Gobierno-banqueros: Familia feliz

miércoles, 4 de enero de 2006
México, D F, 3 de enero (apro)- Hace once años, en 1995, Francisco Gil Díaz, salvó de la quiebra a Antonio del Valle, entonces dueño de banco Bital Lo incorporó al Programa de Compra y Capitalización de Cartera (PCCC) del Fobaproba, cuestionado por el auditor superior de la Federación, Arturo González de Aragón, por diputados y senadores pero avalado siempre por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público El monto del rescate federal para Antonio del Valle sumaba --al año 2003--, más de 68 mil 646 millones de pesos, los cuales se materializaron a través de los llamados "pagarés Fobaproa" Bital fue parte de los cuatro bancos --Banamex, Bancomer y Banorte, los otros--, que no fueron intervenidos por el gobierno federal luego de la crisis de 1994; pero que sí recibieron grandes beneficios para seguirles inyectando dinero, ya que se presumía que podían salir de la crisis y seguir prestando servicios a la población sin problemas financieros Así, Antonio del Valle, quien en 1997 figuraba ya como presidente de la Asociación Nacional de Banqueros y uno de los críticos más acérrimos del entonces candidato al gobierno del Distrito Federal, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fue parte de ese grupo minoritario hermanado con el gobierno --banqueros y empresarios--, que recibió grandes beneficios como "el perdón" de un sinnúmero de irregularidades cometidas durante el tiempo en que estuvo al frente de dicho banco y tuvo que ser rescatado por Francisco Gil Díaz La elite de bancos que no fue rescatada fue a parar al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), heredero del Fobaproa, y lugar donde se depositaron todas las acciones de los más de 15 bancos que intervenidos por el gobierno (Bancrecer, Banca Cremi, del Atlántico, Banco Unión, entre otros) El gobierno intervino, es decir, se quedó con otros activos como son diversas casas de bolsa A la postre, Bital, ya saneado por el gobierno y aún en manos de Antonio del Valle, fue vendido al banco británico HSBC en 2002; pero no crea usted que la familia Del Valle quedó fuera de la elite que controla los pocos bancos de capital totalmente mexicano en nuestro país La historia de esta familia viene a cuento porque así como en 1995 Antonio Del Valle fue rescatado por Francisco Gil Díaz, quien en ese tiempo formaba parte del Comité Técnico del Fobaproa, años después continuó recibiendo los beneficios del hoy secretario de Hacienda Nada menos que este 2 de enero de 2006, la secretaría que comanda Paco Gil autorizó la constitución del "Grupo Financiero Ve por más", el cual tiene como presidente del consejo de administración a Antonio del Valle Perochena, hijo de Antonio del Valle Pero no solo eso, en el 2003 --un año después de haber vendido Bital--, cuando Antonio del Valle hijo y Juan Ruiz Sacristán, hermano del exsecretario de Comunicaciones y Transportes, Carlos Ruiz Sacristán durante el gobierno de Zedillo, unieron sus fortunas, recibieron la aceptación de Paco Gil para que adquirieran el 100% de las acciones del banco alemán Dresdner Bank, al que llamaron banco "Ve más" Curiosamente, a pesar de ser un banco pequeño de reciente creación, Antonio del Valle hijo, ganó la licitación de la casa de bolsa Arka, la cual formaba parte de los activos del IPAB, lugar del que Paco Gil salvó a Bital El banco de reciente creación pagó 81 millones de pesos por la casa de bolsa Arka, luego adquirió una arrendadora, más tarde constituyó una Operadora de Fondos de Inversión; fue creciendo a tal grado que apenas este 2 de enero, Paco Gil, la autorizó para que se constituya en "Grupo Financiero Ve por más" Así, el dinero del rescate bancario y el salvamento de Paco Gil a Antonio del Valle durante el sexenio pasado, sirvió para que a la siguiente administración --en el sexenio del cambio--, el hijo del banquero comprara su propio banquito y lo fuera ampliando en servicios a tal grado que Gil Díaz le autorizara casi al finalizar la actual administración un Grupo Financiero Esto es una prueba más de que el dinero del gobierno, el de todos los mexicanos nunca llega a las manos del pueblo, sino que da vueltas entre los miembros de una misma familia que desde hace varios sexenios han constituido gobierno-banqueros y empresarios

Comentarios