solicitaron asilo político en Italia La mayoría, provenientes de Serbia Montenegro, Rumania, Nigeria, Eritrea y Liberia Aun así, la respuesta del gobierno fue contundente: "Los centros de detenciones provisional son indispensables Necesitamos de una red nacional que pueda acoger temporalmente a los inmigrantes ilegales, uno por cada región", declaró el pasado miércoles 29 de junio el ministro italiano del Interior, Giuseppe Pisanu, quien, además, afirmó que la mayoría de las solicitudes resultan "falsas" Los resultados que Pisanu presentó al Parlamento italiano lo dejan satisfecho "En el periodo de enero hasta el 15 de junio llegaron a Italia 5 mil 340 inmigrantes clandestinos y en este primer semestre del año fueron expulsados del país y rechazadas en las fronteras un total de 25 mil 636 personas" Por su cuenta, el ministro italiano de Reformas y coordinador del partido xenófobo de la Liga Norte, Roberto Calderoni --quien, además, en varias ocasiones ha incitado a sus fieles seguidores en contra de los inmigrantes regulares e irregulares--, recientemente ha declarado que el gobierno italiano tiene que expulsar "de inmediato a todos los inmigrantes irregulares" Sin embargo, una encuesta realizada por la Unión Europea señalo que los italianos son los "más tolerantes" hacia los extranjeros, además de que es el país en Europa que más ha hecho políticas de regularización de extranjeros, ya que la mano de obra local no es suficiente En 2004, en Italia ?según datos oficiales-- vivieron un millón 990 mil 159 ciudadanos extranjeros, de los cuales la mayoría son hombres (un millón 11 mil 927 hombres y 978 mil 232 mujeres) Y la integración de los niños menores de 18 años en los sistemas educativos ya es alta La denuncia de Amnistía fue dirigida a otros dos países de la Unión Europea (UE): Inglaterra y España, ambos promotores de fuertes medidas para el control sobre los flujos migratorios En Inglaterra, la organización humanitaria ha registrado que miles de personas solicitantes de asilo fueron detenidas, como prevé el Acta de Inmigración, lo que ha ocasionado numerosos suicidios y crisis mentales entre los ciudadanos extranjeros En España, los controles para contrastar la inmigración son tan duros que el derecho de asilo político parece haberse extinguido

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