La Constitución Europea

lunes, 16 de enero de 2006
* Diferendo franco-alemán Bruselas, 16 de enero (apro) - "La Constitución Europea está bajo la nieve esperando que llegue la primavera" De esa poética forma fue como la ministra austriaca de Exteriores, Ursula Plassnik, anunció, el pasado 9 de enero, la intención de su país ?que presidirá la UE hasta junio-- de "salvar parte o el conjunto de la Carta Magna" Después de que una mayoría de franceses y holandeses la rechazó en mayo y junio del año pasado, abriendo así una crisis política en la UE, los dirigentes del bloque se recetaron un "tiempo de reflexión", ante el temor de que otros referendos ya programados repitieran el resultado La anulación, el 6 de junio, que tendría lugar en el Reino Unido, el país más escéptico de la UE, había reforzado esa decisión "Esto se parece más a una siesta española No estamos reflexionando nada sobre qué vamos a hacer con la constitución; sólo dormimos", señaló esta semana el primer ministro belga Guy Verhofstadt Verhofstadt ?cuyo libro Estados Unidos de Europa acaba de salir en las librerías--, es uno de los pocos aliados del presidente francés Jacques Chirac, en su reciente llamado a relanzar el debate sobre la Constitución Al mismo tiempo, propuso la conformación de "grupos de 6, 9 ó 12 países que, con Francia, "deseen avanzar más rápido en la integración política y económica" Nicolas Sarkozy, ministro galo del Interior y fuerte candidato a las elecciones presidenciales de 2007, adelantó que en ese "grupo pionero" estaría Alemania, España, Italia y Polonia, "que representan el 75% de la población comunitaria" En la cumbre de Bruselas, de diciembre pasado, en la que se llegó a un inesperado acuerdo sobre el presupuesto común, Chirac había manifestado que era hora "de pensar en la etapa siguiente" del futuro de la UE Anunció que Francia presentaría, durante la presidencia austriaca, "nuevas proposiciones ambiciosas", pensando que las primeras decisiones podrían tomarse en la cumbre europea de junio de 2006 Chirac piensa que, en la situación actual, "la UE está condenada a la inercia y a la parálisis", algo con lo que la mayoría está de acuerdo Sin embargo, el canciller austriaco, Wolfgang Schussel, dijo que, para su país, la cuestión es saber si hay condiciones para reanimar el proceso de ratificación del tratado constitucional ?a la fecha ratificado por 13 Estados miembro-- o darla por muerta El canciller señala que, si bien la presidencia no excluye la organización de un nuevo referendo en Francia y Holanda ni la renegociación, es evidente que, mientras los líderes europeos no respondan con claridad a los ciudadanos cuál será el modelo social a seguir, cuáles serán las fronteras de Europa, cómo se repartirán el poder los gobiernos y Bruselas, y cuál es el verdadero rol que persigue la UE en la escena internacional, "será muy difícil darle nueva vida al debate sobre la Constitución" Según el último "Eurobarómetro" publicado el pasado 20 de diciembre, el 49% de los ciudadanos europeos se inclina por una renegociación de la carta magna, cuya discusión tomó 18 meses para dar como resultado un volumen de más de 200 páginas, incomprensible para la mayor parte de la población, por su lenguaje técnico o rebuscado Otro 22% está a favor de continuar el proceso de ratificación como si nada hubiera pasado; es decir, sólo una minoría pide su acta de defunción El "impulso" que propugna París no es bien visto "Chirac no es el mejor indicado en Europa para relanzar un texto, que ha contribuido a enterrar Nada de creíble podrá hacer Francia antes de las elecciones de la primavera de 2007, que va a coincidir con la presidencia alemana de la UE", señala a Apro el italiano Marco Incerti, analista del Centre for European Policy Studies de Bruselas La canciller alemana, Angela Merkel, ha sido la primera en oponerse al entusiasmo francés por dos razones La primera, porque ve en la creación de "avanzadas" una iniciativa "susceptible de dividir a Europa" La segunda es más táctica: "Relanzar el debate en 2006 está bien; somos favorables Pero hay que poner mucha atención en guardar la constitución intacta hasta 2007" La estrategia de los alemanes es simple: una vez aprobada por la mayoría de los europeos, "rebotarla" en 2007 a los franceses y a los holandeses Para aumentar las posibilidades de triunfo, Merkel acaba de proponer la añadidura de una declaración "no obligatoria" sobre "la dimensión social de Europa", algo que no deja dormir a la revolucionaria sociedad francesa y que, en parte, descarriló el "oui" Sobre tal declaración se espera una decisión en la cumbre europea de junio próximo Berlín no quiere oír hablar nada relativo a una renegociación del texto, mucho menos redactar uno nuevo, como lo han propuesto en el Parlamento Europeo los verdes y los liberales, dos fuerzas minoritarias Su idea es convocar, en junio de 2006, a una segunda convención constitucional y, el día de las elecciones para el Europarlamento en 2009, realizar una sola jornada de ratificaciones, y así evitar el voto de castigo contra los gobiernos nacionales, lo que parece poco probable Alemania tampoco acepta una "selección" de partes, nada que modifique la constitución que adoptó el Bundestag o Cámara Baja Algunos países han barajado la opción de poner en vigor las iniciativas más populares, como la creación de un ministro de Exteriores o de un presidente de la UE, éste último con un mandato de dos años y medio Pero, jurídicamente, ello podría requerir de un nuevo acuerdo o un pesado trámite de aprobación En entrevista con el prestigiado semanario Der Spiegel la semana pasada, Merkel afirmó que "la decisión de hacer entrar en vigor algunas de las disposiciones de la constitución, dejando las otras sin saber que les pasará, pondría en peligro el equilibrio global" No obstante, el argumento más convincente para no hacer más olas con un texto todavía mal digerido, es que la hipótesis de un segundo voto exitoso en Francia antes del 2007 es, en el contexto actual, inconcebible Y el escenario luce peor en Holanda, luego de que el propio ministro de Exteriores, Ben Bot, comentó, el pasado miércoles, que para su país "la Constitución está muerta" Tampoco favorece a los franceses la posición de la Comisión Europea: ampliar el "periodo de reflexión" hasta 2009 Su presidente, el portugués Manuel Durao Barroso, ha sido duramente criticado por sus afirmaciones de que, "al menos en los próximos dos o tres años, no tendremos Constitución" "Con amigos como esos, la Constitución no necesita enemigos", comentó el eurodiputado austriaco Johannes Voggenhuber, dado que la mencionada institución ejecutiva tiene como misión natural promover el texto constitucional De hecho, el pasado 14 de octubre, como reacción al "no" franco/holandés, la Comisión Europea presentó oficialmente su mediatizado Plan "D" (por democracia, diálogo y debate) Su objetivo: reconquistar la confianza de los ciudadanos europeos en el proyecto de integración europea; es decir, convencerlos de las bondades de la Constitución Europea "Cuando yo trabajaba en las torres de marfil de Europa, también pensaba que la gente estaría de acuerdo con la unificación europea si recibía mejores explicaciones Pero una vez en la Cámara de Diputados de Holanda, veo cómo el pueblo está firmemente atado a su país, a su región, s su bandera y a su reina", dijo la exeurodiputada holandesa Lousewies van der Laan, durante una sesión en el Parlamento Europeo Y remató: "De los 150 diputados locales holandeses, creo que cinco realmente saben qué es la UE? ¡y no estoy exagerando!" Por lo pronto, tanto Merkel, como su homólogo portugués, José Sócrates, cuyos países detentarán las presidencias semestrales europeas durante 2007, ya han dicho que su prioridad será "resucitar" la constitución europea como sea

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