Monumentos históricos, los centros de tortura de Pinochet

lunes, 2 de enero de 2006
México, D F, 2 de enero (apro)- Como un reconocimiento "tardío y mínimo" del gobierno chileno para las generaciones que sufrieron la violación de sus derechos humanos durante la dictadura pinochetista, diversos sitios que operaron como centros de detención y tortura han sido declarados monumento nacional de carácter histórico Es el caso de la sede de la escuela militarizada Instituto O?Higguiniano, que rinde con su nombre homenaje al general Bernardo O?Higgins Riquelme, libertador de Chile, ubicada en el centro de Santiago, en la calle de Londres, considerada también como zona monumental Este edificio se suma al de la oficina de la Salitrera Chacabuco, ubicada en el Cantón Central de Antofagasta, construida entre 1922 y 1924, que fue declarada monumento histórico desde 1971, con el fin de "preservar el testimonio de lo que fue el desarrollo industrial del salitre en Chile" Pero su historia se modificó durante los años de la dictadura de Augusto Pinochet En 1972 fue ocupada por las fuerzas armadas y, luego del golpe militar contra el gobierno de Salvador Allende, ocurrido el 11 de septiembre de 1973, éstas convirtieron parte del lugar en un centro de detención y campo de prisioneros políticos hasta 1974 Con apoyo del gobierno alemán, a través del Instituto Goethe, y de algunas instancias chilenas, se logró la restauración de parte del monumento a principios de los años ochenta, y ahora está bajo la supervisión del Ministerio de Bienes Nacionales, que ha diseñado una ruta patrimonial para que sea visitado como monumento nacional Otro sitio donde también se está haciendo un trabajo de recuperación es la Villa Grimaldi, ubicada en Santiago, que fue el centro de detención y tortura "más importante de la DINA" (Dirección de Inteligencia Nacional) Aunque sus edificaciones fueron demolidas, se creó en el sitio un parque en memoria de los caídos, llamado "Parque por la Paz" Una descripción detallada de lo que fue y es hoy Villa Grimaldi se encuentra en el libro de Julio Scherer García, publicado este año por el Fondo de Cultura Económica, El perdón imposible Para el arquitecto Jorge Atria, representante del Colegio de Arquitectos de Chile ante el Consejo de Monumentos Nacionales y miembro del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS por sus siglas en inglés), la declaratoria del Instituto O?Higguiniano como monumento histórico es un gran logro Y, como en México, la legislación sobre monumentos culturales de Chile prioriza la propiedad privada por encima del bien patrimonial, y si el dueño no está de acuerdo en que un sitio sea declarado monumento, el procedimiento no avanza Explica el arquitecto en entrevista con Apro: "En los años noventa se aprobó un decreto mediante el cual cada vez que el Estado decida nombrar como monumento nacional determinada propiedad, porque tiene ciertos valores, debe consultar antes al propietario Es una cuestión inoperante y entorpecedora del proceso porque, como no hay incentivos, el propietario, por lo general, se va a negar a que le declaren monumento su casa" Y enfatiza: "Es interesante este caso porque es la primera vez que se procede desde el Estado y no necesariamente en atención a lo que pensaba el propietario" El edificio del instituto, indica, no tiene ciertamente valores arquitectónicos destacables, pero dado que fue una de las propiedades utilizadas por la dictadura para instalar centros de detención y tortura, tiene un significado histórico y por tanto un valor simbólico Menciona entonces que al instituto, la salitrera y Villa Grimaldi se sumará pronto un sitio en la calle José Domingo Cañas,en Santiago, también fue centro de tortura, y se está construyendo ahí otro parque memorial: "No es novedad que el gobierno chileno democrático actual esté tratando de poner en relieve y en valor ciertos lugares con un significado tremendamente doloroso para nuestro pueblo Hoy tienen que ser entendidos como lugares que se reconvierten Tienen un nuevo uso, pero igual se les reconoce un significado doloroso o lo que sea, pero es un significado, y se le está dando ésta condición de sitio recordado oficialmente por el Estado" El arquitecto acepta que esta acción es parte de una lucha contra el olvido: "Diría que una de las cosas más interesantes es el tremendo empuje que han tenido en esto las agrupaciones de los familiares de los detenidos y los desaparecidos, lo que dirían en Argentina las Madres de la Plaza de Mayo, estas mujeres que durante tantos años estuvieron marchando para que no se olvidara nunca la situación de ellos" Se le comenta al arquitecto que aquí apenas, con la llegada del Partido de la Revolución Democrática al gobierno de la Ciudad de México, comenzó a hablarse de la creación de un memorial por los caídos en la matanza del 2 de octubre de 1968, pues no todos los gobiernos quisieran recordar este tipo de sucesos En su opinión, hechos así no pueden ni deben olvidarse Dice que en Chile hay "todo un cuento", al cual se le ha dado mucha vuelta sobre el perdón, la reconciliación y el reencuentro con la idea de que nunca vuelvan a suceder estos hechos, pero él cree que no deben olvidarse Dice sobre los monumentos históricos: "Son, a mi juicio, un reconocimiento mínimo y absolutamente insuficiente para las familias de la gente que sufrió en estos lugares horrores que no se pueden repetir, un reconocimiento igualmente necesario para una generación que tuvo dolores nunca imaginados por el pueblo chileno" Y redondea: "Creo que en América se debe instar a que este tipo de acontecimientos se tengan que resaltar como hechos desgraciados y lamentables, pero reales"

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