Hipócrita, la política migratoria de Bush: HRW

jueves, 19 de enero de 2006
* Requiere de mano de obra, pero a la vez se criminaliza a indocumentados, critica Washington, 18 de enero (apro)- Human Rights Watch (HRW), la organización internacional defensora de los derechos humanos en el mundo, calificó de "hipócrita" la política migratoria del presidente de Estados Unidos George W Bush "Es hipócrita la propuesta migratoria del gobierno de Bush desde el punto de vista humanitario", dijo Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW, al ser cuestionado sobre la propuesta de ley antimigratoria aprobada en diciembre del año pasado por la Cámara de Representantes del Congreso federal, que contó con el respaldo incondicional de la Casa Blanca Roth explicó que la economía de Estados Unidos requiere de la mano de obra de los trabajadores indocumentados, por lo que resulta una contradicción el hecho de que Bush, y la mayoría representativa de legisladores republicanos de la Cámara baja, promuevan iniciativas de ley que pretenden definir como crimen federal a la estancia indocumentada de un extranjero en territorio estadunidense; militarizar la frontera sur que se comparte con México, y construir un cerco doble de acero en más de mil kilómetros de la línea limítrofe El director ejecutivo de HRW enfatizó que será contraproducente para Estados Unidos el construir un cerco o "muro de acero" en la frontera con México, por las necesidades económicas que tiene de contar con la mano de obra de los indocumentados; aun bajo el pretexto de que el "sellar" la frontera lo hace por cuestiones de seguridad En términos humanitarios, las políticas antimigratorias de Bush y de los republicanos en el Congreso federal estadunidense, según Roth, obligan a los indocumentados que ya están dentro del territorio estadunidense, a no buscar asistencia médica aun en casos de emergencia, y a negarle la educación a sus hijos por temor a ser detenidos y, posteriormente, deportados "Estados Unidos quiere seguir utilizando a la enorme población de indocumentados, pero no quiere regularizar su estatus de residencia, por lo que considero que, al instrumentar una política migratoria basada en la aplicación de la ley, va a ser contraproducente para los mismos intereses estadunidenses", concluyó el director ejecutivo de HRW En diciembre pasado, la Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley HR 4437, que establece la necesidad de criminalizar a los indocumentados; extender la construcción del cerco de acero en la frontera; aumentar el número de agentes de la Patrulla Fronteriza; agilizar la deportación de inmigrantes a su país de origen; castigar con multas y sentencias de cárcel a las organizaciones y personas que ayuden a los indocumentados, y militarizar la frontera a través del uso de equipo bélico del Pentágono, entre otras medidas Este proyecto de ley excluye la idea de Bush de crear un programa de empleo temporal para los más de once millones de inmigrantes indocumentados que se estima viven en Estados Unidos, para darles empleo por un plazo de seis años, al término del cual todos los que se acojan al programa serían deportados Pese a la exclusión del programa de empleo temporal, Bush endosó al proyecto de ley la promesa de vetar cualquier iniciativa que contenga mecanismos para regularizar la estancia de los indocumentados en Estados Unidos