Fracaso del voto en el exterior

lunes, 16 de enero de 2006
San Francisco, Cal , 16 de enero (apro)- Lo que mal empieza, mal acaba Sólo un 075% del número esperado de mexicanos residentes en el exterior solicitó el formulario para enviar su voto en las elecciones presidenciales del 2006 Todo fue un chasco El fracaso del IFE en la promoción del voto en el extranjero es contundente Y es que al destinar un raquítico presupuesto de 200 millones de pesos para implementar el nuevo sistema de votación se preveían los malos resultados La falta de promoción ha convertido el voto en el extranjero en una experiencia fallida De los 4 millones de posibles votantes, al 5 de enero sólo se habían registrado para votar 3 mil 650 personas El total de registrados al 15 de enero podría llegar, en el mejor de los casos, a 14 o 15 mil personas, pero no más Es verdad que el arranque del programa del voto en el exterior es un avance indiscutible, pero su implementación ha sido errónea El IFE no ha dimensionado las necesidades del voto en el extranjero, ni ha destinado los recursos que eran necesarios para obtener mismamente un resultado positivo De los 40 millones de dólares que el IFE tiene para el voto foráneo, la mitad lo invertirá en el servicio postal Entre los meses de abril y mayo, ese organismo enviara al domicilio de los residentes en el extranjero la boleta de votación que después el mexicano remitirá nuevamente antes del día de la jornada electoral Veremos si el deficiente Servicio Postal Mexicano fracasa como el IFE en este experimento mal llevado Todo apunta a que la ineficiencia de ambas instituciones quedará de manifiesto, sobre todo porque históricamente apenas hay carteros y buzones en México Las tarjetas navideñas que uno manda la última semana de noviembre o primera de diciembre, llegan en enero y los giros postales generalmente se pierden En un país con tradición en fraudes electorales, no sorprenderá que los votos enviados por correo lleguen quince días después de las elecciones Es un síntoma más del clima enrarecido del sistema político mexicano, al que le urge una limpia generalizada Por eso, da risa que los "politiquillos" que utilizan sus puestos para enriquecerse con millonarios salarios autoimpuestos, critiquen a los mexicanos que radican de este lado, por no mostrar "interés" en registrarse para votar Desconocen esos personajes de pacotilla que los casi 20 millones de mexicanos que radican en Estados Unidos salieron huyendo de la pobreza y el hambre que México les ofrece Esa gente padece diariamente el drama de encontrarse en un país extranjero en el que se les margina por razones de raza y tiene que trabajar arduamente para poder salir adelante Muchos laboran jornadas de 14 o 16 horas; otros tantos no tienen los medios para dirigirse a las pocas oficinas que reparten los formularios y lo que es peor, el resto ni siquiera tiene credencial de elector Una parte de los mexicanos residentes en el extranjero son los desheredados; personas con un nivel bajo de educación, provenientes de la más extrema pobreza y del núcleo de los 50 millones de mexicanos que no tienen asegurada su vivienda, ni su alimentación Son los más pobres de los pobres ¿Cómo espera el IFE que tengan credencial de elector, si apenas tienen nombre y apellidos? Además el gobierno federal implementó el programa del voto en el extranjero con ganas de que los mexicanos no votaran El proceso para que cada persona haga valer su voto es un verdadero vía crucis Mucha gente se desanima sólo de pensar en lo "complicado" del tema Puestos a analizar detalladamente este mal experimento Digamos que alguien no tiene credencial Para poder tramitarla el mexicano que reside aquí tiene que desplazarse a México y acudir a un modulo del IFE, demostrar que es mexicano y ofrecer un comprobante de domicilio Este interesado debe permanecer un mes más en México, porque es el tiempo que el IFE se tarda en entregar el documento y exige que sea la persona quien lo recoja ¿Qué pueden hacer los indocumentados? Millones de mexicanos no pueden regresar a México, precisamente porque no tienen papeles y eso implicaría pagar 2000 dólares al "pollero" para que los pase nuevamente Si un indocumentado quiere ejercer su derecho al voto en Estados Unidos tiene que gastar y arriesgarse nuevamente a cruzar la frontera Por mucho amor a la democracia que una persona tenga, difícilmente estará dispuesta a llevar semejante hazaña por un voto que no tiene seguridad si será respetado Por tanto, el proceso de credencialización debe modificarse cuando de voto en el exterior se trata El IFE está obligado a diseñar una estrategia óptima que permita a todos obtener fácilmente su documento electoral No puede aplicar el mismo rasero para los mexicanos de ambos lados de la frontera No basta con colocar unos cuántos centros de registro en ciudades fronterizas El problema, es que el IFE ni siquiera sensibilizó a los 4 millones de mexicanos que supuestamente poseen ya la credencial ¿Por qué? Porque no invirtió en promoción y publicidad Con una escueta campaña en televisión y en medios impresos no se puede obtener resultados Esto es un trabajo de años y los diseñadores del marketing y expertos que la institución debe contratar conocen mejor los entresijos de una campaña de esta envergadura Es verdaderamente una broma, pensar que con esos "anuncitos" algo se puede obtener Se requiere toda una estrategia, que en este caso no existió Parece mentira que un país como México con una tradición histórica de emigración carezca de un padrón de mexicanos resientes en el extranjero Sencillamente al gobierno federal nunca le ha interesado, porque considera que los mexicanos que viven fuera ya no son su responsabilidad Nada más lejos de la realidad México tiene una obligación con sus residentes en el extranjero; sobre todo porque las remesas que envían esos 20 millones de mexicanos significan la segunda entrada de divisas para el país después del petróleo Entonces vamos a empezar a respetar más a quienes respeto se merecen Son ellos los que han mandado el año pasado 20 mil millones de dólares, un crecimiento de 816 por ciento, con respecto al año pasado Es hora, de que el gobierno destine suficiente presupuesto para contabilizar, atender y servir a los mexicanos en el extranjero El voto en el exterior resultó ser un fiasco, una mala broma Esperemos que en el 2012 un nuevo mandatario, se lo tome más en serio que el presidente Vicente Fox

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