Narcofrontera caliente

domingo, 29 de enero de 2006
Aunque la presunta incursión de militares mexicanos en territorio estadunidense es sólo una hipótesis sometida a investigación, y no obstante que algunas autoridades del país vecino creen que se trató de narcotraficantes disfrazados, el presidente de un grupo de voluntarios que vigilan la frontera está seguro de haber visto allá, muchas veces, a "soldados del Ejército regular de México", dice el reportaje que publica Proceso este domingo 29 de enero Peor aún, un informe del Departamento de Seguridad Interna, citado por un periódico de California, sostiene que, de 1996 a la fecha, se han verificado 216 ingresos de militares mexicanos en Estados Unidos, 34 de ellos en 2001 y otros 40 en 2002 A mediados de noviembre pasado, un comando paramilitar de más de 40 hombres arribó a las márgenes del Río Bravo, en un sitio desolado del Valle de Juárez --colindante con los condados texanos de El Paso y Hudspeth--, y apuntó con sus fusiles de asalto a un grupo de agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos y alguaciles que momentos antes habían asegurado una camioneta con droga que estaba varada del lado estadunidense del río Los policías estadunidenses se vieron obligados a abandonar el lugar, y luego observaron cómo los narcotraficantes, con la ayuda de un camión y cables, engancharon la camioneta ?aún con la mitad del cargamento de narcóticos? y la remolcaron hasta suelo mexicano Este tipo de incidentes se han repetido con mucha frecuencia debido al tráfico de drogas o de inmigrantes por la zona, y han provocado amenazas y agresiones a los rancheros texanos, porque muchos delincuentes utilizan sus propiedades para pasar o guardar droga, declaran por separado Samaniego y Shannon McGauley, presidente de Texas Minutemen, grupo de voluntarios civiles que vigilan la frontera de la incursión de migrantes Sin embargo, el incidente ocurrido a las 14:30 horas del pasado lunes 23 de enero en el condado de Hudspeth --distante 138 kilómetros de El Paso--, que desató una persecución y un tiroteo entre oficiales estadunidenses y narcotraficantes mexicanos --presuntamente escoltados por soldados de México en territorio de Estados Unidos--, ocasionó una nueva fase de confrontación diplomática entre ambos países, dice Proceso en su edición de este domingo 29 de enero

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