Impune el robo a templos en Oaxaca: Barca

martes, 9 de agosto de 2005
* El Centro de Derechos Humanos envía cartas a AI, gobernador y autoridades locales Oaxaca , 8 de agosto (apro)- Pese a que el gobernador priista Ulises Ruiz Ortiz se comprometió en campaña a garantizar "empleo y seguridad", a ocho meses de su gobierno no sólo no ha cumplido, sino que aumentó la inseguridad en el estado, en que se han documentado 14 robos a templos católicos, además del secuestro del párroco de Juquila, casos en que "no hay ningún resultado satisfactorio de las investigaciones", reveló la activista de derechos humanos, Nora Martínez Lázaro A estos casos, añadió la coordinadora del Centro de Derechos Humanos "Bartolomé Carrasco Briseño" (Barca) se viene a sumar la denuncia que presentaron los sacerdotes Donaciano Alberto Pacheco Quiroz y Armando Fabián Vicente, párroco y vicario del santuario de Santa Catarina Juquila quienes, según consta en la averiguación previa 103/2005, desde el 26 de julio han recibido una serie de amenazas En una carta enviada al gobernador; al secretario general de Gobierno, Jorge Franco Vargas, y a la procuradora Patricia Villanueva Abrajam, con sello de 6 de agosto, Barca responsabiliza al gobierno del estado de cualquier agresión física o psicológica que sufran los sacerdotes En la denuncia presentada el 2 de agosto en la agencia del Ministerio Público de Juquila, el párroco y el vicario declararon que desde el 26 de julio han estado recibiendo llamadas telefónicas, en que los amenazan de que si no entregan dinero, serán secuestrados ellos o sus familiares Cabe destacar que el padre Alberto Pacheco fue secuestrado el 23 de enero, después que se cometió el robo al Santuario de la Virgen de Juquila, en que los delincuentes se llevaron un botín superior a los 6 millones de pesos, razón por la que se integró la averiguación previa 08(SC) 2005 Sin embargo, a siete meses de cometido este ilícito, "no hay ningún resultado satisfactorio de la investigación, así como tampoco hay avances de los 14 robos cometidos a templos católicos En la carta, Martínez Lázaro destacó que en la entidad "se está padeciendo un deterioro grave del estado de derecho, y nos encontramos en un pleno retroceso en materia de derechos humanos" Y Oaxaca, agregó, es un caso muy ilustrativo en que el estado de derecho y la protección de los derechos humanos no funcionan a cabalidad, situación que se viene a empeorar de manera alarmante con la represión, la imposición, la violencia y la inseguridad En el documento que se entregó con copia a Amnistía Internacional, Humans Rights, Red "Todos los Derechos para Todos" y al arzobispado de Oaxaca, Barca detalló los robos a templos católicos: El robo a la capilla de Nuestra Señora de la Defensa en la capital del estado, en que los delincuentes se robaron tres pinturas al óleo del siglo XVIII y aproximadamente 70 mil pesos Luego vino el robo a la capilla de Zaachila, donde no existe un monto de lo sustraído a las alcancías; el de la capilla de Santa Inés Yatzechi, donde también se llevaron el dinero de las alcancías, y a la capilla de Zimatlán, en que también fueron sustraídas las limosnas Posteriormente se cometió el robo en el templo de San Pablo Huixtepec; ahí los ladrones se llevaron una corona y un resplandor, ambos de plata, del siglo XVII Otro robo, el del templo de Zimatlán, donde afortunadamente sólo se llevaron el dinero de las alcancías, pero en enero fue asaltado el santuario de Juquila, donde los hampones se llevaron 6 millones 25 mil pesos en dinero y alhajas de la Virgen Además, se llevaron secuestrado al párroco, a quien expusieron gravemente su integridad física, pero que finalmente fue abandonado atado de pies y manos en inmediaciones de Sola de Vega Posteriormente, vino el atentado a la capilla de San Simón Almolongas, Miahuatlán, donde no sólo se llevaron 54 mil pesos en efectivo, sino que le prendieron fuego a siete imágenes, las cuales presentan destrucción e incineración Después vino el robo a la capilla de Santa Cruz Nexila, en que fueron sustraídos un mueble y cinco imágenes de santos del siglo XVII; luego siguió el hurto a la capilla de San Francisco Sola, donde los delincuentes se llevaron una imagen del Niño Dios del siglo XVIII Luego vinieron los hurtos a la capilla de la Sagrada Familia en el distrito de Tlacolula, en que se robaron una radiograbadora y 150 pesos; y el robo a la capilla de Nuestra Señora de la Soledad, en el distrito de Juquila, donde no hay un monto de lo robado a las alcancías Por lo que se refiere al templo de San Miguel Sola, ahí el sacristán evitó el robo de una imagen del Niño Dios del siglo XVIII, y finalmente se documentó el ilícito a la capilla de Nazareno Etla, donde fue hurtada la imagen de Jesús Nazareno del siglo XVI Finalmente, como organismo de derechos humanos, exigió al gobierno del estado su intervención para la investigación de estos robos y las amenazas a los sacerdotes de Juquila

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