La maravilla noruega

lunes, 30 de enero de 2006
México, D F, 30 de enero (apro)- Magnus Carlsen, de Noruega, es el nuevo niño prodigio del ajedrez Con tan sólo quince años, el jovencito despacha a jugadores de alto calibre sin sufrir demasiado Su avance ha sido verdaderamente notable y, a decir del exentrenador de Kaspárov, Nikítin, "Carlsen es un verdadero talento del juego ciencia" Cuando se le pregunta al viejo entrenador sobre Karjakin, el gran maestro más joven de la historia, comparándola con la trayectoria del muchacho noruego, sólo se limitó a decir: "Karjakin estudia mucho, Carlsen es extraordinariamente talentoso" Magnus aprendió a jugar ajedrez cumplidos los cinco años, pero no hubo anécdotas maravillosas que contar al respecto No fue un genio al estilo de Capablanca, que aprendió a mover las piezas sólo observando a su padre cuando jugaba contra algún eventual amigo en Cuba Carlsen empezó a competir a los ocho años con relativo poco éxito Su padre y hermana tenían mejores resultados que él en los torneos de aficionados Sin embargo, quien notó las habilidades de Magnus fue su ahora entrenador, el gran maestro Simen Agdestein, quien, además, de ajedrecista fue jugador de futbol, participando incluso en la selección nacional de su país, pero ahora retirado por alguna lesión física Agdestein trabajó en el ajedrez de Magnus un par de veces por semana, pero el talento del niño noruego era tan notable, que los éxitos no se hicieron esperar Logró el título de maestro internacional de manera por demás rápida; y entonces el siguiente proyecto fue embarcarlo para que obtuviese el título máximo que da la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, por sus siglas en francés), que es el de gran maestro (claro está, antes del título de campeón mundial) Así, la familia Carlsen tomó una arriesgada decisión: vendió uno de sus coches, rentó su casa y se lanzó rumbo a los torneos europeos, la mayoría de las veces viajando por carretera En el 2002 (a los 11 años de Magnus), el pequeñín quedó segundo lugar en los festivales ajedrecísticos de la juventud Para el 2004 en Dubai, Carlsen obtuvo su título de gran maestro a una edad fantástica: 13 años, cuatro meses y 26 días La familia Carlsen, sin embargo, mantiene los pies en la tierra y trata al ahora jovencísimo gran maestro como a uno más de la familia Magnus es, incluso, relativamente tímido y, sin duda, la estructura familiar lo ha ayudado a mantener un equilibrio, muy fácil de perderse con estos éxitos tan sonados a tan corta edad Magnus Carlsen, de acuerdo con su entrenador Agdestein, tiene una capacidad de memorización notable En las sesiones de estudio, que son de alrededor cinco horas, el joven maestro estudia con pasión libros especializados, juega por internet y su memoria fotográfica; llega a extremos de poder ver una posición específica y citar de quién es la partida (es decir, quiénes la juegan), qué año, incluso, en qué libro salió publicada Su padre explica que cuando niño, Magnus podía recitar de corrido nombre, extensión y demografía de las 430 poblaciones de Noruega con absoluta precisión Lo notable de los éxitos de Magnus Carlsen es que no parecen detenerse El año pasado ganó el grupo C (el relativamente más débil considerando el promedio de rating-fuerza del campeonato), del afamado torneo Corus, que se celebra en la pequeña población de Wijk aan Zee, en Holanda Eso le dio su pase al grupo B (medianamente fuerte) este año; y a la mitad del torneo ya lleva dos puntos de ventaja sobre los demás participantes Su ajedrez sin compromisos, con una intuición fantástica para guiarse en los vericuetos de las partidas lo ha llevado a la cabeza del torneo El gran maestro Beliavsky, ganador de tantas batallas en tantos años, toda una institución del ajedrez mundial, acaba de caer batido por Magnus en una veintena de jugadas Eso no se ve frecuentemente en el ajedrez de alto nivel Hace un año, aproximadamente, Magnus enfrentó a Kaspárov en dos partidas de ajedrez rápido (25 minutos por jugador para toda la partida) El primer juego puso al gran Kaspárov contra las cuerdas La maravilla noruega estaba a punto de ganarle, pero sólo los recursos del mejor jugador en el mundo lo salvaron con un eventual empate En la segunda partida, Kaspárov metió a Magnus en terreno desconocido para el noruego y el excampeón del mundo ganó fácilmente Entonces Magnus aclaró la razón de su derrota: "he jugado como un niño" Queda registrado, pues, para la historia Sé que veremos más éxitos de este jovencísimo gran maestro Habrá tiempo entonces para volver a sorprenderse y para meditar al respecto de lo que significa el talento en ajedrez

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