Vlady, en el patrimonio nacional

lunes, 1 de agosto de 2005
* El pintor donó a Bellas Artes parte de su obra México, D F, 01 de agosto (apro)- Arraigado en nuestro país desde 1943, el pintor, muralista y grabador Vlady (Vladimir Kibalchich Rusakov) legó al patrimonio cultural de México el conjunto de pinturas murales de la Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada Y aún más Hace poco más de un año, en mayo de 2004, el artista decidió donar al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) un total de 4 mil 600 obras realizadas a lo largo de 50 años, que se depositarán en el Museo Nacional de la Estampa, pues es básicamente obra gráfica En la ceremonia donde se entregaron simbólicamente, como un inicio, 500 obras de ese conjunto, Vlady dijo: "He llegado a un tiempo donde mi reflexión sobre el pasado me permite ver de dónde procedo y a dónde voy, e intentar responder las preguntas que todos nos hemos hecho en la vida; así, puedo afirmar que pintar ha significado dejar una huella donde se puede leer quién soy Al donar mi patrimonio tengo la seguridad de que esa huella será perdurable" En aquel momento, el director general del INBA, Saúl Juárez, calificó el gesto de Vlady como ejemplar Y es que según corroboró después Sari Bermúdez, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, se trató de la mayor donación que hasta el momento recibe el Estado mexicano Ciertamente no han sido muchos los artistas o coleccionistas que, pese a haber hecho sus fortunas o trayectorias en México, deciden legar al país sus acervos artísticos Algunos creadores llegan a donar alguna de sus piezas luego que el gobierno les organiza alguna exposición, pero pocas son las obras entregadas en conjunto Sin embargo, las lagunas que puedan existir en las colecciones estatales de arte no se pueden atribuir sólo a la "mezquindad" de artistas y coleccionistas Desde hace tiempo se ha señalado que el Estado carece de una política, programa y --sobre todo-- presupuesto para la adquisición de obras artísticas Así sucede que en muchas ocasiones al morir los creadores se corre el riesgo de que sus obras se dispersen por diversas partes del mundo Quizá los galeristas y vendedores de arte opinen que lo correcto o lógico es que las obras, como cualquier otro producto susceptible de comercialización, tenga ese destino El problema es cuando el gobierno carece de las posibilidades de adquirir al menos alguna de sus obras representativas para los museos y colecciones nacionales En el libro México Su apuesta por la cultura (Proceso-Grijalbo) la investigadora Ana Garduño, especialista en coleccionismo, señala que éste fue una de las actividades de mayor independencia en el siglo XX, justamente porque era una de las esferas en las cuales el Estado "prácticamente no intervenía" Y cuenta cómo el museógrafo Fernando Gamboa, siendo subdirector del INBA, tuvo que pedir un préstamo al Banco de México para adquirir cuarenta obras de José María Velasco que ahora forman parte del acervo del Museo Nacional de Arte Por ello se engrandece más la disposición de Vlady, quien falleció el pasado jueves 21 de julio en su casa de Cuernavaca a causa de cáncer a la edad de 85 años, al haber cedido --en vida, y con todas las de la ley-- más de cuatro mil obras, entre las que se encuentran dibujos, acuarelas, gouaches, tintas y obra gráfica Parte de esa obra se expuso en los primeros meses de este año en el Museo Nacional de la Estampa, bajo el título Trayectoria para un autorretrato Queda pendiente una magna exposición retrospectiva que Saúl Juárez le prometió cuando la donación, planeada para el 2006 en el Palacio de Bellas Artes Vale recordar también que a principios de este mes, en una ceremonia privada, en Cuernavaca, Juárez entregó a Vlady la Medalla Conmemorativa del Palacio de Bellas Artes como un reconocimiento a su trayectoria

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