La "restauración" del arte

lunes, 9 de enero de 2006
* Bellas Artes dice haber rescatado 16 mil metros cuadrados de murales México, D F, 9 de enero (apro)- Según las cifras que acicalan los informes anuales rendidos por los funcionarios culturales al término o al principio de un año, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), a través del Centro Nacional de Conservación y Restauración del Patrimonio Artístico Mueble (CNCRPAM), restauró durante 2005 cerca de 16 mil metros cuadrados de murales La información del INBA menciona entre esos 16 mil metros las obras El crédito transforma a México, de Juan O?Gorman; La edad de la máquina y el triunfo de la locomotora, de Fernando Leal; Abstracción integrada, de Carlos Mérida, y El desfile del Pacífico, de Carlos Mérida, aún en proceso de restauración Lamentablemente, no se puede establecer, a partir de una cifra tan vaga como "16 mil metros", si el CNCRPAM está cumpliendo con las metas establecidas --si es que las hay--, o si atiende a la mayor parte del patrimonio mural, o si la cifra es apenas una pequeñísima parte de todos los murales, cuya preservación es responsabilidad de este centro En fin, no hay parámetros Asimismo, no se dan, tras esos números, los verdaderos datos que un informe gubernamental debería contener: cuántos murales existen en el país, cuántos de ellos están dañados, cuántos requieren de una acción de mantenimiento, cuántos de una intervención mayor, cuántos se han perdido por falta de atención o cuántos están en riesgo de perderse Curiosamente, además, la cifra coincide exactamente con la de 2004, cuando se informó también de la restauración de 16 mil metros cuadrados de murales, entre ellos Geografía del arte popular de México, de Miguel Covarrubias; El pueblo a la universidad, la universidad al pueblo, de David Alfaro Siqueiros; y Desde los albores primitivos agrícolas prehispánicos, de Pablo O?Higgins Entonces, el informe mencionaba que algunos de los murales intervenidos habían sido sólo sometidos "a una limpieza y conservación habitual" que, sin duda, si se practicara como norma en todo el acervo mural del país, evitaría que, con el paso del tiempo, estas obras requirieran de una restauración mayor El trabajo de una institución encargada de un acervo artístico, que ha sido declarado monumento nacional, no puede ni debe medirse en metros como si se tratara de cortar tela, de pavimentar calles o de construir carreteras Debe darse cuenta cabal de cuál es el patrimonio y cómo se conserva Este año fueron objeto de abundantes notas periodísticas los murales La fiesta de la Santa Cruz y Reconstrucción, realizados por el pintor jalisciense Roberto Montenegro en el antiguo Colegio de San Pedro y San Pablo, sede del CNCRPAM, porque, luego de cuatro años de trabajo, fueron restaurados integralmente Lo mismo sucedió con el mural Velocidad, de David Alfaro Siqueiros, que la empresa Brener entregó al gobierno de la Ciudad de México, como pago de un adeudo de 23 millones de pesos, y fue colocado, con una dificultosa maniobra ampliamente cubierta por la prensa, en la Plaza Juárez, frente a la Alameda central Entonces se señaló en esta columna que, tristemente, son pocas las ocasiones en las que el rescate de un mural es noticia Generalmente siempre se da cuenta de su descuido, abandono o mal estado, no para informar sobre su irreparable pérdida Están como ejemplo los 600 metros cuadrados de murales destruidos casi al principio de este sexenio en lo que fue el Casino de la Selva, también arrasado para construir dos megatiendas de la empresa Costco, realizados por Francisco Icaza, Jorge Flores, Joseph Renau y José Reyes Meza O el mural Alegoría Nacional, de José Clemente Orozco, en la Escuela Normal de Maestros, como parte de un ambicioso proyecto de integración artística, que desde hace años requiere de una intervención En este caso, la respuesta del INBA es que no hay recursos y se necesita de la colaboración de varias instancias para recabarlos Una pregunta sigue en el aire: ¿Cuándo el rescate integral de un mural dejará de ser motivo de noticia para que el trabajo de mantenimiento "habitual" sea la actividad cotidiana de las instituciones responsables del patrimonio artístico de México?