Lennon y Elvis

martes, 17 de enero de 2006
México, D F, 16 de enero (apro)- La década de los años 60 marcó el comienzo de los video-clips musicales, pero en nuestro México lindo y qué-herido, durante años fue raro ver programas de artistas del rock interpretando sus propios éxitos en grabaciones de videotape, ni tampoco en conciertos filmados para el cine, si bien la cosa empezó a cambiar luego de la película del Festival de Woodstock Hoy resulta sorprendente hallar en formato DVD algunas presentaciones legendarias del rock sesentero en vivo, muchas inéditas en México hasta ahora, como un curioso plato láser editado en Brasil que distribuye la cadena Sanborns y que contiene en su doble oferta, uno: las imágenes no incluidas en el salvaje regreso del "Rey del rock?n?roll" para el programa televisivo de la NBC Elvis, en la Navidad de 1968, y dos: el Festival por la Paz Toronto 1969, figurando John Lennon y una Plastic Ono Band que armara a punto de tronar con Los Beatles e incluía a Eric Clapton, Klaus Voorman, Alan White y Yoko: Elvis Presley/Sweet Toronto Peace Festival (Videolar ed especial AD003600) En 1969, y hasta poco tiempo antes del presente siglo, esa actuación del jefe Lennon sólo podíamos imaginarla al escuchar el disco en cuestión y con los ojos cerrados El LP original valía por su primer lado roquero, ya que el reverso era un verdadero martirio a los oídos, debido a los aullidos de Yoko y las loqueras experimentales de Lennon en la distorsión de su eléctrica (ruidos no aptos para sensibilidades cuchicuchi, diría cierto locutor rupestre) En cambio, la primera parte muestra a Lennon en control absoluto de la escena moviendo las caderas con poderío magistral en la lira y su grito emotivo, rocanroroles como lue Suede Shoes, Dizzy Miss Lizzy, Money, Yer Blues, Cold Turkey y Give Peace a Chance, todo un brillante agasajo sonoro, pese a no haber nunca ensayado con este grupo completo La actuación de Lennon es precedida en el DVD por fragmentos de la de otros esplendorosos figurones del rock?n?roll de los años 50, que marcara la línea skiffle de Los Beatles, en esa tocada canadiense: Bo Diddley va con una pieza autobiográfica e inspiradora de rítmicas nuevas a los novatotes Rolling Stones, con las paradas en Bo Didley; el matador Jerry Lee Lewis azota al piano su versión de Hound Dog; el impactante Chuck Berry larga su encumbrado himno Johnny Be Good, con el vaciado "pasito de pato" y otras acrobacias visuales entre piernas, además del genial y atrevido Ricardito suplicando amor a la furiosa Lucille, en el teclado y con sus colegas al sax Todos ellos se ligan perfectamente a la onda acústica de Elvis en la emisión especial navideña de aquel año del 68 para la cadena televisiva NBC de Estados Unidos, por lo que podemos disfrutar mejor su regreso al rock, sin los tijereteos impuestos al programa final "como usted lo vio en TV" y al disco LP, que saliera al mercado en la RCA como simplemente Elvis y que, aun corregido y aumentado en CD, se queda corto en la vibra omitida El rey viste de cuero negro a la manera Marlon Brando de El salvaje, desgarra varios blues con su vozarrón y, cosa insólita, de verdad que sabía tocar suave la guitarra eléctrica, eclipsando en el DVD a sus mismísimos acompañantes de antaño en las grabaciones iniciales de 1955 para Discos Sun, quienes que se juntaron en bonhomía esas dos ocasiones durante mayo de 1968 para el show: Scotty Moore (lira sorda) y D J Fontana (golpes costaleros), más su reciente agregado musical Charlie Hogg, el niño de la pandereta latosa Elvis da una lección al natural de sus influencias sureñas, en rolas padres como One Night, Lawdy Miss Clawdy, Baby What Do You Want Me to Do, Tryin? to Get to You, Blue Chrsitmas y Heartbreak Hotel, a la par del rockazo Blue Suede Shoes, la crooner campirana When My Blue Moon Turns to Gold Again y una baladita fresota, Memories Estas sesiones para dicho