No te calles

lunes, 9 de enero de 2006 · 01:00
México, D F, 9 de enero (apro)- Alza la voz A quien robe, llámalo ladrón, aun si roba cinco pesos Pero si se lleva miles de millones, al menos deja de llamarlo "empresario ejemplar" Y al que dé mordida, llámalo corrupto, aunque se rían de ti en la Academia de la Lengua La campaña publicitaria que despliega el llamado Consejo de la Comunicación AC en los medios de comunicación, no ha obtenido los comentarios que merece Tal vez porque compite con los 25 temas del Instituto Federal Electoral (IFE) y con los mensajes de Vicente Fox para ensalzar los abundantes logros de su gobierno en educación, empleo y apoyo al campo Estas millonarias campañas, cuya estrategia consiste en saturar todos los tiempos y los espacios mediáticos, tienen origen en una gran carencia de credibilidad, en vacíos éticos y políticos tan evidentes que los contenidos machacones de los mensajes sólo consiguen resaltarlos y con ello producir angustia Los mercadólogos tienen una justificación: se trata de posicionar los temas en la agenda pública Probablemente, no sólo eso, sino también establecen el marco en el que se desarrollará, al menos al principio, el debate político de este año electoral Sin embargo, la gente detrás de las pantallas no necesariamente saldrá beneficiada de ese lavado de imagen La única manera en que el actual consejo general del IFE conseguirá una legitimidad propia, es que desempeñe un papel decoroso en la elección presidencial, y si lo consigue, será después de los comicios, quizá meses después de que haya nuevo presidente de la República, cuando los números y el balance político queden establecidos con la participación de otros actores sociales En cuanto al cada día más solitario Fox, basta recordar que sus mensajes navideños en la radio inician con la voz de un locutor y, luego, se introduce de contrabando la del presidente, a fin de que el público escuche al menos la primera parte La Presidencia y el IFE se gastan el dinero público en costosas campañas porque conocen la desconfianza de los destinatarios (y teóricamente beneficiarios) de sus acciones Quizá no toda la culpa la tengan las personas que actualmente encabezan esas instituciones, pero así es Y aunque parece haber un acuerdo en que el IFE logró una imagen aceptable, eso fue en la administración anterior y casi exclusivamente en el círculo de quienes hacen política escribiendo sobre ella En cuanto a la Presidencia, su alineación respecto de los partidos y grupos de poder en vísperas de las campañas formales, confirman la virtualidad del publicitado cambio foxista Tema que exige tratamiento aparte El caso del Consejo de la Comunicación es de la misma índole compensatoria y contraproducente Exige una continuación con mensajes más específicos que los empleados de las empresas patrocinadoras y asociadas seguramente ya tienen en mente: Si tu jefe evade impuestos, llámalo delincuente de cuello blanco o, mejor, ensaya epítetos menos comunes Si un ejecutivo de tu empresa "intercambia" papeles de telenovela por noches de sexo, llámalo padrote A quien se robe ideas creativas o música o formatos de concurso, llámalo pirata A quien utilice el peso de sus millones para obtener una nacionalización exprés en Estados Unidos pero organice campañas "por México", llámalo hipócrita Y si además compra exfuncionarios, les pone "la verde" y los incrusta en las comisiones legislativas que cocinarán las reformas a la ley de medios, llámalo monopolista

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