programa fueron registradas ante un público que no rebasaba las 200 personas en un estudio montado como teatro, Elvis y cuates sentados despreocupadamente en las sillas en círculo dentro de un pequeño escenario cuadrado y con escenografía en blanco y negro destilando, entre los juegos musicales, algunas bromas que proporcionan un ambiente de frescura casual para impulsar a Elvis con una nueva imagen Buscaba revivir artísticamente tras sus churros fílmicos y bodrios disqueros, con la misma estampa perdida de sus comienzos, el joven rebelde sin causa al que le vale gorro cualquier formalismo, el monarca en pos de la corona arrebatada En cierto momento, quiere levantarse para mover la cadera o se pone filosófico y expone: "Me gustaría hablar un poco acerca de la música Bueno, sólo un poco? Ha habido un gran cambio musical en los últimos diez o doce años?" Sus compañeros sueltan un silbido para burlarse de la guadaña Cronos, pero Elvis retorna la chacota y prosigue: "¿Gozaron aquellos días, verdad? No, ya en serio? En verdad que se ha producido un gran cambio musical en los últimos años Los sonidos y los ingenieros han mejorado, brotando muchos grupos muy buenos como Los Beatles o Los Byrds Realmente me gusta bastante buena parte de esta nueva música Pero la música, o sea, el rock y esta nueva música, son básicamente experimentos de ritmo y blues Así es como brotaron del alma?" Para el programa y el disco, tal parlamento se unía a la espiritual Where Could I Go But to The Lord?, la rola Up Above My Head y el gospel meneadito Saved Y aunque en el DVD se aprecia a un Elvis desparpajado y hasta fragilón, que en algún momento quisiera de plano irse a bailar, sin saber bien a bien qué decir, cómo actuar ni qué hacer para sacar adelante la función, comprendemos que había un trabajo de guión premeditado cuando recoge del piso un papel y se detiene a leer: "¿Qué sigue? Se supone que estamos en el segmento informal del espectáculo, lo improvisado, pero veamos lo que aquí está escrito: ?En la siguiente parte, Elvis habla de cuando le pidieron que no mostrara sus movimientos de cadera y, en vez de eso, moviera su dedo meñique??" Lo tira con risa despectiva, aunque termina contando la anécdota Cuando el show fue transmitido por televisión, la crítica no jaló unánime a su lado The Hollywood Reporter calificó negativamente esas "falsas improvisaciones", pues "pareciera un ensayo que filmase sin querer un camarógrafo amateur", y Elvis "luce como un chamaquito rodeado de una pandillita de tontos adolescentes, cubierto de cuero negro desde el cuello hasta los pies y bañado de luces, por lo que el sudor le brota como llanto torrencial" Para la revista Variety, el artista "sigue sin poder cantar y sus palabras no se le entienden, pero esto nunca le ha importado demasiado", en tanto que el crítico de Los Angeles Times justificó su esfuerzo, con un "no creo que a muchos televidentes les importe ver a un cantante chorrear de sudor en la pantalla" Sin embargo, para el New York Times Elvis era "una estrella del rock en explosión de gran blues que lleva calidad de leyenda" Allá por 1968 cuando el disco llegó a México, casi al mismo tiempo que Get Back de Los Beatles, la juventud veía a Elvis como cosa del pasado, pues pertenecía a la generación de los años 50; es decir, ya estaba ruco, su música era anacrónica La neta eran Hendrix, Janis, Morrison? Pero ver al chico de Tupelo en este DVD muestra cuánta falta de perspectiva histórica existe en el mundo de la farándula, pues sin Elvis no habrían existido Los Beatles ("antes de Elvis no había nada", dijo Lennon), y sin el cuarteto de Liverpool, la música sería otra Elvis cambió el espectáculo musical Tal vez sin él habría un rock no sabemos si mejor, pero seguramente distinto y menos libre Elvis destapó la escena con su pelvis maligna de Caja de Pandora y el planeta giró más vertiginosamente desde entonces Y no para